El arte maya se manifestaba a través de dibujos, pinturas, esculturas de piedra, madera y barro, y figurillas que reflejaban su estilo de vida y cultura. La nobleza maya encargaba obras finas de joyería de jade y obsidiana, tronos grabados y pinturas murales para sus palacios. El arte maya no solo adornaba las casas de la realeza, sino que también se han encontrado muchos ejemplos en las viviendas de la gente común.