La actividad física mejora la función de múltiples sistemas del cuerpo como el respiratorio, cardiovascular, metabólico, óseo y muscular. Mejora la oxigenación, aumenta la masa muscular y resistencia, favorece la regulación de la presión arterial, y reduce el riesgo de enfermedades. También tiene beneficios psicológicos como el control de la ansiedad y la depresión. La enfermería debe considerar factores conductuales, alimenticios y psicosociales para promover la actividad física en niños y adolescentes