El Silencio
(prosa poética)


                  carabajo
1ra PARTE:

    la
      abstinencia
         de carabajo




Oro hablaba pero evitaba ser contundente. Sus comentarios eran más bien para acentuar
lo que él decía en función a corregirlo. Una vieja receta que hace que la mujer pueda
tener la sentencia que le da la maternidad pero simulando que ella es el hombre de la
casa. Una bisexualidad muy bien llevada. El arrastre del tiempo de una cama que había
levantado un monumento histórico que ella pretendía reivindicar como el testimonio de
que ella ya había estado para él. Una primavera hermosa llena de recuerdos y un verano
caliente de años de pasión. Y en el invierno acurrucarse el uno contra el otro por miedo
a que pase algo como si solo se tuviesen ellos. Los amigos de la cama. Amigos en la
cama. Bajo el cobertor que les separa del mundo feliz o del mundo que fue contado o
escrito por otros. Amándose vulnerables y sujetos a los avatares del destino. Con la
marea que sube y que baja en la costa de una ilusión que tiene mensajes que se
depositan con letras sobre la arena del cuerpo. Escribir el amor que se desahoga en una
poesía que sale del corazón y con los dedos que hacen presión sobre la desventaja de ser
solos pariéndose en una verdad que se sospecha que tiene algo que ver con el uso del
destino.
¿Que te pasa, David?......porqué estás tan callado.
David era un torbellino de estaciones que veían que su sexo estaba anticipándose a un
nuevo otoño. Como un árbol caído que había tenido todo. Toda la vida. Todo el amor.
Toda la dicha y el orgullo con su enredadera que se había adosado al cuerpo de su torso
a lo largo de años y que ahora lo soltaba y le hacía esa pregunta.: ¿Que te pasa David?
Un cuerpo tallado en madera por el sutil modo en que la artesanía del amarse entre los
cinceles de detalles que dan a lo que se va haciendo una forma de surcos, formas y
relieves que le justifican y le hacen crecer. El coraje de desahogarse en la noche con un
ruido y un gemido de rabia y de descontrol ante este mundo lleno de torrentes de
escapes que se pueden aprovechar para la fuga. Pero el no quería escaparse. Lo venía
pensando. Estudiaba cada detalle. Y ella estaba ahí, inmaculada como la perfección
de haberse hecho a su sombra con la dentellada de cada mordisco sobre las hojas
de sus senos y la raíz de su pubis. Quizá la verdad como todo trabajo ya está hecha
una vez y no se puede o no hace falta volver a buscarla entre los brotes de algo nuevo.
Como el repetirse en la misma obra cien veces hasta constatar que la mujer es lo que
uno construye en cada nuevo intento. Y en la insuficiencia de raptos sobre el amor
elegir otra amada para corroborar el experimento brutal del verse en el rojo del padecer
el placer devorador ante lo que nunca se quiere admitir que ya está hecho.
Carmen le pregunto otra vez: ¿Que te pasa David?
Julieta le preguntó otra vez: ¿Qué te pasa David?
Devora también: ¿Qué te pasa David?
Y Claudia: ¿Qué te pasa David?
Y Susana: ¿Qué te pasa David?
Y Miriam: ¿Qué te pasa David?
Y...............................
Y María: ¿Qué te pasa David?
Y Magdalena: ¿Qué te pasa David?
Magdalena se lo preguntó la única vez en que él se dio cuenta que ya no sabía lo que le
pasaba. Ahora con Carmela al lado se puede responder sí mismo: nada pasa!....nada.


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Abstenerse es de melancólicos. Es de sentir que lo que se deja es algo que se deja. Una
persona. Algo. Ella. Cualquiera. Un montón de problemas que se lanzan al vacío para
que no vuelvan más. Un desprecio por lo que se tiene y lo que se es. Una razón que nos
hace decir lo que pensamos aunque nos cueste el odio del que esta ahí para darnos algo.
Una prueba más de que lo que estamos haciendo es parte de la realidad. El abismo entre
lo que pensamos y lo que queremos dejar como si lo olvidáramos. El tributo a un héroe
que pasó de largo y se detuvo para recoger la pregunta de ella: ¿Qué te pasa David?
El descanso que nos gana de mano y nos hace decir: Nada....nada me pasa. Y detenerse
ahí como si esto no continuara. Como si el fin para el que vinimos ya tuviera el
resultado que no imaginábamos y que alguien se cuida de avisarnos que ya está todo
hecho, que ya terminó. ¡Chau, no va mas! Y lo pone frente a nosotros. Y nuestra obra de
arte es una cotilla. Una costilla que le pedimos a Dios. Una razón que se explica porque
sale de nuestro cuerpo. ¡Nada más! El hueso que nos clava la espada de un demoníaco
tener que atravesar la piel del durazno de una caricia que se hace astilla en el crujir de la
madera que fuimos tallando. El colapso del ver que la mente está allá arriba y que la
verdadera identidad del mármol que talla el nombre del prócer que fuimos es una visión
etérea del animal que se balanceaba en la tela del placer que ayer fue y hoy es sacrílego
al horror de Oro que me pregunta: ¿Qué te pasa David?
Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me
pasa nada. ¿Porque no me lo merezco?¿ Porque ya me pasó? Y cómo no me di cuenta?
¿Porqué no me avisaron?¿ Seguro que no me faltó hacer nada.... que no me ¨ falta ¨
hacer nada?¿ Adónde voy ? ¡¡No me empujen!! ¿Qué te pasa David?


Chicos preparensé que vamos al colegio. ¡A no llegar tarde, he!

La señorita estaba siempre luminosa en el aula. ¡Ella era la estrella!
-¿Qué te pasa David?
-Nada señorita, ya voy. Espere que estoy repasando la lección.

En el patio jugamos al fútbol con una piedrita.
-¿Qué te pasa David?
-¡¡Pasa que hacen trampa!! ¡¡¡Hice un gol y no lo cobraron!!!

Las chicas están lindas y se empeñan en jugar por su lado. La mas bonita se me acerca y
me mira un instante y como yo no le hablo me dice ¨ ¿Qué te pasa David? ¨
En seguida un chico mas pícaro que yo se acerca a los dos y la mira y le pregunta:
-¿Le pasa algo a David?
-No sé, se quedó mudo dice ella.

David no se quedó mudo. Esta pensando, nada más que eso, pensando. En qué. En nada.
Eso es lo maravilloso de pensar: que uno no piensa en nada y se detiene todo el vértigo
del mundo que va a mil por hora y pensar hace que la velocidad sea la que uno le da.

-¿Qué te pasa David?
-Estoy pensando.

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Cuando estoy en casa papá está muy serio. Pero yo no le pregunto qué le pasa. Es obvio:
está pensando. Alguien por la calle me preguntó algo y de paso no se olvidó de decir:
¨ ¿nene, te pasa algo? ¨ Lo miré y le respondí: ¨ lo mismo que a usted señor: estoy
pensando!¨
Cuando jugábamos al fútbol con la piedra fantaseaba que la usaba para tirársela a un
Goliat por la cabeza. Por lo de la historia de David y Goliat. Seguro que Goliat no
pensaba nada y él era el culpable de que nosotros tuviéramos que pensar el doble.
-¿Qué te pasa David?
-Nada Carmela, no me pasa nada.
Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me
pasa nada.
-¿No estarás pensando otra vez en ¨ algo ¨ como de costumbre?
-No, en sexo no pienso. Ya me olvidé de cómo se hacía.
Pero en quien no puedo dejar de pensar es en Magdalena. ¿Porqué cuando me dijo:
¿Qué te pasa David?, no le dije que la amaba? Así putita como era y casi sin conocerla
estuve a punto de escaparme: ¡la fuga! ¿Me escapo o no me escapo?
-Yo soy especial, Magdalena: soy diferente. Eso es lo que me pasa!? ¿No te diste
cuenta?
Pero lo que me falto decirle es ¨ y además quiero estar con vos todo el tiempo que
pueda!!!!!!!! No!!! decirle que la amaba era letal!. Era como que preguntarse algún día
¨ ¿y yo qué soy para vos: la otra?? ¨
Pero quizá antes que Magdalena había estado..................
Julieta: ¿Qué te pasa David?
Devora también: ¿Qué te pasa David?
Y Claudia: ¿Qué te pasa David?
Y Susana: ¿Qué te pasa David?
Y Miriam: ¿Qué te pasa David?
Y................................
Y María: ¿Qué te pasa David?

Maria era virgen. Virgen?????!!!!, le pregunté con horror.

Después creí darme cuenta que lo único que ¨ no ¨ me faltaba para que cuando
Magdalena me preguntase ¿Qué te pasa David? y no saber que decirle, era haber
conocido a una mujer virgen antes que a ella
.....................
María: ¿Qué te pasa David?
..........fue la única vez en que me di cuenta que a la que le pasaba algo era a ella.

De María me escapé a tiempo. Permaneció virgen. Sé que lo sigue siendo.
A Magdalena inmediatamente le quise ofrecer el paraíso.
Lo de Carmela se había vuelto un infierno.......o tal vez la costumbre........

Ahora con Oro al lado me puedo responder mí mismo: nada pasa!....nada.

Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada.

La fuga sigue en mi mente. Pero.....
Pero no quería escaparme. Lo venía pensando. Estudiaba cada detalle. Y ella estaba ahí,
(leer rápido esto que ya estuvo escrito): inmaculada como la perfección de haberse
hecho a su sombra con la dentellada                                              de      cada        mordisco         sobre   las
hojas........................................................




.......................................................0...........................................................
-¿Así que te llamás , ¨ caramelo¨? No puede ser, ¿en serio? nooooo.... ¡me estás
jodiendo!, dije.

Se llamaba Caramelo y sus padres habían intuido que su vida de mierda sin sexo ni
placeres en su estadía en el mundo los llevaba a poner en claro que sus culpas por no
haber disfrutado tenían que ser despiertas ante otros por el uso de una hija que se
encargara de hacer justicia a toda una vida de milagroso modo de no hacer nada. ¿Qué
mejor que que fuera ¨ mujer ¨ la que pusiera una nota bien alta en la lujuria de no poder
resistirse ningún hombre cual bella era?
¡¡¡Caramelo era un infierno!!! ¡Estaba buena por donde se la mirase!

-¡¡Mirá que loco lo de tus viejos!!
-¿Caramelo de qué gusto, le sonreí.?
Del que quieras.... pero uno solo...soy una sola mujer.
Yyyy.......si fueras rubia serías de limón. Si fueras castaña, de chocolate, si fueras
pelirroja de frutilla, si fueras........


Un día se lo confesé

-¿Qué te pasa David?

-Es que a mí los colores y la variedad de mujeres me gustan mucho y vos sos de un solo
color: yo quiero uno de chocolate, uno de frutilla, uno de limón, uno de menta, uno de
ananá, uno de café............

-¿¡Hace varios meses que estamos juntos y recién ahora te das cuenta!? (gritó)

Yo necesito una mujer que nunca me tenga que hacer esa pregunta y vos la hiciste ya
varias veces!
-¿Cuál?
Esa:
¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David?
: ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David?..............................................................
:no paran nunca de repetirla cuando ven que todo se pudre y ya no hay interés ni fuego

-¿¿¿Pero vos querés quemarte vivo??? ¿No vez que la vida son etapas? ¿Porqué no
superás la del sexo y te ponés otras?

-¡Pero vos te llamás Caramelo! ¿No te acordás cuando empezamos y lo de que tus
padres te dieron ese nombre para el destino que ellos no pudieron cumplir? Ellos para
vos pensaron en una ¨ única ¨ etapa. ¿Porqué querés que tengamos varias o que yo tenga
varias?

-¡¡¡El caramelo se va gastando mi amor!!!, respondió.
-No me hables de amor, le dije. Habla de lo que querés disfrutar. De amor hablan los
viejos que ya no tienen con qué. ¡Vos ¨ podes ¨ todavía! ¡No mutiles tus pasiones!

Ese día decidimos salir de compras y se compró medio shopping. Se disfrazó de todos
los colores y los gustos y tuvimos varios meses mas de una intensa actividad sexual.

Carmelo no sabía que Oro no sabía. Yo le había dicho que sí. Pero como Oro estaba
contenta con la suficiencia de poder encontrarse con ella misma en su trabajo, ni se
enteraba o si lo suponía no le importaba.

-¡¡¡Se lo tenés que decir!!!, dijo un día.
Para qué. A ella no le interesa. No le interesás. Lo único que le interesa es que yo esté
bien. Que esté feliz.
-Para qué si sos la única....o querés ser ¨ la otra ¨: Con ella no hay sexo, le dije. No hay
nada. Es una formalidad. Es el silencio de la abstinencia. Eso es todo. Es un pacto. Una
condescendencia de dos personas que hacen un arreglo y se manejan con la libertad de
tener lo que quieren y.............

-Y que????

-Está loca?????



Sola?, me dijo Caramelo.

¡¿Pero qué: me vas a dejar sola?! ¿Sola como estuve sola toda mi vida? ¿Como estoy
sola hoy? No tengo a nadie. Por eso la gente busca formar una familia. Porque la que
tuvo no tiene nada que ver con uno. LOS ODIO!!!! o.........mejor dicho: me odian. Me
odian por lo que soy, por lo que consigo. Porque me gusta vivir bien y por los hombres
que hay y que hubo y que pueden haber en mi vida. Me odian por el trabajo que tengo.
Se callan. Se callan de la envidia. Prefieren no hablarme. Hacer de cuenta que lo mío
que es tan lindo que no es importante. Me quieren poner como a algo extraño. Hacer
como que no les importa. Ellas nunca van a hacer algo por ellas. Ellas. Mis hermanas.
No les importa. ¡Van a ser chatas toda la vida! Van a vivir sin esforzarse ni intentar
jamás hacer algo por cambiar su realidad. Y si yo tengo buen gusto y desde hace diez
años que me fui conseguí esto, lo que tengo ahora me costó. Me costó eso: 10 años. No
llegué a donde estoy enseguida. Tuve que buscar. Ellas se sienten bien en la miseria.
Les parece que lo mío no es real. Que no vale la pena. Me odian!! En realidad se
mueren por estar en mi lugar….. ¿Sola me vas a dejar? Como lo estuve toda la vida.
(No me quieren!...............sentía ella. No lo demuestran............. No reconocen que lo
mío es importante....... ¡yo me alegraría de ver que a ellas les va bárbaro!, pensaba)
Yo ¨ quiero ¨ que un tipo ¡pague!, que se fije en mí, que le guste, que me seduzca. ¡¡No
soy como las amargas que compiten, sacan su plata y no son mujeres.!! Quiero que me
lleven a pasear en su auto y que me lleven a un restaurante. Quiero que no se sepa hasta
el último minuto si me va a llevar a la cama. Y que si no puede que se la banque. Como
un macho. Como un caballero. ¿Qué decis? ¡¡¡claro que siiiii!!! ¡¡¡QUIERO QUE ME
COJA!!!.




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Ella estaba allí alentándome a seguir. Ella creía que lo que yo le podía hacer era
placentero. Se dejaba coger. Ponía una ambientación en la que no había ningún tipo de
demanda de amor o de sumisión. Quizá el amor está ahí. Eso era amor. El estar
enamorado. Las entrega que no es la que agobia. Nos enamorábamos en la cama. Una
secuencia de lo cerca que es tener sexo del amar. Que lo que nos une nos reivindica
cuando al estar no ante una maldad sino ante una complicidad el hombre y la mujer que
se notan el uno al otro y se toman y se tienen. Es cuestión de que lo que nos agobia de
tener que dar explicaciones al preludio a la cama de un fauno no es necesario. Una
dedicatoria al amor de que los dos están sujetos de tener que ver que los atrae. Que algo
lleva al uno hacia el otro y que no se puede componer más que felizmente solo eso. Nos
dicen pero no nos interesa porque es el silencio lo que lleva todo hacia su causa. Que
repercute en admitir una adecuada manera que se denota en el largo comienzo que nos
ve entender a la persona. Un defecto físico que ocurre es que nos sentimos atrapados por
algo que nos dijo o por autenticidad de no mirarnos en lo que hay detalles que no son.
No importa la belleza. O mejor dicho: la belleza está. Hay un misterio que tiene el poder
en que se está metida la sangre de adosarse al caudal de corazón furioso en que la calma
nos va absorbiendo. Ella estaba allí. Aquello que no ves. Una decencia con la que el
místico encanto de la noche que nos invita a ser parte de ello. Una recepción que nos
hace agasajar a la nube misma de ver y crearnos en la casualidad, capturados del sexo
puro puesto sin la violencia de preámbulos. Sexo por anticipado. Sexo anexado. Sexo
adosado. Sexo de una cápsula de la mente que nos llega en una bocanada de aire
nocturno en sensaciones físicas. Un hecho de la concentración de que estamos ahí
sujetos y atados para hacer el amor.




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No es que alguien nos obligue y nos mande. Es que nosotros abrimos el paraguas y nos
refugiamos en el éxodo de estar atentos a cubrirnos y tenernos en el miedo y el modo de
abrazarnos para algo que esta fuera de nuestro alcance y que nosotros estemos
protegidos y resguardados. Una intriga en el fantasma que se sube a nuestro techo y nos
ve descubiertos o cubiertos con una frazada o con la noche nada mas que fugitivos de la
adversidad que hace algo por nosotros o contra nosotros que nos excluye y que nos
interviene y dé alcance iluminado y lograr que todo funcione manteniendo encendido el
cielo que hay en la calle y en las noches por los lugares nocturnos de lluvia. En los
oscuros momentos en que nos inclinamos como en una posición de abrigo salvándonos
o tomándonos sin identificar a quiénes o qué es lo que se pueda encender cada cosa
combustible que quizá deje de andar y pueda romperse. Estado de inconciencia luego de
dormir como confiados a esa aventura del sueño en que cada uno se verá diferente
totalmente experimentados en lo que hacemos en la luz del sol.




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La madre patria era puta: lo hacía por dinero. Y nosotros queríamos creer que los reyes
y la corona de espinas que tenemos clavada en el ego por ver que lo hacen en una
especie de simulacro de parte selecta del habla hispana. Nnoooooo. Ella es, fue y
seguirá siendo puta. Se deja engañar a sí misma respecto del amor y de la religión y del
profeta y los misioneros. Quiere que le sirvan. ¡Los ideales que se los metan en el culo!
Te enseña a que le respetes. Te enseña a que le adores. Te enseña a que le rindas culto.
Te enseña que nunca te olvides de donde vino cada cosa enseñada. Te dice que sos igual
y que no hay mejores pero te espera dejarse amar. Amar como nos enseñó a que le
amaramos. Porque si no le amábamos había muerte. Había asesinatos. Había
genocidios. Había una penitencia que excedía la capacidad de amar. Era el amor
supremo. Moríamos todos por el hecho de no ¨ darnos cuenta ¨ de que era lo mejor para
nosotros. Y si nos independizamos vamos a servirnos en el plato después de que se
hayan servido ellos. Y si nos tratamos de parecernos a ellos se van a sentir tan contentos
que nos van a aplaudir con un premio: UN PREMIO: una estúpida idea de que la madre
patria no es puta con la necesidad de darle una palmadita al que hace las cosas bien. La
madre patria no era puta......era todo un prostíbulo!!!. Era una academia que enseñaba
como prostituirse para que ella cobre. Para que ella se lleve la plata. Para que le quede
claro que entiende lo que dice y sabe el que hace. Lo hacía por dinero. Hay una legítima
idea de que somos parecidos a los lugares de los que nos fuimos con no se dan por
aludidos cuando hay un infortunio. Implícitamente se cree pero no es real. Nada ni nadie
que corrobore o conforme que esa capacidad de la puta está en su forma de ser
agradecida. No nos hace falta hacer nada porque nos agradezca. Es innecesario. Y
además la que se tiene como una línea de continuidad por error de valorar partes que en
sí misma que son una especie de cariño estúpido que uno no va a tener por una puta. A
las putas se las ama por la delicadeza de que hubo sexo y que no nos son y les somos
indiferentes luego de ello. Lo mismo pasa con la madre patria. Su forma de haber
cogido con ella nos parece ser una especie de amor platónico que supone que nos agrada
para seguir pagando. Quién dice o define cuando el orgasmo está listo para ocurrir si lo
que nos calienta es lo que creemos o si sigue siendo lo que nos venden.




