Chile experimentó una gran crisis política entre 1810 y 1830 mientras transitaba de colonia española a república independiente. José Miguel Carrera estableció el primer gobierno en 1812 e implementó reformas revolucionarias como una constitución que reconocía a Fernando VII como rey pero otorgaba autonomía a Chile. El gobierno también buscó mejorar la educación y difundir los ideales patrios a través de la creación de escuelas, el primer periódico y la primera biblioteca pública.