El documento expone que la salud es un derecho fundamental, respaldado por la Constitución de la OMS y la Declaración Universal de Derechos Humanos, destacando el artículo 25 como crucial para garantizar el acceso a asistencia médica y servicios sociales. Aunque la Constitución Política Colombiana de 1991 no clasifica la salud como un derecho fundamental, la Corte Constitucional la considera fundamental por su relación con la dignidad humana y la vida. Se enfatiza la importancia de informar a la comunidad sobre sus derechos y deberes en relación con la salud, promoviendo así la educación y el respeto por estos derechos.