La profecía de Daniel predice que habría 69 semanas proféticas (483 años) desde la orden para reconstruir Jerusalén hasta la llegada del Mesías. Cristo sería crucificado a mitad de la última semana. La profecía completa duraría 2300 tardes y mañanas. Apocalipsis anuncia que Cristo vendrá pronto a juzgar y recompensar, invitándonos a recibir gratuitamente el agua de la vida.