El documento habla sobre la caza y matanza de ballenas. Explica que a pesar de la moratoria de 1986, Japón continúa cazando ballenas de forma ilegal, incluso dentro de santuarios protegidos. Greenpeace ha documentado la matanza de ballenas por parte de Japón y ha intentado detenerla de forma no violenta. El documento pide sumarse a la lucha para proteger los recursos naturales y la vida en los océanos.