Este documento habla sobre la importancia de que los padres dejen que sus hijos resuelvan sus propios problemas en lugar de resolverlos por ellos. Argumenta que al resolver todos los problemas de los hijos, los padres les enseñan que la vida es fácil y que no necesitan esforzarse. Esto hace que los hijos no estén preparados para cuando enfrenten dificultades en sus propias vidas y matrimonios. En cambio, dejar que los hijos aprendan a resolver sus problemas por sí mismos los prepara mejor para el futuro y les enseña valores