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No se puede hacer nada. No hay nada que hacer. Ya está todo hecho o desecho. La
impotencia nos ve solamente hacer lo que sabemos y lo que nos toca o nos tocó. Un
tener que arreglarnos con lo que tenemos y como podemos. Un dejar que lo que nos es
ajeno o no conocemos y que otros saben tenga que estar atendido por otros. No hay
nada que se pueda cambiar. Todo es como es. Los que quieren hacer algo distinto se dan
cuenta de que lo que se conoce es lo que hay. Que lo que no se puede entender es así.
Que los que están atentos solo lo están para que lo que está disponible y al alcance de
todos sea consumido. Sea usado. El gastar y aprovechar lo que hay antes que se acabe.
Cuando uno tiene, tiene y lo consiguió. Lo sólido de que es nuestra realidad como si una
prohibición o sino la conciencia de que ya estamos ahí. De que ya llegamos a un lugar a
partir de lo cual lo que hagamos nos ve llevarnos gente con nosotros. Esposa. Familia.
Hijos. Un error o lo que sea. Pero lo que se ha ido tomando es parte de lo que somos. Y
querer romper lo que hay es dejarlo sin vida. Es disolver lo que vincula que tenemos
algo con lo que podemos hacer. Es un no dejar que nos quiten lo que nos sirve. Lo que
es útil. Lo que se intenta interpretar porque hay un paso del tiempo y lo que antes
comenzaba y se lo consiguió hoy está yendo hacia un lugar que no sabemos cuál es. Es
que vamos hacia lo que no tenemos modo de conocer. Nos dejamos llevar con que las
valijas que son lo que hemos tomado en la pobreza de no poder juntar mas que eso y
nos son imprescindibles para que en el camino alguien nos ayude o nos diga por dónde
se puede ir. Hay una tolerancia que nos ve soportar lo infeliz de haber hecho tantas
cosas y no saber si se puede empezar. Y la vida termina o si hay suerte o una nueva
oportunidad de ser jóvenes que florece cuando nos interesamos en lo que nos ocurre.
Pero algo tiene que ocurrir. Y esperamos que eso ocurra.
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Lo que imaginamos, lo que nos va a tocar, es lo que hace falta que ocurra. Una soledad
en la que nos dejamos llevar por la astuta idea que nos abruma en la designación de una
persona que podemos imaginar o trasladar. Una adopción que consigue rebelar que hay
algo legítimo en una pesada dependencia que nos interroga y nos hace propuestas de las
que no sabemos nada pero que se van adelantando al momento de que hay algo o
alguien a quien le ofrecemos el corazón. Un suspiro que nos hace exhalar en la situación
que imaginamos porque no es una condena sino una cara del alivio que poder
anticiparnos a que nos confiemos de ser lo que somos. Nos observamos en la silueta de
una historia que contada y hay poco por decir en la improvisación de lo mágico que no
está tan precedido y simplemente ocurre. Una grata sensación. Una relación que calienta
el modo en que nítidamente se dibuja frecuente la percepción de que no estamos solos.
De que hay alguien a quien llevamos dentro. LA MUJER IMAGINARIA. Esa que se
puede adorar en una confianza que compensa la verdad de que estimula en lo que ocurre
y lo que le agregamos. Una tormenta suave con punto de partida y conocer la misma
esencia del aroma de lo que hay de atractivo en la presencia de una relación que
interpreta sin porqué. No hace falta tener que inventar nada. Nada que no haya sido
usado en la indolente necesidad de estar bien. La mujer imaginaria es la que nos
encontramos todos los días en la calle o en boliches. Es una proyección de una situación
que nos ve interesados en tomar lo que sabe ser y es convertido en lo lindo que eso tiene
de ser así y que nos envuelve en la transparencia del fin. Adaptación de lo que hay de
feliz en el hecho que nos toma por sorpresa pero que se ha definido en lo aspectos que
continúan en una inmejorable relatividad que hace que lo cierto sea veraz y que la
vertiginosa necesidad de esa mujer la haga menos imaginaria y mas probable. Hay una
conversación, un ping pong. Un te doy y me das. Un me decís y respondo. Un caricia
que sea lo que el otro de ella necesita y que va sucediendo en el momento en el que la
escases de hechos reducen todo a esa fórmula del tiempo real y presente. Una
declinación que lo olvida que no se conoce a alguien que no hace falta conocer. Una
vorágine que se alimenta del poder dar ella lo que hay en la seducción de trepar la
integridad que se deja tomar y que abandona su defensa para que la noche haga el resto.
La inseguridad que está bien protegida por la vigilia de un esclavo que se puede quedar
al cuidado de una ocasión que ocurre y es el curso de la totalidad del hecho que se hace
así posible. No hay imposibles y todo es probable. La fuerza se deja arrastrar hasta la
fija forma de ceder ante lo que la dependencia del tener que dejar todo lo que nos indica
que puede tomarse de esa verdad que hace que nos envíen el ocaso al grabamos en la
memoria al ver el cambio hacia una apasionada escena en la que la mujer imaginaria
está frente a nosotros. Luego la recordaremos o la tendremos de la manera que sea.
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Somos monógamos. Tenemos que aceptarlo. Eso sí: somos muy cancheros al decir a
cuántas minas nos voltearíamos. Pero con suerte conseguimos una y le damos un altar
en nuestra cama. Hay una pregunta que me hago: porqué protegemos tanto a la que
tenemos de que sea una más; de que sea la anterior a la que sigue. Porqué la defendemos
y defendemos todo lo que podemos la relación hasta que ella se quiera ir. Quién nos
hace verla como víctima de un mundo en el cual ella parece ser la que está sola? SOLA?
Y entonces qué pasa con el tango UNO! Uno esta solo. Eso parece ser lo que detecta la
mujer que nos ve y se deja seducir. A partir del momento en que ella está al lado nuestro
y se convierte en nuestra pareja está sola. Antes no.( la hubiésemos dejado
verdaderamente sola.....no? Ahora nos hecha la culpa de que está sola porque la
acompañamos. ¡¡¡¡Andá a cagar!!!!) La mujer que no tiene ninguna relación no está
sola. Está sola cuando se ve en el tener que vérselas sin que la ayuden ante un hombre
que es su partenaire. Encima te lo hecha en cara: ¨ estaba tan bien antes de conocerte....
¿¿¿¡¡¡¡porqué tuve que estar con vos!!!!??? (…casi llorando). Entonces uno hace una
evaluación y no se descarta que seamos unos hijos de puta que nos aprovechamos, que
le cagamos la vida y que lo único que nos interesa es la cama porque no hay hijos o
porque si los hubo por accidente o no pero también le cagamos la vida…...etc ¨. Ella
mira sex in the city en la tele y se jacta de que los hombres se babean por ella en la calle
haciéndonos notar a cada rato y de cada ser humano que le dijo que estaba bárbara. Y ni
que hablar si nos descalifica permanentemente aludiendo a nuestros defectos físicos y a
que no tenemos mucho dinero o que lo tenemos pero no le hacemos feliz.
A veces pienso que hay una manera explícita que inventó dios de destruir el orgullo del
hombre a través de la mujer pero sabiendo que ya en la miseria y hechos pedazos por lo
poco que nos queremos o valoramos encima somos la garantía de que no hay nada de lo
que nos pueda gustar que sea digno de ser mirado y que no hay nadie que nos pueda
haber homenajeado que sea digno de ser aplaudido.
-¿Qué te pasa David?
-Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me
pasa nada. ¿Porque no me lo merezco?¿ Porque ya me pasó? Y cómo no me di cuenta?
¿Porqué no me avisaron?¿ Seguro que no me faltó hacer nada.... que no me ¨ falta ¨
hacer nada?¿ Adónde voy ? No me empujen!! ¿Qué te pasa David?



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A ella no le gustaba que él estuviese loco por ella. Que le mirase con amor, ternura y
deseo. Lo controlaba sin moverse. Le tenía a sus pies y él solo quería estar con ella. El
podía fingir que cualquier otra daría lo mismo en una pelea pero ella sabía que no y eso
le daba la fuerza para amenazarlo todo el tiempo con dejarlo. Eran simples comentarios:
¨ no estooooooy enamorada de vooooos ¨. A la mujer le gustaba que el hombre fuese
más él que ella poder verse sufriendo por culpa de él. Que él le dijese ¨ te voy a dejar ¨ y
ella rogar y pedirle a la virgen que le cumpliese el deseo de que ese era el amor de su
vida. Pero él lejos de ser una desesperado o de querer ser el que ella muriese por él tenía
una vida tranquila. Ella necesitaba que fuera un hijo de puta. Que la tratase mal y que le
hiciese sentir que la despreciaba porque cualquier mujer estaba a la espera de sustituirla.
Ella quería que el tipo mirara minas por la calle enfrente suyo para llorar en silencio y
sacarse los problemas propios de una mujer que sabe que aun lo sigue teniendo y que
no corre el riesgo de perderlo. La eterna pulseada: o es él o es ella. Esta vez era ella que
en las pocas urgencias y la comodidad sentía que dios no era él y que dios tenía que ser
otro hombre altísimo como dios y que la mirase hacia abajo. Y si ella no estaba loca por
él y era él el que le quería a ella, no encajaba con la fórmula de que a ella le pudiese ser
lastimosamente cruel el dejarle en claro en cuanto quería y a cada rato que eso no iba a
durar mucho y preguntarle si a él no le importaba que ella se fuese algún día. Luego se
iban a coger y otro día mas en el que llegaría el momento de decir que en realidad el
hombre de su vida estaba en un lugar en donde solo se llega si no se está bien con ella
como él que seguía siendo el que se encamaba con ella pero no por mucho tiempo.
Mientras ella llegaba al orgasmo ella pensaba mirando al techo si dios realmente existía
y si tenía pene como él. Si la satisfacción plena hubiese sido que él le golpease como
para acudir a los derechos de defenderse civilmente en la civilizada manera de impedir
ante la ley que lo siguiese haciendo eso justificaba ser golpeada brutalmente por su
amor al que se abandonaba por haber sido dios y llegar a la cárcel, él ,para siempre, pero
sin perderse de amarlo ni dejar de respetarlo para toda la vida ni de verlo ella como el
que la dejaría sin otro hombre, en su cárcel ella también, en donde se masturbaría en el
creer que lo que había el hecho era la eterna fidelidad al compromiso contraído con el
hombre que la podía llegar a destruir física y anímicamente para que la crueldad tuviese
el mismo sentido de la vida que era cruel también en el amor.
-¿Qué te pasa David?
-Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo.




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La santidad estaba en las puertas equivocadas. Una mujer en la iglesia evangélica
tiritaba de pasión por el himno de la alegría. Y no era el de Beethoven sino el del pastor
Quemáo. El que hacía que cientos de mujeres que estaban tan categóricamente
dispuestas a renunciar a todo lo que no fuera el ir en busca de lo que necesitan se
adhiriesen al ejército de la salvación de los que luchan con el arma de estar con un estilo
green peace pero haciendo otro tipo de paz igualmente ecológica. El mar de los sueños
que la lleva por los inalcanzables cultos. Lunes. Martes. Miércoles. Jueves...el viernes
sin falta, el sábado obligado y el súmun, tan hermoso como el sexo, el domingo. El
orgasmo del domingo. Y si es posible acabar dos veces gritando y alzando las manos y
elevándose dos veces, al mismo tiempo que caen tiradas por el piso de rendirse de la
inevitable presencia del señor que las lleva al paraíso en donde son arrastradas cual
trapo de piso y le limpian el culo al fulgor del ministro de la cohorte suprema de la
iglesia de hombres líricos y libres con atributos viriles, para cientos de mucamas
envanecidas en decir que no se puede explicar semejante experiencia y que hay que
vivirla y que hay otras que no son tan mucamas que pueden decir que no es algo de
brutas de clase humilde. Pero que en realidad las que tienen un poco de clase no son
menos estúpidas porque están derrotadas por maridos con poder que las han dejan en
banca rota y se humillan como se humillaron ante ellos pero sin olvidarse de pasarle el
trapo a la realidad que saca brillo a la de la mujer agobiada, e insisten en su signo de
esclavas y de trabajar 24 horas por día siendo por ello sanadas y asegurándose de que
cuatro de esas hora estarán en el escape de la victoriosa oración en el culto mediático
que en la maldita espera del que vendrá el otro día por lo que estarán locas de rabia por
no poder seguir gritando mientras trabajan. Una verdadera faena del alma que se va
descuartizando que a los hombres que estaban en el lado de los hombres y las mujeres
en el del que la forma de soltarlos a todos de golpe para que desesperados agarren al
primero del otro sexo y se metan hasta a dios en la vagina o ellos le den una estocada a
las alas de los ángeles y así en la hermosa copulación. Poder seguir siendo parte de una
idea de la que legítimo es el tener la consigna de alabar al espectáculo de un show de
música heavy que están tocando los instrumentos en el escenario y que se puede
asegurar que los inextinguibles punteos de la guitarra junto con la voz de cientos de
mujeres pueden invertir el orden del mundo en el que lo que estaba sucediendo parecía
no ser real hasta en esa realización de lo próximo que era equivalente a estar en una
cama y con el látigo del señor enseñándole a cada hembra que hay un domador y que el
circo da el estreno del prostíbulo del himno de esa alegría inmensa.
-¿Qué te pasa David?
-Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me
pasa nada. ¿Porque no me lo merezco?¿ Porque ya me pasó? Y cómo no me di cuenta?




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Yolanda no existe. No es una posibilidad: es una insinuación. Es la mujer que levanta el
tono de voz y amenaza desde lo que le da la forma femenina de tomar su despotismo
frente al cual el hombre reconoce inmediatamente y le dice que las cosas no van.
Yolanda tiene el terrible rencor de verse como la mujer que ha heredado a la mujer que
vio intimar y subestimar a los hombres. Yolanda sabe que eso era terrible y que llevó a
separaciones pero igual se le escapa el creer tener el comando y de agredir con insultos
y con agresiones varias al hombre al que cree que tiene que controlar y dominar.
Yolanda es una caricatura de lo que está bien para que el hombre no sea el macho o el
que puede ser querido por hombre. Es un desprecio y una subestimación hacia el
hombre por haberlo visto en otras mujeres hacerlo con sus parejas. Ejemplo de hombres
que llegaran al alcoholismo o la separación porque estaban en esos casos en eso que no
se sostiene por mucho tiempo. El que sabe y lo ve venir entiende que el que hay que
hacer es hacer ver a Yolanda que, si el trato es ese, que lamentablemente va a haber que
hacer algo respecto de la convivencia que les era físicamente en el mismo hogar. Que la
haga elegir una distancia en la que ella se da cuenta del hecho por el cual ella es la que
tiene que irse a curarse o dejarse ver que su bronca y su maldad atascada puede tener
que encontrarse con que es una enfermedad y no un derecho o una cosa que se entienda
como parte del uso de lo que hay en la mujer de maternal. El lado masoquista que existe
en la mujer también puede darse en el hombre y jugar con este tipo de pulseadas y así lo
que a él le importa es que ella mande y sea la autoridad que funcione para una familia
en donde esto pasa y es obligado tener el aviso y la advertencia de que no por ser él el
hombre tiene él el derecho a usar su libertad fuera de la casa o dentro de ella. Que lo que
hace que libertad le duela al macho en su autoestima frente al mundo de las mujeres sea
deteriorado por su pareja en un acto de crueldad que él al verse obligado o diminuido
como hombre que deja de tener otro tipo de deseos por otras mujeres o que por el
contrario los acrecienta y concreta. También se dice que las mujeres que tienen o han
tenido una gran libertad sexual utilizan el argumento de disminuirlo humillándolo en su
virilidad cuando inventan argumentos de que él ¨ no puede ¨ y que en realidad se
esconde que lo que hace que el que puede sea ¨ el otro ¨ o la forma en que ella es un
hombre con concha trata de sacarle e él el papel de lo masculino y hacerlo ella como la
costumbre de tratar de mostrarse con conductas y comentarios permanentes que el no
trata de corregirle por saber que solo se trata simplemente de una charlatana que está
envanecida dentro del fulgor de verlo despedazado en su orgullo para sacar provecho o
inclusive para compararlo con otros o eventualmente dejarlo.
-¿Qué te pasa David?
-Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me
pasa nada. ¿Porqué no me lo merezco?




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La mujer exitosa que tiene su dinero y su capacidad para conseguir lo que quiere ha
llegado a conformarse un núcleo de actuales cuarentonas sin hijos y con un trabajo
generalmente de oficina que la ve luchando con una abstinencia de no tener un hombre
que le de comodidad, consejos, masculinidad y paternidad. Ella es de una familia en la
que el sentirse con derecho de rebelarse en la naturaleza que recupere el contacto con su
feminidad y doblegar a cada hombre con la supuesta inclinación hacia su suficiencia y
un sexo eventual que sustituye al que tendría que tener un ama de casa. Competir con
las mujeres que están atendidas por ellos y que gozan de ese privilegio de poder dejarse
llevar por la vida de hogar que tanto la asqueaba y repugnaba. Una carrera universitaria
y el rol de un lugar en el que el respeto fuera parte del que la finalidad de ser mujer. El
premio de la soledad de estar aceptada por gente del trabajo y no tener nadie que le diga
qué hacer salvo en un aspecto de lo laboral. Eso se decide y se toma en equipo de
trabajo para a la noche al volver a la casa que encontrarse con que está sola y
dulcemente a salvo. Mujeres que más allá de lo que el aspecto de revelarse a lo
establecido ponen un punto de vista que teme a la maternidad que hace cosas de la casa
y en muchos casos ayudada por nursery o mucama en un aspecto permanente de trabajo
para criar y organizar la vida de esos nenes que ocuparán el tiempo, la vida y la energía
ante la visión del desafío de poder llegar a ser algún día como fue su padre. De tener
una revelación del fogueo de notarse como responsable de su destino y no como parte
un parto que hace de la mujer una hembra que procrea.
-¿Qué te pasa David?
-Nada. Nada me pasa.




