El plagio se produce al utilizar ideas o palabras de otros sin darles crédito, lo que constituye una violación de la propiedad intelectual. Para evitar el plagio, es fundamental citar adecuadamente las fuentes utilizadas, ya sea en investigaciones académicas o al parafrasear información. La cultura académica enfatiza la responsabilidad de reconocer debidamente a los autores de cualquier contenido empleado en los trabajos.