El documento es una denuncia del régimen fascista y militar en México impuesto por los imperialistas estadounidenses a través de su clase dominante sirviente. Exige el fin de la guerra y represión contra el pueblo, y justicia para las víctimas de la masacre del 10 de junio de 1971. También denuncia la entrega de los recursos y empresas mexicanas a los intereses imperialistas, y cómo esto ha empobrecido extrema y miserablemente al pueblo.