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Daniela tenía una gran facilidad para trabajar en empresas. Lo que la hacía inventar
todos los días una excusa para ser lo que era pasaba por una audacia en el modo de
tratar con la gente de la oficina. Una idea que empezaba por surgir de su estudio y de su
modo de infligir actos en sus acciones que le daban el vuelo de salir e inventar lo que
creaba para que su trabajo mejorase. Le persistencia en estar en su lugar en el que las
mujeres tratan de llegar cuando se piensan integradas a la sociedad en donde los
hombres pueden ser y estar y ellas pretenden la misma suerte. Había un modo frío y
diferente en la que mantenía ese perfil que al hablar lo dirigiese a los compañeros de
trabajo y que hubiera información y cambios de ideas para mejorar los asuntos que
tenían que resolver. Una permanente forma de seguir con interés cada cosa que surgía y
que aclaraba el modo en que ella ya acostumbrada y capacitada en donde entender era
muy fácil y los hombres de su oficina planeaban en lo que ella diese su opinión. En su
opinión había un monto de caos que aseguraba y decía con la celeridad de quien repasa
lo que ya ha estudiado y ya ha comprendido. La intelectual estaba haciendo caso omiso
del modo en que ellos le acercaban una reflexión para que condicionara lo que ella
pensaba. Pero ella no pensaba: actuaba. Se ponía al mismo nivel en que el amoldarse al
otro en las mejoras y conseguía que se interesasen en lo que ella agregaba aunque le
saliera escarbar lo que decía. Su permanencia en el trabajo era la rutina de hacer ese
lugar suyo y dedicaba la obsesión y el actuar del tema mas importante que le ofreciera
tener una mayor presencia en el debate en los momentos en que el directorio se disponía
a conformarse de acuerdo a la finalidad del proyecto.
Lo único que escapaba del mundo de los negocios es que las noches se dejaban invadir
por amigas que compartían su lesbianismo en fiestas que incluían a gays que las
peinaban y maquillaban a todas antes de salir del baño y de la sala de estar para que
todas desnudas pero producidas por el mercado de la oferta y la demanda se tocaran de a
poco de pies a cabeza pasando por los labios de la cara y de el pubis en lo que terminaba
con el negocio de la carne femenina que buscaba lo que no conseguían con el hombre
que ya era parte excluyente del motor o las pilas de esas pieles que las excitaban para la
relajación que entonase con un trago avanzada la noche o un brandy bien full a
cosmopólitan y en retratarse unas a otras con la mirada para la revista de la fantasía que
entre ellas que se lamían los pubis y se acostaban en sofás fuera de la sobriedad de los
aparatos del ámbito laboral. Los únicos aparatos que eran permitidos en esa expresión
corporal llena de lujos en sensaciones eran la maquinas del placer. Juguetes que
sustituían al hombre que se acompañaban de la de las demás mujeres.




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Lorena era una mujer inclinada hacia la enseñanza en institutos educativos. Su
predilección era la biología. Podía hacer que los que estaban a su alrededor se
interesaran por mas que no tuviesen la edad para incorporarse al mundo del trabajo.
Eran los primeros pasos de una dedicación en la que ella participaba como parte del
staff de profesores de la escuela. Los alumnos tenían que rendir examen y tomar una
información que algún día recordarían en lo que a ella le importaba que era agregar lo
que se podía proponer esperar de una mejor interpretación de los hechos científicos y
que se dedicaran a estudiar alguno tentados de los que se dictaban en el curso del
instituto en que cada uno tenía su predilección. La forma en que se tomaba la iniciativa
de los seres vivos le importaba lejos de su propósito fuera de todo ello en centros donde
ella ya sí investigaba. Ahí se debatía con los entendidos en el hallazgo y con la
predilección del estado de todo y de no ser pavadas que patrocinaban los trabajos de
investigación. Le gustaba hacerse cargo de lo que la ductilidad de enfocar el estudio y la
praxis con un sentido dinámico que minucioso en una independencia entre lo que se
sabe y lo que se podía derivar. Una vocación por ir mas allá de estar todo el tiempo
repitiendo libros y mas bien incorporando estudios con sistemas provenientes de otras
partes del mundo y el agregado de una formación cultural que le atraía y
complementaba su día para realizarse en expectativas y no ver a la ciencia como lo
elemental de encerrarse sobre sí misma sino armados del saber. Los que trabajaban por
su zona tenían la misma regla que ella y se había formado un grupo en el que los que
lideraban eran siempre fieles para que la inclusión del centro del objetivo acentuada en
ciertas intimidades de los hechos que daban lugar al deducir lo que podía suceder a
partir de ello. Una forma de inducir con lo que les ofrecía la decorativa idea de
semejanza entre ellos y que podía dar adhesiones que cumplían con los objetivos de
hacer programas. A la caída del sol se iban a tomar tragos que reunían a otros solos y
solas que buscaban sexo ocasional o un touch and go que durara lo que fuese pero que
le diese lo que su ex marido le había quitado que era verse como mujer en medio de
hombres. Su vínculo con lo que le debiera importar la había cansado y se había
separado.




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Manuela conducía una revista de economía y finanzas. Ella ponía su acento en que el
staff de gente que trabajaba para la publicación se adecuase al pretender la excelencia y
trato por todos los modos posibles y agregar a la seguridad de la información índices y
pronósticos del futuro que se adentraba en números y cálculos dentro de un programa de
entendimiento de los factores sociales de cambios repentinos o de conformidades de la
perspectiva de detectar a tiempo lo que afecta. La computación y el modo de tener
conexión con las curvas insinuantes de cada trabajo bien sostenido de matices de
preferencia y precisión que pedía ser predominantemente. Una manera de tener la
sustitución del miramiento que ejecutaba una declinación que debiese suspender la
contención en que ya lo anticipado no iba a ocurrir pero podía ser alternado en el riesgo
en el querer producir tal o cual efecto que se estacionaba que inventaba una hipótesis. El
revisar detectaba el error a tiempo para aguantar lo que se venía y después sí efectuar la
toma de una posición que tendiese a revertir la estampida por la audacia de preferir no
tener que sujetarse de cálculos si se trataba de forzar lo que acontecía.
El dinero que ganaba en la revista era mucho. Suficiente para comprarse ropa, zapatos
carteras y una provisión de predilecciones que le gustaba tener en su casa. Una forma de
decorarla y un adecuar la ambientación para que el hombre que la tenía loca le diese un
poco de esa locura y le aplacasen en una nueva velada de las que las velas nunca
faltaban. Cocinar algo rico y dejarse ser mujer en lo más primitivo de dejar las
abstracciones y tener en las manos frutas, verduras y carne para moldear y cocinar a
gusto en lo concreto de hacer con las manos lo que también le hacía luego al cuerpo de
él.




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A lo largo del tiempo me he dado cuenta de que a todos nos han pasado cosas terribles.
Hombres y mujeres. Hemos estado literalmente cerca de la muerte. De la muerte
anímica, física y de la desilusión que nos ha hecho destruir lo que habíamos construido
o habían construido para nosotros. Alguien edificó el mundo del amor que una vez que
había que agregarle pasos y hacerlo infinito por lo que quedaba de vida en los años
siguientes al contrario de lo que se azoraba sirvieron tan solo para construir o salvar lo
que quedaba del destrozo de la idealización de una verdadera felicidad que conforta la
expectativa llamada futuro, esperanza, y todos los hechos que nos preparan en el mejor
logro de una dedicación que llevaba hacia un mundo mejor que nos unía a los hermosos
límites que nunca dejan de superarse en la imaginación de alcanzar lo infinito que era
posible. Fue ese momento en que ya teníamos los planes para hacer lo verdaderamente
fantástico que algo se vino abajo y una increíble escena de impotencia nos vio con las
manos ensangrentadas por lo que había ideales dentro de nuestra próxima ilusión. Quizá
el asesinato era hecho por nosotros mismos en el deseo de construir. Eligiéndose gente y
vínculos que nos enseñaban que el equilibrio no nos incluía y comparando el misterio
que incluyese una misión heroica y alentadora mintiendo, derritiendo el calor de los
propósitos de los que se nos excluía porque otros merecían que lo que hiciéramos con
nuestra vida tuviese que estar al servicio de la humanidad que nos iba sacando lo
nuestro y que la vocación de ser artífices del cambio nos dejaba lentamente. El silencio
de lo que encontraba ahora en la nueva etapa que tenía que cumplir con el porqué de la
cosas que no coincidía con el porque de lo que nos importaba como meta. Toda esta
horrenda fuerza superior que nos gobernaba y nos hacía competir por algo llamado
amor.
-Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo.
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Yo lo que veo es que se vive en la cultura de la terapia. Esto todo lo apoyan al
preguntarse con un cuestionario básico sobre el mismo análisis fuera de los excesos de
la reacción de pertenecer a un mundo en el que la conducta humana está sujeta de
vérsela en una asociar. Esta decantación del episodio de una cantidad de mitos que se
levantaron respecto de lo que es una pareja y también una madre o un padre haciendo
una especie de ensayo práctico de eso llamado pareja o familia que está tan ceñido y hay
curiosos análisis. En verdad muchos quisieran levantar el cuchillo para matarse en una
carnicería de una interminable escalera que lleva una cabeza gigante sin saber si se a va
a romper lo huesos o la cabeza. La pronta escases de respuestas hace que las preguntas
queden en una fórmula que limita con que lo más importante es preguntarse y no
responderse. Ese es el mito que exalta que los filósofos tenían ese rol pero la
psicoanalítica reversibilidad de creer la psicología es filosófica y se conforman con
haberse preguntado hasta ridiculizarse al exaltar como una aseveración sin mas que
puntos suspensivos que dejan al otro mirando como si se estuviese hablando con un
idiota. Una especie de blanco que apunta a que los disparos van al aire para hacer un
poco de ruido. Y uno se levanta contento de haber sujetado lo que no tiene sostén y de
haberse sentido orgullosamente desnudado en su intimidad y ¨ sentimientos ¨ cuando no
se vio una sola meta.
-¿Qué te pasa David?
-Estoy pensando.




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Hay un cansancio físico en esto de vivir así poniendo el cuerpo en estado de alta
tensión. Una enferma relación con que se está agazapado esperando que lo que se va a
hacer tenga su momento y su oportunidad para desarrollarse. Un calvario que nos ve
triunfalmente llegando a la meta sin saber que lo que sufrimos esa mas doloroso que lo
que conseguimos. Hay una restricción que nos entretiene en el hacer tiempo para que el
otro se inquiete y se altere y en el detenerse la conversación esperando que el otro
responda. Una conformidad de paciencia mal entendida que más que paciencia es un
suplicio. Un elegante tener la cara de sensato y de hombre sabio o de mujer
comprensiva. Un delatar que lo que está pasando es que hay una restricción en el uso de
la palabra para no meter la pata o para que no se confunda ni el que habla ni el que oye.
En realidad los dos salen confundidos y se jactan de haber asistido a una ¨ charla ¨
sadomasoquista en ambiente de ¨ comunicación ¨: en donde ambos se ¨ escucharon ¨ en
una entretenida manera de no estar hablando de lo que nos importa para que todo lo que
hace a la vida y a los detalles en que nos vemos a diario tengan que ser olvidados o
considerados cosas comunes que no importen demasiado y que están allá lejos porque lo
que es algo normal en el ser humano no merece ser y ni siquiera mencionarse o meterse
en el diálogo que se escapa por el idea de que hay que elevarse a una atmósfera china o
de meditación en lugar de tener una alegre entretenida costumbre de descargarse de toda
la bronca y la alegría acumulada por lo que pasa alrededor y eligiendo darle al otro el
regalo de un comentario que nos ve confiando en él o diciéndole algo privado que sé
merece ser parte de lo que nos preocupa y anima a tener una amistad.
El cuerpo siente que lo que está sucediendo es que se habla demasiado y no se dice nada
y entonces no hay acompañamiento físico que pone al motivo y a lo que inquieta una
relajación que encuentre que la sensación de placer y de agrado tenga que ser la que
invente qué decir y la satisfacción de conversar y de tener un momento para que los
problemas de que eso no sucede asistan a la memoria de confiarse en los convencionales
rodeos de un amigo que se ríe y se enoja cuando lo que se junta y busca no es la
conformidad y el encuentro sino el resultado de una ventaja o de un tarea de someter al
otro o de menospreciarlo o de sentirse por encima de él en la actitud y el modo
-Si...ya se .. te estoy esperando ......decilo: ¨ ¿Qué te pasa David?¨( burlándose)
-NAAAAAAADAAAAA!!! Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué.




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Las madres de las plazas están siempre solicitas al mes y al cambio estacional. Las
madres de la plaza de mayo, de abril, de marzo, de julio, de septiembre, de enero, etc
Ellas se dedican a medir los acontecimientos históricos que se denotan en el nacimiento
de un niño o niña que tendrán el nombre del mes o de la plaza o de la estación. Así, un
bebe podrá llamarse septiembre o abril o simplemente otoño o invierno e incluso
tomaron su ¨ aparición ¨ como un hecho mágico que coincide con que hay gente que el
mismo día en el que ellos nacieron estaban despareciendo: se morían, nada de
desaparecer.... los que se mueren están muertos. No hay cosas que desaparecen sino que
se pierden. El que se extravió no está desaparecido. Está perdido. Y así sucesivamente
para vitrina de la estupidez mental de creer que el que muere desaparece en una
organización de prestidigitación o de magia para la gente que se tome en serio lo de la
luz mala o de los muertos de cosas feas en donde los cuerpos en lugar de dejarse comer
por gusanos o de ir dejando huesos bien blancos se relamen en el éter de un espejismo
virtual de captación del mas allá en donde hace falta que alguien haga un pase mágico
para que vuelvan y ¨ aparezcan ¨ devolviéndoles la vida ....para que ¿ aparezcan ?
Las madres van a las plazas y todos los niños que estuvieron en sus panza y que lejos de
aparecer están bien engendrados están para atestiguar que no desaparecieron y si en
cambio se descompusieron sus cuerpos en la alteración también naturalmente orgánicas
de un cuerpo en descomposición ya sin vida merecen que seamos responsables de sus
vidas que ya no son así como los bebes necesitan que nos ocupemos de ser responsables
de ellos. La responsabilidad de una muerte es superior a la de hacer aparecer o
desaparecer algo porque esto en verdad es una cuestión de trucos con engaño y no es
cierto. Que una persona muera puede ser casualidad o tener que ver con que alguien no
evitó que sucediera por maldad o que trató de que sucediera por idéntica maldad. Las
madres en cambio pasean con sus cochecitos último modelo que cuando mas avanzado
es el mes mas moderno es y que en el confort de un relajado andar por la plaza de mayo
se llega a la plaza de junio o a la de octubre. Mujeres que hablan entre sí y cuentan lo
que hace o lo que no hace el niño o la niña mientras que los que hablan de
desapariciones inventan historias de lo que están haciendo los que están decididamente
muertos. Lo imaginan conversando entre ellos y eligiendo lo que van a comer cada día
en ese bosque sobrenatural que es la mentira popular. Las mamás son mujeres que dan
la teta o llevan sonajeros para que haya algo de diversión y de amor y alimento. Los
otros en cambio hacen fiestas de la memoria para creer que la persona está esperando
que la vayan a rescatar en la misma esencia del misterio de una alucinación que los
invoque por perceptivos tratos de una idealización de lo que se tiene que cobrar por la
fuerza de la palabra que agrega poco a lo que hay que asumir como real. El mal que está
en la historia que se cumple con los que ya no están y el mal que hay para los bebes que
tendrán que escuchar siendo mas grandecitos que los objetos y las personas
desaparecen. Estos últimos aun cuando están bien finaditos.
-¿Qué te pasa David?
-¡¡¡Qué me va a pasar!!!¿Cómo que desapareció: sos boluda o te hacés?




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Eramos como ángeles. Los ángeles no tienen sexo. El único que tiene es el de decir las
cosas como son. El de cogerse a la vida en cada versión nueva de una afirmación que
sabe lo que dice y conoce lo que ha tratado de solucionar. Eramos como ángeles y nos
bañábamos en la espuma de esa hermosa rabia de querer y no pensar en no poder pero
también no querer y poder. Era la versión entre la misma idea de que lo que se
necesitaba era ir descargando en algo y ese algo tenía que ser una cuestión de actitud
frente al realidad. Una revelación de lo que podíamos entender y ser de esa vertiente de
ser algo que no llegaba a tener en sus genitales el motor de la relación que nada tenía
que ver con el tener una relación sexual. Teníamos que aparentar que conciencia de el
momento en el que todo llegaba o llegaría y en verdad eso sucedería. Algo decía que
estaba todo bien encaminado y que el amor a lo que había de peligro en el no tener un
timón que asegurara el destino nos empapaba de voluntad por decir lo que tenia de
bueno cada cosa y definir los aspectos principales con la categoría de un hombre y con
la simplicidad de una mujer. El ser ángeles nos eximía de tener que ser fieles en la
imaginación y en la fantasía. Como ángeles quizá el derecho a desear una mujer o la
mujer que está con uno es una calentura que no tiene tacto en el momento del orgasmo.
Eso se hace en silencio masturbado al recordar la visión del cuerpo de la mujer en una
situación particular o de un gesto o algo que le desvistió en su belleza con o sin ropa. A
veces a los ángeles se los coge en las fantasías de reproducir una escena a través de un
comentario que fue muy simpático, gracioso, sencillo, espontáneo y erótico. Una señal
de que el estar con una verdadera religión en la cama no puede salvar de que lo que hay
por dentro tenga que elegir el de todo en la flagelada relación en que uno de los dos está
en una momento de atracción en que inventando cosas del día o de la noche y personas
que se intercalen en la experiencia del rol erótico con que se las imagina acaban por ser
los detonantes del acabar o del no ser mas que el traslado hacia el destino que varias
veces se repite de terminar pensando en le ultimo segundo en la amada que quiere ser el
ángel pero también era una personificación de lo que cualquiera querría tener. Una
verdad que consigue ser desencadenante de una descarga del cuerpo de lo que hace a la
piel que elige al no coger y a las caricias para que el jugar y no llegar al sexo de los
ángeles tenga una compensación. No es lo mismo ser ángeles que estar en una anarquía
de no te toco, no te miro, no te mimo, no te poseo, no te busco, con la diferente forma
del que él capte un instante de feminidad en ella o ella de masculinidad en él.
Pero una dama sin llegar a vérselos entrelazados con una reducción en que se le
pregunta acerca de lo que se está haciendo o no, repercute en pensar que como todos los
días en que se ha estado incluso en una prolífica relación de íntima profunda sexualidad
constante de ser desafectados de toda responsabilidad con el otro en un aleatorio sistema
para que volver con o sin una inclinación anticipada haga un relieve en el que se posa la
mariposa de una fórmula del clavel que no le entrega el destino como un proceso a pesar
de que no hay nada que decir y que se va al oírnos seguir mas allá del sexo o de la
consigna de ser ángeles o que puede ser el pájaro que se despierta y la cueva de una
mujer que está pensando en si verdaderamente la veda o el abismo de estar en plan de
voluptuosidad tiene que ver con lo que se llama futuro. Quizá el sexo es un accidente
que hace que ambos se detengan a pensar cuando ocurre en momentos en que
inevitablemente nos unimos al otro en esa forma
-¿Qué te pasa David?
-¡Qué me va a pasar!!!(David se estaba masturbando. Acababa en las alas del ángel)


