La estrongiloidiasis es causada por el parásito Anguillula stercoralis, descubierto en 1876, que causa infecciones a través de ciclos directo, indirecto y de autohiperinfección. Los síntomas incluyen dermatitis, neumonitis y complicaciones severas en pacientes inmunodeprimidos, siendo el uso prolongado de esteroides un factor de riesgo. El diagnóstico requiere métodos específicos debido a la baja sensibilidad de los exámenes coprológicos, y el tratamiento preferido es la ivermectina.