El e-learning ofrece varias ventajas como la facilidad de acceso desde cualquier lugar con conexión a Internet, la reducción de los tiempos de aprendizaje en un 40-60% y el aumento de la retención de la información en un 25% comparado con métodos presenciales. Sin embargo, también presenta desventajas como requerir una mayor inversión en el desarrollo de los cursos y un mayor esfuerzo por parte de los estudiantes para aprender de forma autónoma siguiendo una nueva modalidad educativa.