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Demetrio mide todo. El tiene una medida para todo. Tiene un metro. Seguramente de
adolescente se media la pija con un centímetro. La madre estaba tratando siempre de
saber cuál sería la estatura exacta de su hijo finalizada la pubertad. Cuándo el desarrollo
de su edificio llamado varón tuviera un detenimiento en la medida. El estaba siempre
calculando. Se metía en los suburbios de Buenos Aires y calculaba el tiempo que
tardaría en llegar de aquí allá en colectivo o en auto o pata. El se detenía en la velocidad
de las luces, de estrellas y de los cometas. El media lo que podía pasar si se acentuaba el
ritmo de lo que había en la música. Todo lo que a Demetrio le importaba tenía que ver
con estar seguro de predecir y anticiparse a los hechos. El podía ser un profeta made in
casa. Made in Argentina. Demetrio ponía la tablita para la convertibilidad. Tenía un
montón de estudios a hacer de qué probabilidad había de que su mujer fuera rubia o
morocha. O de que sus hijos salieran hombre o mujer. Y si los genes y los
espermatozoides tendrían en la ley del fecundarse una predominancia que diera hijos
que fueran arquitectos, médicos o ingenieros. Si su posibilidad de conseguir trabajo
dependía de lo que él estudiara y qué poder de incidencia tenía el estado del mundo en
el momento en que nació sobre lo que a él le tocaba hacer en la tierra. Si el paraíso
podía tener mayor oportunidad en su vida que el infierno. Si la bóveda celeste tenía que
ser digna de tener que ser una bóveda hermosa al momento de morir. Demetrio
dependía de distinguir a lo lejos porque tenía un catalejo que le podía avisar lo que
había a la distancia. No fuera cosa que se sorprendiese de caminar una cuadra y
encontrar algún ser humano que no estuviese en sus cálculos. Demetrio tenía una
brújula para orientarse cuando caminaba por el micro-centro. Tenía una calculadora
para que lo que cobraba y lo que gastaba estuviese bien documentado. Tenía un
contador que la seguía que le llevaba los libros de entrada y salida. Tenía un económico
modo de no gastar porque creía que si gastaba lo que tenía se podía quedar pobre.
Demetrio estaba predestinado a ser feliz porque había hecho un cálculo que valuase la
medida de la felicidad. Demetrio podía calcular cuando estaba de trampa, con un error
de decimales, cuál era el pronóstico de que el forro se pinchara y que se contagiase
además de HIV. Tenía unas cuantas mujeres en el sadomasoquista verlo cagarlas a
palos, cosa que repetía a la noche en un hotel cercano a su trabajo y con la mayor
discreción del conserje. De noche se oían gritos y aullidos y el conserje hablaba de la
cantidad de lobos que existían en esa zona del centro de la ciudad. Una vez él cálculo se
puso en aventurar si lo que tardaría su mujer en darse cuenta era directa o inversamente
proporcional al modo de fingir que no era cierto ante ella. Demetrio podía hacer uso de
las mujeres que en el ámbito de los negocios están reservadas a empresarios VIP que
tienen el privilegio de consumirlas hasta el hartazgo y sin límite de tiempo. El se
enojaba cuando el gracioso del conserje del hotel le traía un travesti para ver si se daba
cuenta de la cosa antes de verlo en bolas.




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Todo lo que Fito hacía era producto de una enseñanza que pulcramente le había dado fe
pera ganarse el peso. Desde ese planeado sacrílego modo de estar en desventaja en que
ella quedó embarazada, su futura mujer, él se casó con el hijo que tuvieron ambos. La
ventaja de ser víctima es que todos luchan por porque el débil. Es una delicadeza del
destino que se parece a la del mendigo que no quiere trabajar y todos le dan. Es la
bondadosa mentira del amor que hace que cuando hay un sentimiento profundo todos se
metan en el mismo agujero. Es la moda en que la fatalidad tiene el beneficio de que los
que se sienten culpables de una desgracia pongan su miguita de consuelo y de lástima a
pesar de que se ven culpables de estar bien o de estar mal. Lo que Fito hacía era un
confirmado método de asistencia que le daban los que lo alentaban a conseguir lo que él
quería que era cogerse a su mujer desde los 20 años así estaba legalizado lo que otros no
podían hacer. Los demás tendrían que esperar a que su desgracia de estar casados o en
parejas formales les viniera en el futuro ocho años mas tarde. Quizá lo que hace que la
gente aplauda a las víctimas es que ellos eligen serlo pero además eligen a los
victimarios. Hay un modo de poder hacerse pasar por pobres que les hacen ser débiles
en los catálogos de la pobreza. Una sublimación disimula que lo que en realidad se está
haciendo es refregarse con la presa de no querer tener que ver con la fortuna de estar
bien acomodado en la vida antes de que esta comience y no pasar por la cantidad de
problemas que tendrán todos los demás o que estudiar lo imposible por llegar a ser
alguien y verse con los grandes temas existenciales. En cambio Fito puede coger y
estudiar lo que le convenía. Tenía unos padres que le manejaban el matrimonio. Y se
había casado con la humildad de un latinoamericano con charangos y sicus. Una
bondadosa ceremonia que en lo esencial por no poder estar eso referido a lo importante
de tal forma que había que hacerlo en una iglesia que se parecía a la cueva de platón y
se lamentaba hasta el cura de no poder ayudarlos a pensar un poco mas y una decena de
adictos al plan de llevar la maldad al extremo de llorar por la alegría de verlos
solucionar a ambos sus promesas. Lucrecia ponía la cara de necesitada de amor y en la
necesidad de ambos Fito se envalentonaba viendo que ambos se asemejan a la virgen
María y a José en la inventada sagrada familia que eran mientras a los a demás los hacia
unos hijos de puta y unos corruptos pecadores que no entendían lo valientes que eran
ellos. Fito empezó a conocer gente gay y se dio cuenta de que además de las mujeres le
gustaban los hombres. Que en realidad el lo que quería era meterla. Y si el agujero de
ella estaba cerrado siempre había un trolito para darle maza. Decía que siempre le había
sido fiel a su mujer pero eso no incluía a las putas de un lugar en donde todo era pago y
no contaba con sentimientos de traición ni a los que con el tiempo fueron siendo
afeminados hombres que le hacían creer que eso tampoco era infidelidad. Pero eso sí :
era incapaz de tocar a una mujer que no fuera de la vida callejera porque tenía miedo de
que su ego le traicionara y su culpa de querer a alguien fuera de aquella promesa lo
torturase para siempre. El pesebre estaba a salvo.




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Jorge se podía reír de todo. Era la carcajada personificada. El estaba siempre en el papel
del bueno. Tenía una gracia que era la ironía de no poder escuchar nada serio y resistir
de todo eso. Una descontrolada manera de ponerle una indiferente mirada a los
problemas de los demás. Un contenedor de desgracias a pesar de que su desgracia era
que no tenía nada en que pensar y no le pasaba nada. Tenía una familia en la que todos
se reían como él. Hasta el perro se reía y la mucama se reía. Los amigos se reían cuando
se reían imitándolo. La gente que lo veía pasar se reía con él. Un grotesco de lo que era
reírse y tomarse las cosas con poco interés. Y cuando alguien le hablaba del sufrimiento
de los dolores o de la pasión él se reía. Y cuando otros mencionaban al amor o al peso
de lo efímero que era lo que tenían el se reía. Y cuando la hermana no acertaba a
conseguir un amor que le apreciase como era él se reía. Cuando Jorge consiguió novia
se la encontró en medio de una risa. Con el tiempo la novia se empezó a reír al mismo
tiempo. En la vida que llevaba en donde en un negocio los clientes le contaban sus
problemas él se reía de lo que le decían y se reía cuando se dejaba de reír. Cuando había
un terremoto él se seria. Cuando había una guerra se reía. Cuando algo fracasaba el se
reía. Se reía pero no sabía porqué. El se reía porque se reía. Estaba siempre feliz o,
mejor dicho, riéndose. Jorge creía que lo que había en su pasado era una razón para
reírse. Que el hecho de haber sido hijo de un sepulturero le daba tendencias a reírse ya
que haber visto tantos muertos le aseguraba que hasta la muerte era motivo de risa. La
madre era una mujer sumamente trágica. Pero que igual se reía. Cuando hablaba de
mujeres serias cuando tenía algo que decir primero se reía. Y si los espectáculos de las
modelos y de la frivolidad estaban a mano los mencionaba y se reía. Una vez los
bocharon en un examen y soltó una carcajada en la cara del profesor. Una vez que
estaba enamorado la mina le dijo que era un estúpido y el se rió sin poder parar. Otra
vez estaba mirando a un chico pedir en la calle y riendo le dio una moneda. Una mujer
que estaba enferma de cáncer estaba llorando y el con una risa sonora le acercó un
rosario. Un hombre estaba lleno de desprecio porque había perdido a un hijo y el riendo
le dijo que adoptara. Un día fue a conseguir un trabajo con la esperanza de salir de la
miseria y cuando le dijeron que era incapaz para lo que se pedía se dio vuelta y se
empezó a reír con ganas. Cuando hacía el amor se reía y acababa riéndose. Si la mujer
tenía un orgasmo le causaba gracia y él se reía aun más. Cuando iba a un telo desde
abajo se escuchaban las risas y carcajadas y los que estaban en las habitaciones
llamaban a recepción para saber qué estaba pasando. Cuando quedó embarazada por
accidente ella él se dio cuenta que se había olvidado de ponerse el forro y se mató de
risa. Literalmente le agarró un paro cardiaco de tanto reírse. Los que lo llevaron al
hospital se reían. Nueve meses después nacía su primer hijo y el se rió con toda su
energía.




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Había algo en la actitud de Lucio que lo hacía ser un poco falso. Era poco creíble que
todo estaba bien. Uno al ver tal cual él decía parecía que todo estaba mal. Una vez que
estaba en su modo de hablar y de actuar lo hacía ser jodido y reservado. Era una especie
de jovato que había oído de su padre todos los consejos que dan los viejos y él los hacía
propagar. El querido viejo que le daba de comer filosofía y lecciones de ética y de
decoro tal vez lo confundía. Una ventana que lo que había conocido en medio de la
conciencia del que no sabe qué hacer es que siempre hay algo para hacer. Una
formación que veía que lo que se pone en un lugar por algo era que se ponía ahí. Un
poder ser prolijo y sacarse un diez. Un tener que volver a la casa y rendir cuenta de que
lo que le habían pedido ya estaba hecho. El se acomodaba en el material teórico pero
simple que había ocurrido. Tenía un recorrido por los lugares de lo que habitualmente
alguien olvidaría o pasaría de largo. Si le habías dicho algo hace dos años él te lo
recortaba. Si le habías hecho algún comentario en los días anteriores te lo repetía mil
veces. Si le habías ayudado en lo que fuese te lo agradecía todos los días. El modo en
que rodeaba el orden de las cosas era tan legítimo como que su padre era abogado.
Había que tener una justicia en el modo de no interrumpir la responsabilidad de cada
uno. Lo que se hace se hace por algo y ya está hecho. Lo que no se hace no se olvidó.
Simplemente no había que hacerlo porque el orden establecía que había prioridades y el
derecho de las personas tenía un peso que devaluaba la posibilidad de alterar la
prioridad para la que todos sacaban un número. Estaba todo organizado. Su vida era una
organización. Poder tener los puntos que consultan lo que había de lección en la que se
había sacado una buena nota. Lo que era un ejemplo había que exponerlo. Se daba
cuenta de que estaba bien o estaba mal. Pero no condenaba a nadie. Su memoria
observaba y sacaba las conclusiones que aseguraban que lo que se podía hacer tenía que
ver con un fenómeno estático sin que vuele una mosca en que la conducta teje al estar
acorde a lo que se ha ido sucediendo en la organizada manera de poder dar prioridad a
la cosa mas importantes que era ser lúcido. Tenía una forma especial de estirar los
momentos importantes. Los hacía eternos porque había que disfrutarlos como alguien
que está ante una revelación que irrumpía en el molestar lo que al otro le importaba al
ser desbaratado su interés bajo la excusa de poner la atención en la prolijidad del que
hace con claridad lo que todos van a observar de la misma manera que lo hace él o lo
describe. Lucio podía ser un profesor. El repetía y era un meticuloso que usaba la
paciencia que era impacientar a los demás. Tenía como arma el sacar del control al que
tenía la tranquilidad como característica. El ponía nervioso al que no lo estaba al hacer
lo que hacía pero sin haberlo advertido. Cuando él notaba que en el ambiente estaba
todo bien metía la causa por la cual ante la tranquilidad que fuera alterada por su
presencia de producir un caos sigiloso y relajadamente molesto. Lucio se había lucido
pero sin quererlo. Un día antes de cometer adulterio se informó de los aspectos legales
del derecho civil ante una eventual separación. Cuando salió con una menor trató de que
antes la madre de ella le diese un documento firmado que aclaraba que ella estaba al
tanto y que consentía. Cuando puso un lugar clandestino que estaba aprobado en la
legislación de Estados Unidos invocó a esta para que se tuviese el lugar de juego como
una evidencia de la supremacía de la estatua de la libertad. Cuando le pego a su mujer
antes esperó que ella le pegara miles de veces para que al provocarla inocentemente
quedara en claro que había sido en defensa propia ante una inadaptada irrefrenable.


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A mi manera
Si de amor se trata

Por amor sería capaz de cualquier cosa. A Anahí la conocí en la facultad. Un día me
prestó los apuntes. Fuera de eso ella no me había notado. Uno cuando no sabe hacer las
cosas las hace a su manera sin experiencia y las hace todas mal. No se sabe tratar a una
chica de un día para el otro. Tampoco se sabe sí el sexo o algún comentario que sea
romántico pueden ser compatibles o no. La verdad que uno se hace los ratones por
mujeres que resulta que después te toman de guarango o de que tenés algún problema
serio que analizar con un psicólogo cuando les haces notar que son hermosas y que te
encantaría que estén con vos en el amor de la intimidad. La mujer necesita que le
asegures que los tuyo es una subestimación de tu persona o una elevación de lo que vos
ves en ella y lo sepa con su fe y sirva tu modo de implorar. Nada de lo que uno piensa
que estaba bien está bien y nada de lo que está mal está mal. Simplemente el amor es
una serie de casualidades que nos juntan en supuestos y malos entendidos. La catástrofe
de que ella te diga que no pero que por eso te trata como un desubicado o bicho sin
poder creer que el amor del cual tanto hablaron y oíste hablar y de lo que aprendiste en
la película y en la sensación y sentimientos se propaga en fuego lento y va cremándote
en un incinerador del edificio o tirándote de un balcón. Un Romeo que aterriza en la
planta baja y otro después sube por la escalera para recomponer su profunda esperanza.
El verlo de un mal de amores que tiene poco que ver con tomar alcohol y mucho con
creer que hay un dios que está al servicio del amor y que te está guiando porque lo tuyo
es perfecto. Para que el sexo sea sublime y celestial. Para que penetrarle a ella tan bella
y tan especial no sea un matrimonio anticuado del lujo de casarse por lo hermoso de
amarla como nadie la amaría. Una subordinación al poder divino que se inspira en que
hay una meta en la vida y que la mujer que uno elige tiene que ser por siempre porque la
devoción por lo que hace que nos creamos sinceros y que estudiamos lo que tiene de
magia esa mujer que nos encandila con sus ojos hermosos y porque tiene una tan
tentadora relación que uno quiere cogerla y amarla en la cama y poder hacerlo sin
lastimarla tiene la incompatibilidad del condicionamiento que un cuerpo de mujer tiene
para dar hijos y no sexo. O quizá el defecto de superarse la etapa del amor y caer en la
profunda depresión de caer en relaciones casuales que avanzan y se estrellan contra la
realidad de autoridades eclesiásticas, civiles y militares. Ella te ve allí que estás un poco
con un pie en el cielo y con el otro en el infierno y que no sabés qué hacer. Que lo que
te dicen es que hay que jugarse pero que vos le pusiste hasta tu última carta al
humillarte y pedirle que te de el amor que vos le ofreces.




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Quiero aclarar que Silvia es una mujer que siempre quise como lo que nos hace confiar
en el afecto por la belleza que está en los ojos que nos hacen feliz con el solo verla. Ella
notaba mi interés y estaba tan interesada como yo. Algo de lo que habíamos sembrado
en lo breve de un intercambio cultural nos hace cómplices de una vocación por lo
sublime. Una relación que nos hace escapar del mundo de los adultos y ve hacer
castillos en el aire y jugar a ser el misterio y la alumna que lleva la tarea de advertir que
había sido fiel como que era la estrella del encanto que la simplicidad de estar sin mayor
posibilidad que escribirnos cartas. Las cartas iban y venían y yo creía que eso era un
amor por ser amado. La realidad era tan pura que ya nos habíamos hecho de
observadores que de uno y otro lado nos decían: ¨ ¡che, que esperás: está con vos! ¨ y
ninguno de los dos sabía cómo había que hacer para que el mundo nos diera una
profesión y el dinero para pagar el amor y traer hijos al mundo. Un elemental estar
afuera de la maldad y poner en la luna la virtud y el talento que ambos teníamos y que la
adversidad de ser tan jóvenes y tan proclives a conseguir lo que los demás tardarían
años. Quién había llegada al amor tan pronto en este mundo. Acaso había una luz que
nos acompañaba y nos enseñaba como usar la sensación de querer al sentimiento hondo
de una relación en la que no había heridas. No había lastimados. Pero algo nos dejaba
sin proyectos. Qué podíamos hacer sin un trabajo y sin una vocación que ya diera algún
provecho o reconocimiento que nos permitiera independizarnos. Acaso el dolor de no
poder ser lo que el imposible nos dictaba era una sentencia de usarlo como excusa para
hacer que ese imposible fuera el infinito al que había que llegar en algún enigma de la
vida que sería no muy lejano. La verdad era la sospecha de infinidad de razones para
comenzar a revelar que éramos una verdadera impotencia al servicio de la verdad de
fracasar que nos unía en la promesa de acceder a tratar de averiguar qué era lo que nos
estaba pasando y si tenía solución. Una alegría se iba cuando el despedirme de ella y la
desilusión. Un payaso se reía de nuestra realidad pero lloraba porque sabía que no
podíamos hacer de símbolo alado más para las grandes cosas y el abismo que era tan
pobre y natural que lo natural era imposible y no lo supimos resolver en la cadencia del
entendernos en las señas de no tener mas que hacer que olvidarnos y seguir buscando el
amor en otro sitio. A pesar de ello pasarán los años y cada vez que nos cruzamos una
sonrisa en la víspera cumplía con el mandato desde lo infantil de querernos pero de la
ignorancia sin desearnos y penetrar lo que nos separa a ambos y sacarlo de encima.




