El edema pulmonar puede ser cardiogénico o no cardiogénico. El cardiogénico se debe a una disfunción cardíaca que aumenta la presión capilar pulmonar, mientras que el no cardiogénico involucra un aumento en la permeabilidad de los capilares pulmonares. El tratamiento depende de la causa subyacente y puede incluir diuréticos, oxígeno, ventilación mecánica y medicamentos para mejorar la función cardíaca.