La disartria es una alteración de la articulación o pronunciación causada por daños neurológicos que afectan el control muscular del habla. Puede causar dificultades en la movilización de la lengua, mandíbula o labios, problemas de ritmo o volumen del habla, y coordinación respiratoria. Las causas comunes en niños incluyen traumatismos craneales, falta de oxígeno y parálisis cerebral. El tratamiento se enfoca en la relajación, masticación, respiración, fonación y articulación