El siglo XX se caracterizó por grandes avances tecnológicos y científicos, pero también por guerras, genocidios y crisis que profundizaron las desigualdades mundiales. A medida que los imperios europeos y asiáticos declinaron, surgió el fenómeno de la globalización. En España, la literatura de posguerra estuvo marcada por la búsqueda entre el estatismo y la denuncia social, mientras que la Generación del 98 cuestionó el papel intelectual ante España y su política.