En la ciudad de Fiona, los niños Pedrín y Mula estaban preocupados por la gran cantidad de basura en las calles. Un pájaro les dijo que pronto recibirían ayuda. Luego, un mago llamado El Mago Reciclar apareció y usó su magia para crear cuatro contenedores de colores diferentes para que la gente separara su basura: gris para comida, azul para papel, verde para vidrio y amarillo para plástico. Gracias a esto, la ciudad volvió a estar limpia y ordenada.