El documento discute el consumo humano y su impacto ambiental. Explica que las personas en zonas urbanas tienden a desperdiciar más recursos como agua, usar más aparatos eléctricos y generar más basura, lo que reduce los bosques y ecosistemas naturales. Por otro lado, la gente en zonas rurales suele consumir y contaminar menos. El documento concluye invitando al lector a calcular su propia huella ecológica mediante un cuestionario simplificado.