La productividad se define como la relación entre el trabajo realizado y las horas trabajadas, e incluye la importancia de establecer objetivos claros y estudiar las debilidades de la empresa. Es fundamental organizar actividades, capacitar a los empleados y fomentar su compromiso con el cambio para mejorar la eficiencia. Además, el trabajo debe ser visto como un medio de perfeccionamiento personal, impactando directamente en el desempeño empresarial.