El documento describe la fisiología de la contracción uterina durante el embarazo y el parto. El útero está compuesto de músculo liso cuya contracción depende de la interacción entre actina, miosina y calcio. Existen dos tipos de contracciones: las contracciones A en las primeras 28 semanas y las contracciones B después de las 28 semanas. Las contracciones aumentan en frecuencia e intensidad hacia el parto para lograr la dilatación del cuello uterino y la expulsión del feto.