La conversión analógica-digital y digital-analógica implica tres procesos: muestreo, cuantización y codificación. El muestreo toma muestras periódicas de la señal, la cuantización asigna valores discretos a cada muestra, y la codificación traduce los valores a números binarios. La frecuencia de muestreo debe ser al menos el doble de la frecuencia máxima de la señal para evitar efectos de alias.