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Nunca me sentí tan conmovido como cuando Elisa se afianzaba en darme la razón
acerca de mis gustos por mujeres que había alrededor nuestro en las vacaciones que
tomábamos ambos en la montaña. El notar que las bellezas del hotel eran una verdadera
elección acertada y que ella quería hacer de ayuda en lo que fuera posible me conmovía.
No por ello dejaba de mirarla yo a ella. Quizá jugaba con el duelo de verla como amiga
porque lo suyo era demasiado concreto. Era una mujer que hablaba como a un hijo y
que tenia unos hermosos ojos y una delicada forma de dirigirse a mí y apreciar y valorar
todo lo que yo hacia y decía. Ella sí era una verdadera madre. Una madre muy joven
que me conmovía y se ocupaba de los niños mal atendidos por su verdadera madre. Ella
llevaba un sufrido y amoroso encanto de la resignación a la realidad de saberse
destinada algún día a serlo. El ser madre y tener que ocuparse de las cosas de la casa era
algo que estaba en la fortuna de su cruz que se sabía desprendida de toda ambición
personal para ella. Las mujeres que estudiaban y querían llegar lejos eran a sus ojos
ejemplo de que no parecían humanas. El querer estar por encima de los hombres o hacer
carreras universitarias no era una cosa viril sino más bien una faceta que componía el
lugar de situarse fuera. Una manera de romper el hechizo de abarcar lo que querían
como sin ser lo que algún día serían. Ella sabía en cambio que sería madre y que lo que
había en su vida era amor. Que del amor esperaba todo lo que una mujer común tenía en
la mirada de Elisa. Con los años una forma de su carácter cambió. Algo la hizo buscar
un destino. No sin olvidar que había nacido para amar. Que los hechos de la vida la
unían a la gente pero que estudiar era bueno y que un caballero le haría sentirse mujer
por ser respetada y entendida en esta nueva misión. Elisa era una chica seria. Había que
tener serios proyectos y serias intenciones. Esta nueva etapa de su vida la veía casi
disciplinadamente concentrada en alcanzar objetivos que le harían crecer y no vivir de
sueños y suposiciones que la estaban matando. Tenía que salvar a la persona y hacerse
mujer capaz que merecía tener que hacer cosas por sí misma.




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¡¡Si de amor se trata!!

Solange me miraba como si mirase a un extra terrestre. No podía creer que yo estaba
enamorado de ella. Una vez había estado dispuesta a acercarse un poco y el que yo no
dejara que sucediese algo entre nosotros la había agotado. Ya no le interesaba nada. La
atracción es así. Es el momento y hay que aprovecharlo para arrancar. Algo del infinito
mensaje de su costumbre de picardía y gracia no podía entorpecer en la indistinta
realidad en la que éramos tan diferentes. Yo estaba mentalizado en los temas que me
ponían en la búsqueda de un mayor estado del que me había tocado. Me las conformaba
con lo que tenía y ella gustaba muchísimo de los hombres. Había una duda de feminidad
y subestimar al macho que evitaba buscarla y apreciarla por lo que la había dejado ir.
Una mujer que tenía la sonrisa y la piel de Solange era para ser acariciada y su boca y la
lengua lamiendo cada deseo en vida que se diese ante ella. Se diese de la fortuna y
agradecimiento cuando ante cada hombre que le hiciese ver que su lujuria de divertirse
por lo sensual de no esperar que los mitos tuviesen que ensordecer el succionarle los
pechos en donde antes había un monumento. Ella no era un monumento. Era una mujer
de carne y hueso y muy calentona que me jugueteaba con miradas que se balanceaban
en la tela de un semicírculo crudo en mi imaginación que se estaba cocinando y
sabiendo crecer y quemando etapas. Había que aprovechar esa adolescencia que en
realidad era desenfadada y habitarla y empaquetarla y tenerla solo para mí. Y aunque no
fuera ni el último ni el primero verla de culata en llamas para que yo la catase de
incendios nocturnos o mejor dicho….del inventado amor. ¡¡¡¡¨ ESO ¨ ERA AMOR!!!!
Que lo que yo quería desde afuera y como un plomo sin vida se masturba. Un plomo
que no podía divertirla ni hacerla suya de dejarse ser un poco alegre ante la mierda de
un bodrio de amor onírico con una mina. Quizá ella tenía algo que a muchos nos da
relax: ¡¡¡¡era concreta!!!!. Y me hacía notar que yo era un animal en crecimiento. Una
menstruación de histeria en su cabeza funcionaba como una máquina. El que se tiraba
antes Romeo de conectar enajenaciones no les importa. Hacerse los superados y que se
pudra la veda en la que los advertidos al vernos en ello perversos de la temeraria receta
de unir los polos y que nos inventa a cada rato con acrobacias y la metralla en el pene.
Ese retorno al péndulo de cada sensación y estar jóvenes aclimatados a dios para que
baile con nosotros el vals que no se salva nadie de probar y ver qué pasa.




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CARABAJO ES DAVID

Una tras otra




Candela trabajaba en el banco Galicia. Era cajera. Estaba siempre ahí. Siempre que
yo quisiera ver su cara o buscar una sonrisa hacía la cola. Era uno de los que se
procuraba una cajera que convencionalmente tiene la forma de la simpatía y para cada
cliente una sonrisa. Sin embargo a mí siempre me pareció que la que me dedicaba a mí
era una especial. Una sonrisa que le brillaba en los ojos. Una alegría de verme. Un
verdadero modelo de mujer y una vertiente de feminidad. Me la imaginaba poco
hembra en la cama pero había que llevarla poco a poco a que ella se fuera dando
cuenta de hasta donde podía largarse. Quizá que su cuerpo podía hacerla resucitar y
ser tentada en la versión que considera que el hombre es una calentura que le llega por
el solo sentido y por el ego. Una sonora competencia que le incluye como candidata.
Que además de cajera darle una cosa que necesita. Una presencia que está en la
humilde forma en que algunas mujeres se sumergen amando lo que tienen y
agradecidas de poder ser parte del hombre orgulloso de ellas que le ven defendiendo el
tacto bien entendido y las ventanas para alegría de la sencilla presencia.
-¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.


-¿Qué te pasa carabajo?, me preguntaba a mí mismo.




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Azucena era una mina muy linda pero también masculina. Le gustaba el deporte y en
particular hacía natación. Estaba haciendo el curso para guardavida. Tenía músculos
hasta en la cara. Podía dejarse llevar por el arma de la medida cómplice que me
aseguraba un lugar en su vida. Una verdadera historia que comienza cuando bajando
por la plaza de la catedral de San Isidro en bici frena y me dice: ¨ ¿te acordás de mí? ¨
Si. Era la chica que atiende en el café que tantas veces vio como otras en su lugar me
acompañaban y ella sirviendo y yo con mi novia casual. Una mujer que está
acostumbrada a recordar a los que le pueden causar impresión. Me veía ella a veces
caminar por el bajo y hacer observaciones del despierto modo en que uno se entretiene
con cualquier cosa y se puede pasar horas mirando gente y la vereda en una tarde de
domingo en la feria. Ella tenía una historia personal que como la mía era una
reverdecida fijación de querer a una época de problemas para todos. En seguida me
ofreció su cuerpo y empezó a estimularme con que probara una aventura que quizá era
algo adelantada en la que dos apenas se conocen de vista y se interesan porque están
en ese lugar adonde llegaron y que ya es eso una coincidencia del tipo de compartir
ámbitos. Ella trabajando de mesera y yo pudiendo hacerme cargo de una avanzada
forma de la novela que tenía encaminada. Tenía pelo rubio y ojos azules. Podía ser una
mujer de película pero no hablaba con suficiencia y esnobismo ya que le salía lo
porteño a una mujer del tango. Coger como en una batalla en la que ella me dejaba
que a pesar de su fuerza y cuerpo trabajado por el ejercicio fuera yo el que
deambulaba por los rincones de su excitación para darle una finalidad a disfrutes de
que tanto su cola como sus pechos y en general su piel que era rosada tenían el
atractivo de haber estado un tiempo sin recibir amor
-¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.



-¿Qué te pasa carabajo?............. no había respuesta...




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Estela tenía un empleo en una agencia de viajes. Ella podía hacer que su estilo
femenino la hiciera parecer más linda de lo que era. Su nariz era fea y quizá lo que
atraía era la forma de hablar muy propia de mujeres que usan su voz para vender y
cautivar con la sensación de confort. Como si una sentarse en un avión y viajar a
través de las palabras de la azafata. Como si una verdadera ola de placer inundara ese
momento en el que no nos vemos distantes y poder traspasar la línea del cliente y la
empleada. Fue en un minuto en el que ella se descuidó de su forma de tratarme de
usted que un día me dijo VOS. Entonces me di cuenta de que se había puesto colorada.
Que tuvo una debilidad en la mira hacia bajar y no tener pudor en darme la seguridad
de que verdaderamente se había fijado en mí. Que lo que tenía que decirme era
importante y que no era el lugar porque había otras empleadas. Entonces me propuso
hacer un viaje. Un fin de semana por los parques nacionales de San Juan. Ahí fue
donde el largo trayecto que bajó entre los mundo de dos que se ofrecían ese
desconcierto en intercalarse en un amor incondicional y en la cercanía que podía
sentir de la forma en que a ella le gustaba que la acariciara. Me decía que estar en mis
manos le encantaba y que una música podía ser parte de su vida. Que sabía que eso no
iba a durar mucho porque estaba necesitando oxígeno y porque ser gentil y darle
placer en la tentación del invierno frío era al mismo tiempo hermoso porque se
confortaba en ser poseída y tenida mujer.
-¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.


-¿Qué te pasa carabajo?, preguntó ella..............
No sé más quien soy, pensé yo.........




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Virginia era una idealista. Ella era bibliotecaria. Podía pasarse un día entero en medio
de libros escuchando música y leyendo. Cuando alguien la trataba se encontraba
atractiva y era sin duda una mujer de coraje que podía levantar la atmósfera con un
solo gesto de su cara que explicaba el porqué de su vocación por los libros. Su madre
era profesora de letras y Virginia podía defenderse en lo que había de una forma de
hogar con un hijo y su madre al lado. Mujer soltera que tuvo la inclinación a sugerirme
un libro que evidenciaba lo que ella no me quería decir. Uno en particular que hablaba
de una gorda fea pero que tenía el atractivo del sexo en crudo frente a un muchachito
que creyó en la belleza sexual y no en la estética. El muchacho para su asombro
empezó a desearla a una suerte de puta que se encargaba de aclarar que eso era sexo y
nada más. Por eso lo que ocurrió entre Virginia y yo fue eso: sexo y nada más. De eso
se traba y a eso llegamos que abría la pasión de nuestra furia en el momento en el que
ella cerraba la biblioteca al mediodía desnudándonos en cada librito de un gusto
nunca probado de bibliografía entre dos seres que se conectaban a través de ella.
Virginia podía estar sin un amor pero lo que no aguantaba era estar un tiempo largo
sin que un amante le hiciera todo lo que los libros decían. Un tema de la búsqueda que
le acercaba nueva ideas y le aliviaba al charlar luego de haber acabado la faena de ese
mediodía.


-¿Qué te pasa carabajo...............estás despierto?

-¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.
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A Ludmila la había conocido por un panfleto de un boliche que divulgaba una
exposición de sus cuadros. Tenía una página de internet y entré a mirar. Me gustó lo
que vi. En pocos días la estaba llamando para conocerla. Su apellido era Pérez Galdós
y con la forma del lujo y de una situación de dos hermanas que tenían lo colorido del
apellido y hacerme entender que me habían invitado sin saber exactamente porqué
pero que les agradaba que me interesara en ellas y saber porqué el destino me había
llevado a encontrarlas. Me habló de lo gracioso de los astros y del determinismo y del
cielo que me tocaba por la fecha de mi nacimiento. Me trató de dilatar en una espera
sin parar de hablar mientras tejía un tapiz entre sus manos nerviosas y que tenían que
estar haciendo algo en ese moderarse por mi presencia en un instante de tocarla.
Ludmila tenía una vocación que era que el estereotipo de gente muy pulcra que se
siente especial, superior y también a veces muy sola. Una especie de silencio había en
esa casa. Una costumbre de ver que la muerte era parte de la vida. El día que me llamó
parecía que había un incendio en la casa. No entendí bien. Cuando llegué ella estaba
llorando. Me contó que el viaje a Nueva York se había cancelado y que su hermana se
había querido suicidar. Lloró y lloró. Al cabo de una hora me agarró de la mano y
subimos la escalera caracol entrando en si alcoba. No dijimos nada. Se desvistió y me
mostró sus enormes tetas. Su culo también estaba bien provisto de una carne dejada un
poco por la edad pero aun consistente. Los momentos que pasamos eran noches que
fueron lo que iniciaron un largo karma de una realidad diferente y fuera de lo
convencional. Ya lejos de llorar ella se reía y se divertía de lo que le entretenía de mis
ocurrencias.

-¿Qué te pasa carabajo?..................

¡¡¡A dónde voy a ir parar!!!, pensé
-¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.




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Rebeca tenía un aspecto dejado. En seguida me mostró que era una mujer que no sabía
qué hacer y que estaba aburrida. Que lo que le atraía de mí era que estaba interesado
en algo. Que ella no se podía interesar en nada y tampoco tenía trabajo. Que lo que le
había sucedido estando ahí enfrente mío era un magnetismo que la llevaba porque algo
o alguien le había metido en la cabeza que tenía que conocerme. Le invité a que
fuéramos a un lugar a tomar algo. Le seducía que su vida cambiara. La diferencia.
Fue eso lo que le importaba de los encuentros que ocurrían en la cafetería. Al cabo de
unos días nos veríamos en un telo que estaba cerca para que nadie nos notara. Yo tenía
gente que me reconocía. Pero la ropa tiene piel abajo y los adultos aunque no quieran
o no se den cuenta siempre empiezan a sentir. Que le hablaran de cosas lindas
desembocó en lo fervoroso que se llena de pruebas y sometimientos a probar. Hablar y
escuchar ideas y meterse en lo que su silencio le invitaba para que no se desperdicie
nada de lo que oía y meditar callada sin saber porqué. Tenía ella una tendencia a
llegar rápido. A veces era difícil penetrarla si había yo estado jugando y no me daba
tiempo para mí. Algo que invertía la lógica de los problemas de pareja. Ella me pedía
que le chupara las orejas. Conseguía excitar que lo que yo le decía ¨ entraba por sus
oídos ¨. Una ridícula forma que llevaba al humor en esa particular forma de
calentarse.
Un día le dije que tenía que cambiar su actitud en su forma de vestirse y que ella era
una mujer linda y que no merecía estar tan desalineada. Que se tratara de arreglar al
salir a la calle y que cuidara su aspecto como los demás se muestran ante gente que en
la calle busca ser bella y destacarse en algo. Pero a ella le gustaba no ser notada o sí
pero por lo dejada. Entonces le pedí que se arreglara el cabello y que se ocupara de
elegir una forma de vida. Un día no la vi más. Seguramente le ayudó a hacer lo que le
estaba faltando: tomar su decisión.




-¿Qué te pasa carabajo? ..................
-¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.

¿Somos concientes de lo que hacemos?, me dije.




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Sentimos que hemos perdido. Que todo se acabó. Que no se puede conseguir otra cosa.
Que lo que está es lo que siempre quisimos y que ahora no tiene sentido. Que el
egoísmo nos hace dividirnos en las personas. Que EL HOGAR es una acumulación de
objetos y de refugio de una cueva que hemos cerrado y que nos ve semejantes a lo que
nos ata y nos impide que podamos desatarnos o hacer algo. Hemos aprendido porque
lo que tenemos da presencia y nos quita salir a buscar algo. Que nos metemos ahí y el
hombre y la mujer se tienen pero se están sujetos a ese tenerse. Eso los captura y los
inquieta pero porque no saben cómo tratarse y en que poder tener que desarrollar lo
que está encerrado. Una forma de concentración en el hogar Eso aviva lo que sería
diferente. Si no estuviésemos a salvo saldríamos a buscarlo. Pero ese tener como estar
en vez de no tener nada seguro. Porque lo seguro lo tenemos que llevar con nosotros.
Lo que nos hace usar la vida y desplegarla con alguien depende de dos personas que
intentan conseguir cosas juntas pero por separados se piensan como ajenas y
comparan al mirarse y decir ¿qué hacemos? Y no hay derechos ni deberes que puedan
contra el aburrimiento que el mundo tiene de monótono y domesticarnos y
acostumbrarnos o que un efecto distraiga la atención que no sea convencerse quietos.
Una relación de ficción que hace detener lo que el ruido que nos hace príncipes y nos
ve sin poder hacer. Hemos perdido. No podemos ganar. Cómo hacer para ganar. Para
sentir poder, seguridad y un estímulo que tiene una meta que nos lanza hacia delante
en busca de lo que todavía no tenemos. Se apaga la luz. Hay silencio. No hay nada que
decir ni que pensar. Todo está así. Como está. Sin que se pueda dejar de hacer lo que
se hace todos los días. Con el tener que conseguir lo que nos hace falta para vivir.
Trabajar y ganar dinero. A cambio del algo que nos gustó o que no produce un deseo
uno olvida el deseo de irnos por un tiempo a otros lados. De cambiar la rutina y de
abdicar al trono que nos veía como reyes de una solidaridad adosada. Estamos
pegados a los demás en eso que es la familia que nos indica reposar en el amor.
Abrazados en lo que tiende de nuestro lo que otro nos informa que estamos a salvo y
que nos incita a ser felices. El resultado de lo que buscamos y el obtener una constante
de que ya está y que nos hace rogar y encender el pertenecer.




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SEGUNDA PARTE:


¨ Oro también lo siente¨
¿Qué me pongo?

¿Qué me representa? ¿Qué ¨ los ¨ representa? ¿Qué quieren ver de mí? ¿Qué quieren
ver de ellos? ¿Para quién estoy preparándome? ¿En manos de quién me deposito?
¿Cómo hago para que me noten? ¡Qué tengo que disimular de lo que ellas van a querer
saber? ¿Qué es lo que hay que eleve mi estatura? ¿Cómo me veo mas linda? ¿Cómo
hago para que la vida me quede bien? ¿Quiénes están pensando en mí? ¿A quién le
importo? Qué me puede beneficiar? ¿Cómo hago para llamar su atención? ¿En dónde
puedo encontrar este tipo de cosas que él busca? ¿Porqué me veo fea? ¿Si no estoy a
gusto conmigo es porque necesito ayuda? ¿Cuánto vale un psicólogo? ¿Quién puede
decirme lo que me está pasando? ¿Qué tal si atuendos negros? ¿O mejor un color bien
rojo encendido? ¿Qué será de lo que le puedo pedir al que me ve de esta manera? ¿Que
pretende de mí si yo soy otra? ¿Qué es lo que estoy vendiendo?
¿¿Qué es lo que hay allá afuera?? La sensación que todo ocurre fuera de la casa de uno.
Fuera de su techo. Qué los edificios públicos, las fuerzas de seguridad, las
manifestaciones. Los teatros, los cines, los recitales. Que lo que hay allá afuera. Lo que
hay es una idea de que el espacio público está siendo dominado por muchos aspectos
que vale la pena ser parte de uno de ellos. Que lo que nos hace encerrados detrás de las
paredes es lo que nos excluye de ir a pelear por la parte de afuera que nos importa desde
dentro frente a las demás cosas que allá afuera suceden. Lo que tiene una remesa de la
noche que le pelea al día y lo que hay de nocturno o de diurno en lo que está siendo
elegido en un congreso, en la casa rosada o en todo espacio de edificio que vemos
cuando pasando por adelante en colectivo y como guía turística en nuestro propio país
decimos y nos dicen: ¨ ese es el.......
Veo que hago cosas por otras personas. Que lo que me hace bien les hace bien a ellos.
Que lo que me importa es lo que les importa a ellos. Estoy entregada a la necesidad.
Estar para la gente que me necesita. Que los que están precipitados o sin alguien que les
de un consejo y encuentran que su vida tenga algo de mí en la caída solícita. Ayudar es
un acto de valentía. Hay que ser buena mujer para ayudar. Hay que tener la capacidad
de entender. De escuchar. Hay gente que no escucha. Y hay gente que escucha pero no
oye. Creen que el recetario de fórmula que se aplica en todos los casos de la misma
manera. Lo que hace a un observador detectar qué es lo que el que te pide está
pidiéndote. No saber nunca lo que vas a decir en el momento de tener que darte cuenta.



