La mejor estrategia para aplicar con niños con problemas de aprendizaje es enseñar con amor, creatividad y apoyo, usando actividades lúdicas que permitan desarrollar habilidades cognitivas de manera diferenciada. Se debe considerar que cada niño es único y tiene diferentes habilidades y dificultades, por lo que se requieren variadas estrategias didácticas que motiven e informen a los estudiantes.