La Edad Moderna abarca los siglos XV a XVIII, desde la caída de Constantinopla hasta la Revolución Francesa. Este periodo se caracteriza por el crecimiento de las ciudades y el comercio, los avances científicos y el Renacimiento. También hubo una evolución hacia monarquías absolutas y el surgimiento del capitalismo comercial y los imperios coloniales. La Reforma Protestante dividió la cristiandad europea.