En un pueblo español vivía Carmen, una bella joven que cantaba y bailaba en el mesón de su padre. Se enamoró de Gerardo, un torero, y juraron amor eterno. En una corrida, Gerardo fue cogido por un toro y murió en los brazos de Carmen. Abratida por el dolor, Carmen murió seis días después susurrando que quería ir al cielo con Gerardo.