El despotismo ilustrado fue una forma de gobierno que surgió en la segunda mitad del siglo XVIII en estados europeos como Austria, Prusia y Rusia, con el objetivo de conciliar el absolutismo con las ideas de la Ilustración. Los monarcas impulsaron reformas como la educación popular, la tolerancia religiosa y la modernización económica, pero mantuvieron el control absoluto del poder. Algunos de los principales déspotas ilustrados fueron Federico II de Prusia, Catalina la Grande de Rusia, José III de Austria y el Marqués