El Tribunal Supremo de España ha fallado en contra de conceder conciertos (financiamiento público) a escuelas que ofrecen educación diferenciada por sexo, a pesar de que la UNESCO establece que esto no constituye discriminación. La ley educativa del gobierno socialista de Rodríguez Zapatero prohíbe la discriminación por sexo. Algunos argumentan que esto impone un modelo de educación e impide opciones educativas como la enseñanza en la lengua materna de los estudiantes.