Los diagramas de flujo representan procesos mediante símbolos y flechas que muestran la secuencia lógica de actividades. Existen tres tipos principales: vertical, horizontal y de bloques. Ofrecen ventajas como facilitar la comprensión y análisis de procesos, identificar problemas y mejoras, y capacitar empleados. Originalmente desarrollados para describir algoritmos, ahora se usan ampliamente en gestión empresarial.