El documento detalla la importancia de proteger el lugar de los hechos en una investigación criminal, asegurando la preservación de evidencias y el aislamiento del área. Se establece que el funcionario policial debe controlar el acceso al sitio y documentar minuciosamente cada detalle relevante. El resguardo del lugar finaliza una vez que el personal experto ha completado su trabajo, lo que debe ser formalizado en un acta.