La declaración ministerial de Granada, acordada el 19 de abril de 2010, establece un enfoque estratégico para potenciar la agenda digital en Europa, destacando la importancia del sector TIC para la recuperación económica y el crecimiento inclusivo. Se plantean acciones específicas para cerrar la brecha digital, impulsar la competencia en servicios de banda ancha y desarrollar servicios digitales innovadores, así como promover la protección de datos y derechos digitales de los usuarios. Además, se busca fomentar la creación de un mercado único digital y mejorar los servicios públicos a través de la digitalización, asegurando la competitividad y liderazgo de la UE en el ámbito global.