La abuela de Lili le cuenta historias de cuando era niña y esperaba ver ballenas desde el muelle. Aunque el tío de Lili no cree en las historias, Lili sueña con las ballenas y va al muelle esperarlas. Una noche Lili oye el canto de las ballenas en la distancia y las ve saltando y girando en el océano, llamándola por su nombre.