La construcción laminar se caracteriza por estructuras delgadas curvas que transmiten fuerzas mediante esfuerzos de compresión, tracción o cortantes de forma tangencial. Estas estructuras, como las losas, tabiques y cáscaras, se inspiran en formas naturales como panales de abeja o conchas. Los materiales ideales son homogéneos e isótropos para formar láminas resistentes. Las cáscaras pueden ser de simple o doble curvatura y se usan comúnmente en cúpulas.