Las empresas, instituciones y particulares están transformando sus documentos impresos en formato electrónico para protegerlos a largo plazo, compartirlos más fácilmente y acceder a ellos de manera más conveniente. Los documentos electrónicos permiten un acceso rápido y seguro a la información desde cualquier lugar, como se ilustró en el ejemplo de un paciente que pudo ser tratado a tiempo gracias a que su historial clínico estaba digitalizado.