El documento presenta las líneas fundamentales de la teología del cautiverio durante el exilio babilónico de Israel, incluyendo la necesidad de cambiar los errores que llevaron al exilio, el plan salvífico de Dios para purificar a su pueblo dentro de cada individuo, y la esperanza de una nueva liberación y un nuevo pueblo. También compara el exilio con el éxodo de Egipto, viendo al exilio como un "nuevo éxodo" que iniciaría el reino mesiánico.