Este documento se opone firmemente a la aprobación de una iniciativa de reforma laboral presentada por el PRI y el PAN. Argumenta que la reforma atentaría contra los derechos laborales establecidos en la constitución mexicana y debilitaría las condiciones laborales de los trabajadores, generando desempleo e incertidumbre. El documento hace un llamado a los legisladores para que se opongan a la reforma laboral y en su lugar apoyen medidas que fortalezcan los ingresos de las familias y el mercado interno.