El documento presenta un análisis sobre la creciente violencia y corrupción en México, reflejada en el asesinato de jueces y la desaparición de estudiantes de Ayotzinapa, señalando la falta de responsabilidad del gobierno de Enrique Peña Nieto. Se discuten mecanismos como los jueces sin rostro para proteger a los impartidores de justicia, mientras se critica la impunidad reinante que permite que tanto crímenes organizados como abusos por parte de autoridades persistan. Además, se enfatiza la exigencia de justicia y la necesidad de rendición de cuentas en un contexto de creciente desconfianza social hacia el estado.