A Nicolás lo conocí en la pileta en donde iba a nadar todos los martes. Yo rara vez me
daba con hombres porque eran muy babosos y siempre me miraban. Creo que si les
hablaba era una forma de darles ventaja o decirles que sí a lo que todos sabemos que
hay en esas miradas. Nico era una especie de tipo muy bueno. El nadaba mucho porque
iba todos los días. Entrenaba para competir. Tenía el cuerpo de un atleta y quizá eso a
cualquier mujer la seduciría. Agregado que el no era agresivo ni andaba con miradas
indirectas. Lo que tenía era un ángel de chico maltratado. Una persona que se dejaba
manosear por sus familiares y que lejos de tener orgullo se consideraba poca cosa.
Que los trofeos que tenía de ahí guardados eran una colección de ¨ cosas ¨ que no
importaban y que tenía que pensar qué hacer con su vida, de qué trabajar y cómo
hacer para hacerse hombre. A veces yo iba a la casa a tomar un café y estaba la
familia. No era nada comprometido eso. La mamá se preguntaba si yo estaba sola pero
él ya sabía que estaba con David. Aun así a él le gustaba mi compañía porque tenía
que contarme sus problemas que eran interminables y que se resumían en el bajo
aprecio por sus condiciones en general. Una devaluación que estaba apoyada en que
para que alguien lo notase tenía que tener algo más que un cuerpo marcado y una
vocación decidida por el deporte. Quizá habría tenido que ser contador o abogado.
Pero así estaba en la pileta y yo trataba de decirle que había cosas en las que yo no le
podía ayudar y que se tenía que dar cuenta solo. Se la pasaba durmiendo cuando no
nadaba porque estaba deprimido. Me hablaba de hacer trabajos juntos pero no
entendía que yo tenía mi vida. Un día llegué y estaba con un problema de contractura
en el tobillo. Yo sabía algo de masajes y traté de aliviarlo. Primero puse cara de
profesional y de entendida ya que lo era. Había estado tratando de hablarle a medida
que presionaba y marcaba lo que mis manos detectaban del problema muscular. Le dije
que se pusiera boca abajo en el sofá del living. Ese día se había ido la madre. Pero yo
actuaba con naturalidad. Cuando me pidió que subiera hacia el cuello porque estaba
muy tenso le dije que se diera cuenta de que yo no estaba para hacer esas cosas todos
los días. Que esta vez. El estaba en traje de baño y sin darme cuenta le estaba más que
masajeando acariciando su piel suave y linda de muchacho rubio y viril que era fuera
de su problema. Noté que me empecé a aflojar y le hice un par de chistes. Cuando le
acaricié la cabeza me di cuenta de que algo en mí sexo estaba excitándose. No era la
cabeza de un amigo. Era la de un muchacho que podía ser mi amante. El se dio vuelta
cuando notó que yo me había callado y que seguía casi con los ojos cerrados y
respirando hondo. Su pene estaba parado y cuando me miró le baje la maya y se la
empecé a chupar. El no entendía nada pero le encantó. Yo era una mujer divina y
cualquier hombre daría su vida por que le hiciera algo así. El afecto y la pena eran un
caos. Pero él era atractivo y me gustaba la idea de que yo sentía para que él se diera
cuenta y me empezase a tocar los pechos. Después me metió la mano en el pantalón y
encontró mi clítoris. A partir de ahí yo empecé a suspirar hondo y le pedí que lo
hiciéramos. Esto ocurría solo desde entonces los martes en que la madre que sabía
algo se iba directamente a propósito para darle a su nene la oportunidad de que
disfrutara de la mujer hermosa que le daba ¨ el turno ¨ aunque sea por un rato a la
semana.
-¿En que pensás? me preguntó.
-Pienso en carabajo!!, le respondí.




Hay una proclividad de la mujer a deducir e interpretar si tal o cual hombre es gay o
juzgar la homosexualidad en el hombre. Esto tiene una explicación que las exime de
verse en la posibilidad de ser lesbianas. Es que ellas ven al macho como el que provee y
no como la mente de sexo. El macho que le inventaron y crearon para que él demuestre
que las merece como hombre y es el que llega a conseguir dinero a prueba de todo lo
que hace que el placer al meterla dura un minutito de pagarle por no ser identificada ella
como lesbiana. Entonces hay un simulacro de herejía en el porqué de la pose de la cama
en que se deja coger..... mejor dicho: penetrar. Terrible demostración de lo que una
mujer calienta y que está en el fuego de ver que un penetrarla ansiosamente y salir un
poco mojado. Múltiple deseo que escarba la mentalidad de lo masculino y que le sea
dada una tarjeta de crédito y el acceso miles de pedidos de urgente acceso que el macho
le otorga en el volcarse de una devoción por la que permuta que las tiene bien puestas.
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¿Con qué me identifico? ¿Qué música me gusta? ¿Estoy de acuerdo con la trasgresión?
¿Me gusta la homosexualidad? ¿Qué cosa odio? ¿En qué me puedo identificar con esta
persona? cuáles son los momentos en que me puedo dar una libertad? ¿Será que estoy
preparada para que mi cara esté en la foto? ¿¡Con algo de lo que me han mostrado me
tengo que quedar!? ¿Quién no ha sufrido alguna vez el anonimato? ¿Cómo se hace para
no ser solo una persona que ve sin que nadie te mire? ¿A qué mujer le parece que ve
bien si no hay un par de piropos que aseguren que la elección es buena? ¿En qué mundo
estoy? ¿Qué me tengo que hacer para que me feliciten por lo que hacen otros a los que
yo merezco? ¿Cuánto dura el orgasmo que me hace pensar que la vida es mas larga y
que después recibo algo a cambio? ¿Quiénes tienen la llave para ir a seducirlos? ¡Con
quién tengo que tener una buena relación porque es una persona importante?

La gente pobre tiene rechazo a tener posesiones. Porque los que las tienen no pueden ni
saben hacer nada que las justifique en el espacio público del frío de estar encerrados en
departamentos y domicilios que los guarecen en este mundo: se enferman de lo que
tienen y ese riesgo ya se percibe en los que no tienen y entonces ni quieren tener. En
cambio la villa está siendo parte del dominio que de ello ejercen. Ese especie de lugar
pasajero donde no se duerme y se vigila y se está siempre afuera y hay una certeza de
tenerle miedo a las comodidades que también suponen que se va a tener que MIRAR
HACIA AFUERA. Lo que hace el linyera o el ¨ busca ¨ o el que está todo el tiempo
caído entre cosas en las calles con la excusa para salir de la claustrofobia. El chico de la
calle o el que vive tirado en la vereda tiene miedo de estar protegido y verse en el
pánico de no saber cómo salir. ¿COMO SALIR? En cambio cuando se está en un teatro
o en un cine se siente que hay aire y que ese es un lugar cómodo. Esos ausentes modos
de estudiarse desde lejos y de obedecer a una disciplina de larga distancia. En constatar
la condenada idea de que lo que se está sustentando tiene custodios que vigilen que todo
está en orden y nadie se pase. Esa institución o sociedad de la sociedad. Una guarecida
forma de estar esperando que le techo caiga sobre la cabeza DENTRO de los que lo que
tienen no saben usarlo ni para qué sirve.

El que ayuda como si tuviera el poder de resolver las cosas no hace nada. Es un porqué
de la idea de que uno tiene la verdad y el otro no sabe nada. Ayudar es un camino de
saber que lo que se va a decir sin escuchar la voz interior de la persona que te habla.
Dejarte llevar hacia lo que es importante.




Fabio era heavy metal. Tenía una banda y le iba muy bien. Daban recitales y tenían
unos cientos de seguidores. Además participaban de festivales que unían a varios
grupos y por lo que él me contaba se formaba una atmósfera re buena. Fiel a lo que
era un heavy metal usaba anteojos negros y se vestía como tal con tachas y de negro.
Un día le pregunté enfadada en su vicio que él defendía como su vida porqué no se
sacaba los anteojos. El me dijo que no había nada que no pudiese verse con ellos
puestos y que simbolizaban algo más que una corriente de música. Era toda una
filosofía. Entonces le pregunté por el color de una flor que estaba frente a nosotros.
Confundido se dio cuenta de que no podía distinguir su color. Un día me llevó a su
casa. Tenía dos hijos chiquitos de una mujer medio loca que se los había dejado a él.
Los chicos venían a ser de mediático relajamiento en que yo evidentemente le gustaba.
Además yo era muy maternal y eso doblaba la apuesta hacía mí esperando que algún
día las peleas con David me acercaran a él. Era verano y tenía una pileta en su jardín.
Yo iba nadar y evidentemente se desprendía que yo tenía un cuerpo que casi desnudo
era hermoso para cualquier apreciación: teta, culo, cara, pelo..... Lo que buscara
estaba en el mismo paquete. Yo confiaba en que él me valoraba porque yo le explicaba
muchas cosas que él parecía escuchar. Como si la idea de una mujer linda y encima
que tuviera tan en claro las cosas era impensado y fuera más de lo que un macho podía
tolerar. Quizá eso era lo que nos separaba en lo físico. Yo era demasiado viril en la
forma de demostrarle que sabía de todo y que en todo tenía una opinión y eso lo dejaba
fuera de su virilidad. La mujer tiene que serlo de vez en cuando para que él sienta que
puede con ella.
Fabio y yo estábamos siempre por la coincidencia de andar en bici y fácilmente
encontrarnos por la misma zona y a la misma hora. Era una idea de que ¨ si querés me
podes encontrar ahí: ¨ ¡no voy a ir a tocar el timbre a tu casa!¨ Pero un día sí
arreglamos que yo iría directamente a la casa sin pasar por un encuentro de bicis. Los
chicos estaban con la loca de la madre y no había nada de que hablar. Hacia calor. La
pileta estaba bárbara. El no tenía buen cuerpo pero era buena onda. La gente que tiene
mucha vida nocturna no suele destacarse por lo físico. A veces lo que tiene el músico es
su temperamento y su motricidad de cierta gracia en etilo fino que exalta lo que da
belleza en su cuerpo para el instrumento y un equilibrio físico y anímico. Pero en los
noctámbulos hay una comunicación que está fuera del alcance del control de una mujer
que se da cuenta de que hay cosas que son agarrar una guitarra y estar parado frente a
cientos de fans en la noche de un festival. La noche hace eso: inventa a los
espectadores de cualquier hazaña de amor y atracción. Esa tarde salimos de la pile y
me puso la guitarra. Mientras me enseñaba a tocar apoyó su mano sobre la mía. Yo
hice como que no era importante. En seguida se detuvo y siguió como si nada
escuchando un poco de la música de su grupo y yo le di mis advertencias sobre lo
bueno y lo malo de lo que oíamos. Luego compuso una canción para mí. Eso me
conmovió. La letra estaba escrita en un papel del día anterior. Se veía que estaba muy
enamorado. Cuando terminó le dije que nadie lo había hecho antes. Empecé a jugar
con sus cables y me enredé toda. Mientras me ayudaba a salir me besó. El vello de mi
pubis y mis pechos abundantes le ofrecieron poco que decir y mucho que hacer y posó
una gran mano en la cuerda de mi abandono que se parecía a toda la lejana tensión
echa deseo con la picardía de un guitarrista. A los pocos minutos estaban ya nuestros
cuerpos sin ropa tapados por el agua transparente en la parte baja de la pileta. El
empezó a levantarme y bajarme sobre su sexo que me entraba y me sentía
reproduciendo una escena de una película hippie.


-¿En que pensás? me preguntó.
-¡¡Pienso en carabajo!!, le respondí.
La mujeres tienen una fascinación con por el espejo. Se sienten cómodas mirándose
unas a otras y tratan de ver cual es la más linda y qué tiene la otra que una tenga. Esa
fascinación de la auto consideración del reflejo de una en otra para corroborar esa
¨ aptitud ¨ en la vitrina del deseo de verse tan linda como la otra y, porqué no decirlo, de
acariciarla, tocarla, besarla y poder llegar a ella sencillamente con el placer de lo que
busca experimentar la conexión visual pero también física con lo bello. Ellas se
desvisten en halagos recíprocos en lo estipulado de un deseo masculino en el que lo
delicado de la piel y de la bella sea una emulación del levantarse deseosas del escándalo
al que se sujetan y al deseo de compartir para que el hombre les vaya comparando por
ver quién es quién al llevar a una mujer así.




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¿No hay una novela de amor para mí? ¿Es todo sexo? ¿Hay algo que tenga mi cuerpo
que no tengan las otras? ¿Estoy preparada para que me hagan el amor? ¿Para qué me
cojan? ¿Disfruto de lo que hay que obtener si uno tiene una relación de pareja? ¿Qué me
está faltando? ¿En dónde se consigue lo que tiene de esa mujer? ¿Cómo hizo Mini para
llegar a eso? ¿Qué es lo que puede hacer que el hombre te proteja? ¿Me gustaría vivir
para la casa? ¿Es bueno estar en las conquistas en lo inmobiliario de lo que hay dentro
de los bienes adquiridos en la pareja? ¿Cómo hago para que el aburrimiento no se vea
tratando de conseguir algo que no sea lo que ya tenemos desde hace rato? ¿Cuáles son
las novedades que nos hacen ocuparnos de algo? ¿En qué se puede mejorar para que lo
que conseguís esté al alcance de el notarlo los demás? ¿A quién puedo llamar? ¿Tengo
alguna amiga? ¿A quién me parezco? ¿Mis problemas son iguales? ¿Con quién me
identifico? ¿Es bueno que los problemas detengan y te hagan especial?
Allá afuera hay colectivos, trenes y coches pero también hay aviones que pasan por
nuestras cabezas y nos dan en ello sensaciones de que hay un permanente aleteo de ellos
de lo enorme que están colgando de allá arriba ya que suben y bajan y tenemos que ir
cuerpo a tierra porque nos interesamos poca cosa en relacionar eso hacia el dominio que
hace que el cielo tenga dueño y vigilancia en la caída que hay desde arriba a abajo. El
espacio que tiene todo de lo que hay afuera está vulnerado por la fuerza. El varón hace
agujeros en el cielo. Pero también hay gente que los toma que hace agujeritos en la
ciudad con vidrios polarizados para cavar túneles y cuatro por cuatro para hacer un rally
de aventura que desafía al mal y a la desgracia y se puede ocurrir de ser un par de
superhéroes que también pasan volando porque viajan mucho en avión y se tiene su
poder que hace que tengamos que da tanto cuidar nuestras casas del peligro de que pase
algo.
Hacer FALTA es darse cuenta de dónde está cada uno porque sino estás nos olvidamos
que la realidad que nos hace ser los que somos es la misma. Lo que sucede es que le
avisamos a los otros que él está allá y vos estás acá y que lo que se puede hacer depende
de que entienda donde está.




Luciano tenía una reunión en la plaza en donde yo siempre iba a ¨ fumar ¨ y a hacer
gimnasia. Ellos eran una ronda de amigos y sus amigas. Se tenían los unos a los otros.
Tenían una facilidad para el diálogo con alguien como yo a quien no conocían. No
había más que reírse y entrar en la conversación que evadía lo personal e intentaba
hacer estudios y análisis de la realidad. Todo lo que sucedía a nuestro alrededor y los
que pasaban por la plaza se convertía en objeto de estudio. Carla era la novia de uno
de ellos. Luciano veía que Carla estaba entregada con Marcos y que él estaba solo.
Luciano estudiaba sociología. Por ello él quería aumentar la observación sobre toda la
gente incluyéndome a mí. Eso fue lo que puso de relieve mientras yo pensaba en esa
novedad en mi vida. Eso de que un hombre me decía y hablaba de mí frente a mí y yo
no interrumpía ni para decirle que estaba equivocado ni para decirle que era cierto.
Simplemente oír y no decir nada oyendo lo que él incidía en ¨ mi horóscopo ¨. Como si
me tuvieran a veces, sus dichos eran cosas tan básicas y tan obvias que era difícil
negarlas. Además muchas eran tan comunes que no se necesitaba tener mucha
inteligencia y darle un poco de tecnicismos teóricos de algún libro de la facultad. Los
chicos se reunían a veces en casa de Luciano. El y su familia eran muy interesantes
pero él corregía hasta a su padre. Hasta su padre era un objeto de estudio. El padre ni
se molestaba y trataba de tomárselo como un aspecto y no una obligación de responder
por ser usado para doblegarlo en poder. Y yo había tenido un padre muy débil y me
identificó verlo en esa situación frente a un padre que para mi entender era débil ente
él. Ese día habíamos seguido más de la cuenta en la hora y nos quedamos hasta tarde.
La mamá me preguntaba si yo siempre era así de ayudar en la cocina y de no esperar
que me sirvieran como a cada invitada. Yo le respondí que éramos pocas las mujeres y
que hay cosas que nos corresponden sin que ello significara ser menos y nos teníamos
que ayudar. Luciano sabia de David y estaba bien enterado de que era un momento en
que la relación estaba pasando por una distancia prudencial y que ambos nos
sentíamos libres ante una posible ruptura definitiva. De esas que en las parejas ocurren
cada dos por cuatro de sacarse al otro de encima por un tiempo y mirar hacia afuera.
Me trajo en el auto ese día a casa y yo tenía que decirle que lamentaba que mi posición
de no saber qué hacer con mi vida privada lo mantuviese expectante impidiendo una
respuesta de mi parte. En un auto una mujer puede hacer cosas que no hace en la
calma de su casa. El auto es por ello tan valorado por los hombres. Dicen que las
mujeres sienten que es lo único que el hombre pueda manejar con ella al lado. Cada
curva y cara recta eran direcciones por las que yo tenía que seguirlo y que él marcaba
dónde doblar o ir derecho. Luego de ese mareo en que la mujer sola se siente
agasajada por el ¨ chofer ¨ que la trata como un caballero, detuvo el coche en una zona
oscura antes de la puerta de la casa. Ese día me dije que las mujeres por más dudas
que tengan ante su realidad sexual y amorosa, cuando tienen un hombre que las lleva
en un auto es porque ya generó una sensación que es tan intensa e interesada en
ambos. Ninguna se sube a un auto si no es para hacer lo que Luciano y yo hicimos por
única vez esa noche en que me sentí culpable pero agradecida de que alguien me dijese
lo que tenía que hacer. Por supuesto que nunca más lo hice y me dirigí a mi vida
habitual cerrando con llave ese hecho accidental. Me di una ducha porque el esperma
que ya se olía en mi cuerpo estaba tan fresco como la prueba de que me tenía que
cambiar de situación en todo lo que a ello recordase.

