DIFICIL SER INSTRUCTOR


                                Si es simpático, es un confianzudo
                                     Si es serio, es un amargado
                                     Si es joven, es un inexperto
                                     Si es viejo, es un anticuado
                           Si es conversador, es un averigua cuentos
                                     Si no conversa, es un creído
                                  Si da permisos, tiene preferidos
                                    Si no los da, es un inhumano
                              Si recorre el colegio, quiere exhibirse
                                Si no sale del salón, es un solitario
                           Si defiende el reglamento, es un moralista
                                   Si no lo hace, es un alcahueta
                            Si menciona sus títulos, es un presumido
                                Si no lo hace, es un desactualizado
                     Si el estudiante sobresale es virtud del estudiante
                                 Si le va mal, es culpa del profesor
                          Si fomenta la investigación, es un acosador
                             Si no lo hace, no profundiza los temas
                        Si se expresa con propiedad, es un sabelotodo
                          Si no lo hace, no es idóneo para la materia
                                Si siembra, es que quiere cosechar
                             Si cosecha, es que los otros sembraron
                   Si trabaja a conciencia, es un regalado a la institución
                          Si trabaja lo necesario, le falta generosidad
                                      Si colabora es un lambón
                                    Si no colabora, es un egoísta
Y todos dicen que el INSTRUCTOR debe tener la sabiduría de Salomón, la paciencia de Job,
   la sordera de Beethoven, la sonrisa de la Giocconda, la mansedumbre de un Santo, la
              astucia del Zorro, la actividad de una abeja, el valor de un León.

Dificil ser instructor

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    DIFICIL SER INSTRUCTOR Si es simpático, es un confianzudo Si es serio, es un amargado Si es joven, es un inexperto Si es viejo, es un anticuado Si es conversador, es un averigua cuentos Si no conversa, es un creído Si da permisos, tiene preferidos Si no los da, es un inhumano Si recorre el colegio, quiere exhibirse Si no sale del salón, es un solitario Si defiende el reglamento, es un moralista Si no lo hace, es un alcahueta Si menciona sus títulos, es un presumido Si no lo hace, es un desactualizado Si el estudiante sobresale es virtud del estudiante Si le va mal, es culpa del profesor Si fomenta la investigación, es un acosador Si no lo hace, no profundiza los temas Si se expresa con propiedad, es un sabelotodo Si no lo hace, no es idóneo para la materia Si siembra, es que quiere cosechar Si cosecha, es que los otros sembraron Si trabaja a conciencia, es un regalado a la institución Si trabaja lo necesario, le falta generosidad Si colabora es un lambón Si no colabora, es un egoísta Y todos dicen que el INSTRUCTOR debe tener la sabiduría de Salomón, la paciencia de Job, la sordera de Beethoven, la sonrisa de la Giocconda, la mansedumbre de un Santo, la astucia del Zorro, la actividad de una abeja, el valor de un León.