El documento expone el espionaje estadounidense sobre funcionarios mexicanos, revelando cómo gobiernos anteriores facilitaron este intervencionismo. A pesar de las evidencias, la respuesta del gobierno mexicano ha sido débil, reflejando una sumisión ante Estados Unidos y la vulneración de la soberanía nacional. Además, se plantea la urgencia de crear figuras defensoras para proteger a periodistas, mujeres y niños en México ante la violencia y la corrupción.