Este decreto establece una nueva Ley de Impuesto sobre la Renta en Guatemala con el objetivo de mejorar y modernizar la estructura tributaria para facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. La ley amplía la base imponible del impuesto para lograr mayor equidad y evitar su erosión. Define las rentas sujetas a impuesto tanto para personas individuales como jurídicas residentes o no en el país. También establece las rentas que están exentas del pago del impuesto.