El documento establece los principios generales sobre los derechos, garantías y deberes en una constitución. Indica que el deber más alto del estado es respetar y hacer respetar los derechos humanos garantizados. Además, el estado garantizará a todos sus habitantes el libre ejercicio de los derechos humanos sin discriminación y adoptará medidas para su efectivo goce. Los derechos determinados en la constitución y tratados internacionales serán aplicables directamente ante cualquier autoridad.