El documento resume las principales variables que determinan la diversidad en el aula, incluyendo las características, intereses y necesidades individuales de los estudiantes, así como factores como el género, etnia, orientación sexual y nivel socioeconómico. Argumenta que los sistemas educativos deben diseñarse para satisfacer las necesidades de cada estudiante y crear ambientes de aprendizaje inclusivos y culturalmente sensibles.