-¿En que pensás? me preguntó.
-¡¡Pienso en carabajo!!, le respondí.




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Hay veces que siento que soy otra. Que no soy yo. Que sonrío de otra manera. Que me
copio de lo que vi en otra mujer. Que trato de parecerme a lo que hay en la calle. Que
me pongo rebelde y hago todo al revés. Que me miran por eso. Que a los hombres les
calienta que sea sexy....porque ser sexy ¿es ser mujer? Y no estar a la moda ¿qué
significa? Caminar todas como las modelos rígidas y sin lucir el cuerpo. Lo que me
espanta es que estoy cansada de que los días pasen de largo. Que la gente me vea y
estoy siempre igual. Que no hay nada nuevo y que lo que ya hice lo sabe todo el mundo.
Que no hay nada que contar. Que estoy desnuda a la vista de todos. Que saben que no
puedo más que lo que hago. Que no me luzco como lo hacen otros. Que no estoy en la
fama ni quiero ser mas que la que cualidad que tengo. Que no es preciso ser Madona ni
se ya si me representa en lo sexual. Los símbolos en la superposición y la capacidad son
realmente bellos. Si no.... sos mujer y ser mujer es ser linda. Si la belleza es el poder de
no tener que hacer nada, de mantenerte a distancia y tener la posibilidad de callarte la
boca. De que solamente te vean. De que envidien ese aspecto de no complicidad que
hace que la mujeres lindas no tengan ni quieran amigas. Que lo que sos hace de ser
mejor y lo que hay para mostrar pero sin cambiarlo.
Allá afuera sucede todo lo que uno no puede controlar ni prever. La gente hace
infinidades de cosas en oficinas, comercios y en el traslado de aquí para allá. Allá afuera
hay vértigo. Hay sensación de velocidad. Hay una permanente recurrencia al insulto del
que va contramano. Hay que tener autoridad para estar allá afuera. Hay que ser una
persona segura de lo que hace y de porqué está allá afuera y qué es lo que va a hacer allá
afuera. Allá fuera se tiene que estar vestido de una forma que no sea cómoda pero que
nos identifique con alguna seguridad respecto de lo que acostumbramos entender que
está bien visto o que hace que la gente nos interprete y nos mire o nos ignore. Allá
afuera hay una vidriera en la que la mirada de los que están puede ser parte del show o
del juicio o de la discriminación. O de la alusión a lo que podemos ser si decimos o
hacemos tal cosa. Allá afuera se tiene que tener una rutina para que si se improvisa nos
vean dudando y nadie sabe lo que vamos a hacer y nos ven como bichos raros. Allá
afuera hay que ir a hacer lo que hacen todos en el mismo lugar porque si vas a un lugar
a donde se hace algo y vas a hacer algo distinto estás fuera del tema y queda en
evidencia. Allá afuera se puede ir a ver. IR A VER. A ver en qué que se interesa la
gente y estudiar cómo se mueven y qué hacen y cómo si no saben qué hacer y se pisan
entre todos y algunos matan el tiempo cuando salen de su casa y van a caminar por ahí
sin que haya nada importante.
La forma hacer de la solidaridad una vocación por ser la ayuda abstracta es una intensa
medida de ausentismo que obliga a que la gente tenga que convertirse en soldados de la
ayuda que solo sirven para catástrofes. Es una cruz roja de ser militantes adiestrados
para sacarse los problemas de encima porque el otro ya no es uno sino varios o miles.
Pero cuando la imposibilidad de ayudar tiene que ver con que no se puede es que el que
lo intenta hace el esfuerzo pero se da cuenta de sus limitaciones.




En mi trabajo había un tipo que nada tenía que ver con el laburo pero que era amigo
del dueño de la empresa. El era músico y vivía en Nueva York. Era un tipo ocurrente.
Se la pasaba insistiendo en detalles que me dejaban sin mucho que agregar pero que
me sorprendían en la mitad de una frase. Era lo inesperado en cada gesto y en cada
actitud. Un tipo tan impredecible que me mareaba. Me hacía sentir que estaba en mi
silla y giraba y giraba y no podía parar de girar. Ya ni él acertaba a saber dónde
estaba y le gustaba merodear en lo que eran los pasillos de la oficina. Eso le daba un
perfil de tipo al pedo que vivía fuera del sistema y que no tenía la actitud de lo
convencional que nos hace naufragar en lo que conforma estar y darnos cuenta de que
también en los detalles se hace la rutina. El tipo se llama Daniel. Pero le dicen Dany.
Era un loco pero en el buen sentido. Era capaz de hacerte una broma con la cara de
piedra y parecía que te hablaba en serio. Después se confundían cosas que no
encajaban y vos te das cuenta que en los últimos cinco minutos de hablar nada tenía
sentido y todo lo que se había dicho era parte de algo que no podía ser. Dany tocaba el
piano. Decía que lo que hacía era música fusión. Que lo que él hacia era mezclar vaya
a saber qué tipo de cosas que seguramente eran tan disconexas como él. Que no le
gustaba que lo rotularan. Que lo que dependía de su carácter era que las mujeres se
ilusionaban con él. Era vanidoso y decía que las mujeres lo buscaban mucho y que se
le hacía difícil tener que aclarar que nada estaba en su intención que no fuera amistad.
En ese momento entendí que lo que hacia era usar a las mujeres para alimentar su ego.
Que les hacía creer el interés y que luego de ello se detenía a la continuidad con una
barricada de aclaraciones de que estaba solamente conversando y que los comentarios
eróticos que hacía eran parte de su forma de hablar y no una insinuación Yo le
agradecí que fuera tan sincero pero le dije que quizá era por eso que estaba solo. Que
las mujeres que escuchan eso de él no esperan para nada que se lo de y hasta pueden
pensar que no es del todo hombre ¿Qué hombre se acerca a hablar a una mujer si no
hay un mínimo de interés de su parte? Empecé a sospechar que era gay y que lo que
contaba de sus amores en Nueva York eran mentiras para hacer creer que era un tipo
que cuando quería sí podía tener a la mujer que buscaba. Lo que no era claro era qué
tipo de mujer le gustaba. Si algo en su manera de ser era evidente era que no tenía
ninguna preferencia por nada porque todo le daba lo mismo. Un día me invitó a cenar.
Le dije que yo era muy exigente con la gastronomía. Me llevó al lugar más caro de
Puerto Madero. Comimos como reyes. Estábamos en sillones. Parecíamos romanos. En
su risa sin el ámbito de un tipo exquisito que le conocía había algo que me divertía de
que estaba mas flojo de lo habitual. No era el ser solícito que yo sabía o conocía que
desvariaba para irse en cualquier comentario. En ese momento era un tipo común que
se podía creer que no pasaba de ser normalito. Salimos a caminar por la zona y
tomamos un café en un lugar al que él había anticipado que iríamos. Yo estaba vestida
para matar. Tenía tacos aguja y un vestido rojo. Además... ¡hacía tanto que no me
tocaba un hombre! ¡Quizá la situación de Dany me hizo pensar que a él le pasaba lo
mismo con las mujeres. Que no teníamos piel y que ambos la buscábamos fuera de la
pareja. Cuando me preguntó Dany si estaba en pareja le mentí. Le dije que no pero que
no tenía ningún apuro. Entonces el avanzó y me dijo y me invitó a que fueramos a un
hotel alojamiento. Lo miré como diciendo que era un estúpido y que no había excusa
para que de golpe me saliera con eso. Pero en ese momento volvió a ser el ser
meticuloso y certero e inventando un montón de excesos abstractos unidos que le
interesaban me trasladó a la oficina otra vez en mi cabeza de verlo sin saber porqué
hacía lo que hacía y decía lo que decía. Era ese modo interno de él en que nada
importa y todo da lo mismo. Y si todo daba lo mismo porqué no ir al telo con él. Total!

-¿En que pensás? me preguntó.
-¡¡Pienso en carabajo!!, le respondí.




La mujer desfila. Esto tiene algo de lo que hacen ellas de militar. Se dan a la tarea
macabra con la vista al frente y una sonrisa para esa guerra que es el estar en la calle o
en una pasarela pero en la actitud de ser vista desfilando. Ella enciende lo que hay de
deber para que la institución de la mujer pueda subsistir como hecho que organiza y da
orden al sistema que funciona porque ella mas que pensar y decidir o analizar lo que
hace es estar y pasar ante todos con la rigidez de una actitud que conmueve porque no
haya nada que decir ni interpretar de lo que es bello. El fácil de verla con la fría mirada
que se sabe vista y deseada hace que los ejércitos del mundo imiten lo que hay en los
cargos de los hombres de distintos rangos que se preparan al verse en el desfile diario de
su hogar en el que mujer está todo el tiempo dando orden y advertencia y tomando
decisiones que hacen al desentenderse de todo proceso deductivo con la naturaleza en
su mirada tan animal como bestialmente sensual. Es perversamente el mandato a que
todo se detenga en eso y que lo que avanza sea el seguir la huella sin hacer preguntas y
cumpliendo con reproducir algo de la especie que se va adelantando al momento en que
ella comanda por aire o por tierra lo que esta estratégicamente interrogándose en el
hombre como un hecho digno de ser tomado como ejemplo en su inconsistencia de creer
que es él el que toma la decisión de organizarse y ponerle sentido al caos del universo
personal. La mujer DESFILA todo el tiempo porque no mira. Es mirada. Ella pase lo
que pase sigue de largo y hay que alcanzarla, convencerla y seguir con ella. Ella maneja
vitalmente al atarse y seguir hacia lo que le dicta el instinto.




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¿Cuál es mi personaje? ¿Cuál es mi forma de hablar? ¿Soy alegre? ¿Soy divertida? ¿Me
puedo dar el lujo de no tener problemas? ¿Me pueden envidiar por algo que ya me fue
dado a pesar de todo lo que me quitaron?¿Hay algo que puede ser mejor que no tener
que ser lo que se fue?¿De olvidar lo que pasó? ¿De recordar que se estaba esperando
que algo sucediese en tu vida? ¿De que de repente aparecieron un par de príncipes que
te vistieron de reina? ¿De que huir de no que volver a ser pobre? ¿Una pobre desgracia
de que se tiene que reunirse con amigas para que nadie quede sola un día a la noche?
¿Un fin de semana? ¡Con cuánto me he tenido que acostar cuando buscaba a la
independencia y la felicidad!. ¡Cuando lo que me preocupaba es que nadie me diga lo
que tengo que hacer! ¿Cuando me aseguraba que yo iba a llegar lejos? ¿Que los hijos
eran para esas mujeres jóvenes que quedaban embarazadas y se cagaban la vida?
Allá afuera tenemos que ver porqué están ahí pero desde adentro. Todos estamos
adentro de algo. Quizá hay un afuera porque no conocemos a todo el mundo ni hacemos
todas las actividades. El afuera es lo que no nos incumbe o no nos pertenece. Eso que
está lejos de nuestra pretensión en lo que ignoramos que está pasando. Es lo que nos
absorbe de lo que no tenemos nada que saber. Es el ver que los que van a todos lados
tienen un destino por el que se están desplazando en el que nosotros vemos que lo
nuestro es comparativo en que lo tenemos sin saber adónde vamos. Allá afuera se puede
comer algo o tomar un café. El café es el lugar en donde se detiene el mundo y se ve
pasar a la gente. Es una especie de dominio público que ve a los demás como tontos que
están apurados. Y vos estás ahí y no te importa nada y te tomas el café y estudias con un
amigo que es más importante el ver lo que sucede en la calle desde un lugar en donde se
paga por eso. Como si estuvieran siendo evaluados y observados en su forma estética,
en sus gestos, en su modo de vestir y demás. Allá fuera del café sucede todo lo que a
vos te pide ir al café. Porque eso que está allá fuera y nadie se anima decir lo que es, es
lo que podes decir al hablar con tu amigo sobre la comidilla política y todo lo que dice
eso de afuera. Hablar afuera estando afuera sobre lo que pasa afuera y que te vean y ser
testigo.

A veces hay cosas muy contradictorias en el mundo de las relaciones. En la vida ocurren
muchas cosas raras que no entendemos y que no se relacionan. Es por eso que de eso se
trata y el porqué del lío que hacemos. A veces no sabemos porqué estamos en donde
estamos. Qué nos atrajo o cómo es que nos quedamos ahí. Si lo que nos proponemos
tiene que ver con algo o con la supuesta irónica idea de la equivocación. Llegamos a la
meta de encontrar que estamos ahí de casualidad y que está bien no tener nada que decir
o nada que poder hacer y corroborar esto se puede poner en un propósito. No importa si
tiene sentido o no.



..........................................................0...........................................................................
¿Estoy cómoda cuando estoy cómoda? ¿Cuando no tengo nada que hacer? ¿Cuando lo
veo a él que está ocupado? ¿Trabajando para los dos? ¿En el ser de la que merece ser
atendida? ¿En la sociedad que te ofrece alternativas de éxito para la mujer que muy
pocas eligen? ¿Con qué dinero me voy a arreglar para pagar lo que no me da el tiempo
para usarlo? ¿No será que lo que puedo usar es una forma de comprar lo que me pongo?
¿Qué me pongo? ¿Salgo o me quedo en casa? ¿Arreglo la casa? ¿Hago algún curso?
¿Voy a buscar un novio de carrera a la facu? ¿Quiero ser una buena mamá? ¿Hay algo
que merezca ser existencialista en la mujer y que no solo hace lo que debe? ¿Que se
preocupa para ser mujer? ¿Porqué estar todo el tiempo pensado en qué ponerse? ¿Acaso
hay una moda que nos hace ser soldaditos que usan los mismos modelos de vestir y de
proceder para que la batalla no se vea y todos usando los mismos recursos para que lo
que se hace sea lo que hacen todas? ¿Y cómo veo lo que hacen todas? ¿Son felices?
¿¿Son amargadas?? ¿Están tristes? ¡Quiero estar en su lugar?



                                        FIN

El silencio ( prosa poética)

