La cultura tributaria se refiere al conjunto de conocimientos, percepciones, hábitos y actitudes de una sociedad hacia los impuestos. Una buena cultura tributaria implica el cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales basado en valores como la razón, la confianza, la ética y el respeto a la ley. Promover una cultura tributaria sólida es importante para que los ciudadanos comprendan su rol en contribuir a los gastos públicos y para fomentar el cumplimiento tributario.