Un parasitólogo inglés descubrió en 1979 una nueva parasitosis en pacientes de Papua Nueva Guinea. Más tarde, entre 1983 y 1986, otro investigador descubrió un organismo similar en pacientes con VIH en Haití. Finalmente, en 1993, investigadores peruanos lograron clasificar el parásito como un nuevo coccidio, Cyclospora cayetanensis.