Este documento resume tres formas en que artistas han representado el cráneo humano a través de la historia: como una caja (Paul Richer), como una cebolla (Leonardo da Vinci) y como un caracol (Alberto Durero). Cada artista ofrece una perspectiva diferente que desafía las nociones convencionales y revela la complejidad del cráneo más allá de su apariencia externa.