El informe de Oxfam revela que 85 personas poseen más riqueza que 3,500 millones de los habitantes más pobres del mundo, evidenciando la creciente desigualdad económica alimentada por políticas gubernamentales favorecedoras de las élites. A pesar de resultados positivos en algunos países, América Latina y el Caribe continúan siendo la región más desigual, mientras que el 1% más rico retiene casi la mitad de la riqueza global. La concentración empresarial también está en aumento, con solo 147 corporaciones controlando el 40% de los ingresos transnacionales, lo que contribuye a crisis sociales y ambientales.