El efecto invernadero se está viendo acentuado por la emisión de gases como el CO2 y el CH4 debido a la actividad humana, como el uso de combustibles fósiles y la deforestación. Esto contribuye al cambio climático y problemas como el aumento de la lluvia ácida y la erosión del suelo, lo que lleva a la desertificación. Para frenarlo se firmó el Protocolo de Kyoto, que busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.