  • 1.
  • 2.
    1ra PARTE: la abstinencia de carabajo Oro hablaba pero evitaba ser contundente. Sus comentarios eran más bien para acentuar lo que él decía en función a corregirlo. Una vieja receta que hace que la mujer pueda
  • 3.
    tener la sentenciaque le da la maternidad pero simulando que ella es el hombre de la casa. Una bisexualidad muy bien llevada. El arrastre del tiempo de una cama que había levantado un monumento histórico que ella pretendía reivindicar como el testimonio de que ella ya había estado para él. Una primavera hermosa llena de recuerdos y un verano caliente de años de pasión. Y en el invierno acurrucarse el uno contra el otro por miedo a que pase algo como si solo se tuviesen ellos. Los amigos de la cama. Amigos en la cama. Bajo el cobertor que les separa del mundo feliz o del mundo que fue contado o escrito por otros. Amándose vulnerables y sujetos a los avatares del destino. Con la marea que sube y que baja en la costa de una ilusión que tiene mensajes que se depositan con letras sobre la arena del cuerpo. Escribir el amor que se desahoga en una poesía que sale del corazón y con los dedos que hacen presión sobre la desventaja de ser solos pariéndose en una verdad que se sospecha que tiene algo que ver con el uso del destino. ¿Que te pasa, David?......porqué estás tan callado. David era un torbellino de estaciones que veían que su sexo estaba anticipándose a un nuevo otoño. Como un árbol caído que había tenido todo. Toda la vida. Todo el amor. Toda la dicha y el orgullo con su enredadera que se había adosado al cuerpo de su torso a lo largo de años y que ahora lo soltaba y le hacía esa pregunta.: ¿Que te pasa David? Un cuerpo tallado en madera por el sutil modo en que la artesanía del amarse entre los cinceles de detalles que dan a lo que se va haciendo una forma de surcos, formas y relieves que le justifican y le hacen crecer. El coraje de desahogarse en la noche con un ruido y un gemido de rabia y de descontrol ante este mundo lleno de torrentes de escapes que se pueden aprovechar para la fuga. Pero el no quería escaparse. Lo venía pensando. Estudiaba cada detalle. Y ella estaba ahí, inmaculada como la perfección de haberse hecho a su sombra con la dentellada de cada mordisco sobre las hojas de sus senos y la raíz de su pubis. Quizá la verdad como todo trabajo ya está hecha una vez y no se puede o no hace falta volver a buscarla entre los brotes de algo nuevo. Como el repetirse en la misma obra cien veces hasta constatar que la mujer es lo que uno construye en cada nuevo intento. Y en la insuficiencia de raptos sobre el amor elegir otra amada para corroborar el experimento brutal del verse en el rojo del padecer el placer devorador ante lo que nunca se quiere admitir que ya está hecho. Carmen le pregunto otra vez: ¿Que te pasa David? Julieta le preguntó otra vez: ¿Qué te pasa David? Devora también: ¿Qué te pasa David? Y Claudia: ¿Qué te pasa David? Y Susana: ¿Qué te pasa David? Y Miriam: ¿Qué te pasa David? Y............................... Y María: ¿Qué te pasa David? Y Magdalena: ¿Qué te pasa David? Magdalena se lo preguntó la única vez en que él se dio cuenta que ya no sabía lo que le pasaba. Ahora con Carmela al lado se puede responder sí mismo: nada pasa!....nada. ....................................................o................................................................
  • 4.
    Abstenerse es demelancólicos. Es de sentir que lo que se deja es algo que se deja. Una persona. Algo. Ella. Cualquiera. Un montón de problemas que se lanzan al vacío para que no vuelvan más. Un desprecio por lo que se tiene y lo que se es. Una razón que nos hace decir lo que pensamos aunque nos cueste el odio del que esta ahí para darnos algo. Una prueba más de que lo que estamos haciendo es parte de la realidad. El abismo entre lo que pensamos y lo que queremos dejar como si lo olvidáramos. El tributo a un héroe que pasó de largo y se detuvo para recoger la pregunta de ella: ¿Qué te pasa David? El descanso que nos gana de mano y nos hace decir: Nada....nada me pasa. Y detenerse ahí como si esto no continuara. Como si el fin para el que vinimos ya tuviera el resultado que no imaginábamos y que alguien se cuida de avisarnos que ya está todo hecho, que ya terminó. ¡Chau, no va mas! Y lo pone frente a nosotros. Y nuestra obra de arte es una cotilla. Una costilla que le pedimos a Dios. Una razón que se explica porque sale de nuestro cuerpo. ¡Nada más! El hueso que nos clava la espada de un demoníaco tener que atravesar la piel del durazno de una caricia que se hace astilla en el crujir de la madera que fuimos tallando. El colapso del ver que la mente está allá arriba y que la verdadera identidad del mármol que talla el nombre del prócer que fuimos es una visión etérea del animal que se balanceaba en la tela del placer que ayer fue y hoy es sacrílego al horror de Oro que me pregunta: ¿Qué te pasa David? Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada. ¿Porque no me lo merezco?¿ Porque ya me pasó? Y cómo no me di cuenta? ¿Porqué no me avisaron?¿ Seguro que no me faltó hacer nada.... que no me ¨ falta ¨ hacer nada?¿ Adónde voy ? ¡¡No me empujen!! ¿Qué te pasa David? Chicos preparensé que vamos al colegio. ¡A no llegar tarde, he! La señorita estaba siempre luminosa en el aula. ¡Ella era la estrella! -¿Qué te pasa David? -Nada señorita, ya voy. Espere que estoy repasando la lección. En el patio jugamos al fútbol con una piedrita. -¿Qué te pasa David? -¡¡Pasa que hacen trampa!! ¡¡¡Hice un gol y no lo cobraron!!! Las chicas están lindas y se empeñan en jugar por su lado. La mas bonita se me acerca y me mira un instante y como yo no le hablo me dice ¨ ¿Qué te pasa David? ¨ En seguida un chico mas pícaro que yo se acerca a los dos y la mira y le pregunta: -¿Le pasa algo a David? -No sé, se quedó mudo dice ella. David no se quedó mudo. Esta pensando, nada más que eso, pensando. En qué. En nada. Eso es lo maravilloso de pensar: que uno no piensa en nada y se detiene todo el vértigo del mundo que va a mil por hora y pensar hace que la velocidad sea la que uno le da. -¿Qué te pasa David? -Estoy pensando. ......................................................o...................................................................
  • 5.
    Cuando estoy encasa papá está muy serio. Pero yo no le pregunto qué le pasa. Es obvio: está pensando. Alguien por la calle me preguntó algo y de paso no se olvidó de decir: ¨ ¿nene, te pasa algo? ¨ Lo miré y le respondí: ¨ lo mismo que a usted señor: estoy pensando!¨ Cuando jugábamos al fútbol con la piedra fantaseaba que la usaba para tirársela a un Goliat por la cabeza. Por lo de la historia de David y Goliat. Seguro que Goliat no pensaba nada y él era el culpable de que nosotros tuviéramos que pensar el doble. -¿Qué te pasa David? -Nada Carmela, no me pasa nada. Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada. -¿No estarás pensando otra vez en ¨ algo ¨ como de costumbre? -No, en sexo no pienso. Ya me olvidé de cómo se hacía. Pero en quien no puedo dejar de pensar es en Magdalena. ¿Porqué cuando me dijo: ¿Qué te pasa David?, no le dije que la amaba? Así putita como era y casi sin conocerla estuve a punto de escaparme: ¡la fuga! ¿Me escapo o no me escapo? -Yo soy especial, Magdalena: soy diferente. Eso es lo que me pasa!? ¿No te diste cuenta? Pero lo que me falto decirle es ¨ y además quiero estar con vos todo el tiempo que pueda!!!!!!!! No!!! decirle que la amaba era letal!. Era como que preguntarse algún día ¨ ¿y yo qué soy para vos: la otra?? ¨ Pero quizá antes que Magdalena había estado.................. Julieta: ¿Qué te pasa David? Devora también: ¿Qué te pasa David? Y Claudia: ¿Qué te pasa David? Y Susana: ¿Qué te pasa David? Y Miriam: ¿Qué te pasa David? Y................................ Y María: ¿Qué te pasa David? Maria era virgen. Virgen?????!!!!, le pregunté con horror. Después creí darme cuenta que lo único que ¨ no ¨ me faltaba para que cuando Magdalena me preguntase ¿Qué te pasa David? y no saber que decirle, era haber conocido a una mujer virgen antes que a ella ..................... María: ¿Qué te pasa David? ..........fue la única vez en que me di cuenta que a la que le pasaba algo era a ella. De María me escapé a tiempo. Permaneció virgen. Sé que lo sigue siendo. A Magdalena inmediatamente le quise ofrecer el paraíso. Lo de Carmela se había vuelto un infierno.......o tal vez la costumbre........ Ahora con Oro al lado me puedo responder mí mismo: nada pasa!....nada. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada. La fuga sigue en mi mente. Pero..... Pero no quería escaparme. Lo venía pensando. Estudiaba cada detalle. Y ella estaba ahí, (leer rápido esto que ya estuvo escrito): inmaculada como la perfección de haberse
  • 6.
    hecho a susombra con la dentellada de cada mordisco sobre las hojas........................................................ .......................................................0...........................................................
  • 7.
    -¿Así que tellamás , ¨ caramelo¨? No puede ser, ¿en serio? nooooo.... ¡me estás jodiendo!, dije. Se llamaba Caramelo y sus padres habían intuido que su vida de mierda sin sexo ni placeres en su estadía en el mundo los llevaba a poner en claro que sus culpas por no haber disfrutado tenían que ser despiertas ante otros por el uso de una hija que se encargara de hacer justicia a toda una vida de milagroso modo de no hacer nada. ¿Qué mejor que que fuera ¨ mujer ¨ la que pusiera una nota bien alta en la lujuria de no poder resistirse ningún hombre cual bella era? ¡¡¡Caramelo era un infierno!!! ¡Estaba buena por donde se la mirase! -¡¡Mirá que loco lo de tus viejos!! -¿Caramelo de qué gusto, le sonreí.? Del que quieras.... pero uno solo...soy una sola mujer. Yyyy.......si fueras rubia serías de limón. Si fueras castaña, de chocolate, si fueras pelirroja de frutilla, si fueras........ Un día se lo confesé -¿Qué te pasa David? -Es que a mí los colores y la variedad de mujeres me gustan mucho y vos sos de un solo color: yo quiero uno de chocolate, uno de frutilla, uno de limón, uno de menta, uno de ananá, uno de café............ -¿¡Hace varios meses que estamos juntos y recién ahora te das cuenta!? (gritó) Yo necesito una mujer que nunca me tenga que hacer esa pregunta y vos la hiciste ya varias veces! -¿Cuál? Esa: ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David? : ¿Qué te pasa David?.............................................................. :no paran nunca de repetirla cuando ven que todo se pudre y ya no hay interés ni fuego -¿¿¿Pero vos querés quemarte vivo??? ¿No vez que la vida son etapas? ¿Porqué no superás la del sexo y te ponés otras? -¡Pero vos te llamás Caramelo! ¿No te acordás cuando empezamos y lo de que tus padres te dieron ese nombre para el destino que ellos no pudieron cumplir? Ellos para vos pensaron en una ¨ única ¨ etapa. ¿Porqué querés que tengamos varias o que yo tenga varias? -¡¡¡El caramelo se va gastando mi amor!!!, respondió. -No me hables de amor, le dije. Habla de lo que querés disfrutar. De amor hablan los viejos que ya no tienen con qué. ¡Vos ¨ podes ¨ todavía! ¡No mutiles tus pasiones! Ese día decidimos salir de compras y se compró medio shopping. Se disfrazó de todos
  • 8.
    los colores ylos gustos y tuvimos varios meses mas de una intensa actividad sexual. Carmelo no sabía que Oro no sabía. Yo le había dicho que sí. Pero como Oro estaba contenta con la suficiencia de poder encontrarse con ella misma en su trabajo, ni se enteraba o si lo suponía no le importaba. -¡¡¡Se lo tenés que decir!!!, dijo un día. Para qué. A ella no le interesa. No le interesás. Lo único que le interesa es que yo esté bien. Que esté feliz. -Para qué si sos la única....o querés ser ¨ la otra ¨: Con ella no hay sexo, le dije. No hay nada. Es una formalidad. Es el silencio de la abstinencia. Eso es todo. Es un pacto. Una condescendencia de dos personas que hacen un arreglo y se manejan con la libertad de tener lo que quieren y............. -Y que???? -Está loca????? Sola?, me dijo Caramelo. ¡¿Pero qué: me vas a dejar sola?! ¿Sola como estuve sola toda mi vida? ¿Como estoy sola hoy? No tengo a nadie. Por eso la gente busca formar una familia. Porque la que tuvo no tiene nada que ver con uno. LOS ODIO!!!! o.........mejor dicho: me odian. Me odian por lo que soy, por lo que consigo. Porque me gusta vivir bien y por los hombres que hay y que hubo y que pueden haber en mi vida. Me odian por el trabajo que tengo. Se callan. Se callan de la envidia. Prefieren no hablarme. Hacer de cuenta que lo mío que es tan lindo que no es importante. Me quieren poner como a algo extraño. Hacer como que no les importa. Ellas nunca van a hacer algo por ellas. Ellas. Mis hermanas. No les importa. ¡Van a ser chatas toda la vida! Van a vivir sin esforzarse ni intentar jamás hacer algo por cambiar su realidad. Y si yo tengo buen gusto y desde hace diez años que me fui conseguí esto, lo que tengo ahora me costó. Me costó eso: 10 años. No llegué a donde estoy enseguida. Tuve que buscar. Ellas se sienten bien en la miseria. Les parece que lo mío no es real. Que no vale la pena. Me odian!! En realidad se mueren por estar en mi lugar….. ¿Sola me vas a dejar? Como lo estuve toda la vida. (No me quieren!...............sentía ella. No lo demuestran............. No reconocen que lo mío es importante....... ¡yo me alegraría de ver que a ellas les va bárbaro!, pensaba) Yo ¨ quiero ¨ que un tipo ¡pague!, que se fije en mí, que le guste, que me seduzca. ¡¡No soy como las amargas que compiten, sacan su plata y no son mujeres.!! Quiero que me lleven a pasear en su auto y que me lleven a un restaurante. Quiero que no se sepa hasta el último minuto si me va a llevar a la cama. Y que si no puede que se la banque. Como un macho. Como un caballero. ¿Qué decis? ¡¡¡claro que siiiii!!! ¡¡¡QUIERO QUE ME COJA!!!. .......................................................................0.............................................................
  • 9.
    Ella estaba allíalentándome a seguir. Ella creía que lo que yo le podía hacer era placentero. Se dejaba coger. Ponía una ambientación en la que no había ningún tipo de demanda de amor o de sumisión. Quizá el amor está ahí. Eso era amor. El estar enamorado. Las entrega que no es la que agobia. Nos enamorábamos en la cama. Una secuencia de lo cerca que es tener sexo del amar. Que lo que nos une nos reivindica cuando al estar no ante una maldad sino ante una complicidad el hombre y la mujer que se notan el uno al otro y se toman y se tienen. Es cuestión de que lo que nos agobia de tener que dar explicaciones al preludio a la cama de un fauno no es necesario. Una dedicatoria al amor de que los dos están sujetos de tener que ver que los atrae. Que algo lleva al uno hacia el otro y que no se puede componer más que felizmente solo eso. Nos dicen pero no nos interesa porque es el silencio lo que lleva todo hacia su causa. Que repercute en admitir una adecuada manera que se denota en el largo comienzo que nos ve entender a la persona. Un defecto físico que ocurre es que nos sentimos atrapados por algo que nos dijo o por autenticidad de no mirarnos en lo que hay detalles que no son. No importa la belleza. O mejor dicho: la belleza está. Hay un misterio que tiene el poder en que se está metida la sangre de adosarse al caudal de corazón furioso en que la calma nos va absorbiendo. Ella estaba allí. Aquello que no ves. Una decencia con la que el místico encanto de la noche que nos invita a ser parte de ello. Una recepción que nos hace agasajar a la nube misma de ver y crearnos en la casualidad, capturados del sexo puro puesto sin la violencia de preámbulos. Sexo por anticipado. Sexo anexado. Sexo adosado. Sexo de una cápsula de la mente que nos llega en una bocanada de aire nocturno en sensaciones físicas. Un hecho de la concentración de que estamos ahí sujetos y atados para hacer el amor. ................................................................0............................................................. No es que alguien nos obligue y nos mande. Es que nosotros abrimos el paraguas y nos refugiamos en el éxodo de estar atentos a cubrirnos y tenernos en el miedo y el modo de abrazarnos para algo que esta fuera de nuestro alcance y que nosotros estemos protegidos y resguardados. Una intriga en el fantasma que se sube a nuestro techo y nos ve descubiertos o cubiertos con una frazada o con la noche nada mas que fugitivos de la adversidad que hace algo por nosotros o contra nosotros que nos excluye y que nos interviene y dé alcance iluminado y lograr que todo funcione manteniendo encendido el cielo que hay en la calle y en las noches por los lugares nocturnos de lluvia. En los
  • 10.
    oscuros momentos enque nos inclinamos como en una posición de abrigo salvándonos o tomándonos sin identificar a quiénes o qué es lo que se pueda encender cada cosa combustible que quizá deje de andar y pueda romperse. Estado de inconciencia luego de dormir como confiados a esa aventura del sueño en que cada uno se verá diferente totalmente experimentados en lo que hacemos en la luz del sol. ......................................................................o............................................................ La madre patria era puta: lo hacía por dinero. Y nosotros queríamos creer que los reyes y la corona de espinas que tenemos clavada en el ego por ver que lo hacen en una especie de simulacro de parte selecta del habla hispana. Nnoooooo. Ella es, fue y seguirá siendo puta. Se deja engañar a sí misma respecto del amor y de la religión y del profeta y los misioneros. Quiere que le sirvan. ¡Los ideales que se los metan en el culo! Te enseña a que le respetes. Te enseña a que le adores. Te enseña a que le rindas culto. Te enseña que nunca te olvides de donde vino cada cosa enseñada. Te dice que sos igual y que no hay mejores pero te espera dejarse amar. Amar como nos enseñó a que le amaramos. Porque si no le amábamos había muerte. Había asesinatos. Había genocidios. Había una penitencia que excedía la capacidad de amar. Era el amor supremo. Moríamos todos por el hecho de no ¨ darnos cuenta ¨ de que era lo mejor para nosotros. Y si nos independizamos vamos a servirnos en el plato después de que se hayan servido ellos. Y si nos tratamos de parecernos a ellos se van a sentir tan contentos que nos van a aplaudir con un premio: UN PREMIO: una estúpida idea de que la madre patria no es puta con la necesidad de darle una palmadita al que hace las cosas bien. La madre patria no era puta......era todo un prostíbulo!!!. Era una academia que enseñaba como prostituirse para que ella cobre. Para que ella se lleve la plata. Para que le quede claro que entiende lo que dice y sabe el que hace. Lo hacía por dinero. Hay una legítima idea de que somos parecidos a los lugares de los que nos fuimos con no se dan por aludidos cuando hay un infortunio. Implícitamente se cree pero no es real. Nada ni nadie que corrobore o conforme que esa capacidad de la puta está en su forma de ser agradecida. No nos hace falta hacer nada porque nos agradezca. Es innecesario. Y
  • 11.
    además la quese tiene como una línea de continuidad por error de valorar partes que en sí misma que son una especie de cariño estúpido que uno no va a tener por una puta. A las putas se las ama por la delicadeza de que hubo sexo y que no nos son y les somos indiferentes luego de ello. Lo mismo pasa con la madre patria. Su forma de haber cogido con ella nos parece ser una especie de amor platónico que supone que nos agrada para seguir pagando. Quién dice o define cuando el orgasmo está listo para ocurrir si lo que nos calienta es lo que creemos o si sigue siendo lo que nos venden. .................................................0............................................................................. No se puede hacer nada. No hay nada que hacer. Ya está todo hecho o desecho. La impotencia nos ve solamente hacer lo que sabemos y lo que nos toca o nos tocó. Un tener que arreglarnos con lo que tenemos y como podemos. Un dejar que lo que nos es ajeno o no conocemos y que otros saben tenga que estar atendido por otros. No hay nada que se pueda cambiar. Todo es como es. Los que quieren hacer algo distinto se dan cuenta de que lo que se conoce es lo que hay. Que lo que no se puede entender es así. Que los que están atentos solo lo están para que lo que está disponible y al alcance de todos sea consumido. Sea usado. El gastar y aprovechar lo que hay antes que se acabe. Cuando uno tiene, tiene y lo consiguió. Lo sólido de que es nuestra realidad como si una prohibición o sino la conciencia de que ya estamos ahí. De que ya llegamos a un lugar a partir de lo cual lo que hagamos nos ve llevarnos gente con nosotros. Esposa. Familia. Hijos. Un error o lo que sea. Pero lo que se ha ido tomando es parte de lo que somos. Y querer romper lo que hay es dejarlo sin vida. Es disolver lo que vincula que tenemos algo con lo que podemos hacer. Es un no dejar que nos quiten lo que nos sirve. Lo que es útil. Lo que se intenta interpretar porque hay un paso del tiempo y lo que antes comenzaba y se lo consiguió hoy está yendo hacia un lugar que no sabemos cuál es. Es que vamos hacia lo que no tenemos modo de conocer. Nos dejamos llevar con que las valijas que son lo que hemos tomado en la pobreza de no poder juntar mas que eso y nos son imprescindibles para que en el camino alguien nos ayude o nos diga por dónde se puede ir. Hay una tolerancia que nos ve soportar lo infeliz de haber hecho tantas cosas y no saber si se puede empezar. Y la vida termina o si hay suerte o una nueva oportunidad de ser jóvenes que florece cuando nos interesamos en lo que nos ocurre. Pero algo tiene que ocurrir. Y esperamos que eso ocurra.
  • 12.
    ...................................................................0......................................................... Lo que imaginamos,lo que nos va a tocar, es lo que hace falta que ocurra. Una soledad en la que nos dejamos llevar por la astuta idea que nos abruma en la designación de una persona que podemos imaginar o trasladar. Una adopción que consigue rebelar que hay algo legítimo en una pesada dependencia que nos interroga y nos hace propuestas de las que no sabemos nada pero que se van adelantando al momento de que hay algo o alguien a quien le ofrecemos el corazón. Un suspiro que nos hace exhalar en la situación que imaginamos porque no es una condena sino una cara del alivio que poder anticiparnos a que nos confiemos de ser lo que somos. Nos observamos en la silueta de una historia que contada y hay poco por decir en la improvisación de lo mágico que no está tan precedido y simplemente ocurre. Una grata sensación. Una relación que calienta el modo en que nítidamente se dibuja frecuente la percepción de que no estamos solos. De que hay alguien a quien llevamos dentro. LA MUJER IMAGINARIA. Esa que se puede adorar en una confianza que compensa la verdad de que estimula en lo que ocurre y lo que le agregamos. Una tormenta suave con punto de partida y conocer la misma esencia del aroma de lo que hay de atractivo en la presencia de una relación que interpreta sin porqué. No hace falta tener que inventar nada. Nada que no haya sido usado en la indolente necesidad de estar bien. La mujer imaginaria es la que nos encontramos todos los días en la calle o en boliches. Es una proyección de una situación que nos ve interesados en tomar lo que sabe ser y es convertido en lo lindo que eso tiene de ser así y que nos envuelve en la transparencia del fin. Adaptación de lo que hay de feliz en el hecho que nos toma por sorpresa pero que se ha definido en lo aspectos que continúan en una inmejorable relatividad que hace que lo cierto sea veraz y que la vertiginosa necesidad de esa mujer la haga menos imaginaria y mas probable. Hay una conversación, un ping pong. Un te doy y me das. Un me decís y respondo. Un caricia que sea lo que el otro de ella necesita y que va sucediendo en el momento en el que la escases de hechos reducen todo a esa fórmula del tiempo real y presente. Una declinación que lo olvida que no se conoce a alguien que no hace falta conocer. Una vorágine que se alimenta del poder dar ella lo que hay en la seducción de trepar la integridad que se deja tomar y que abandona su defensa para que la noche haga el resto. La inseguridad que está bien protegida por la vigilia de un esclavo que se puede quedar al cuidado de una ocasión que ocurre y es el curso de la totalidad del hecho que se hace así posible. No hay imposibles y todo es probable. La fuerza se deja arrastrar hasta la fija forma de ceder ante lo que la dependencia del tener que dejar todo lo que nos indica que puede tomarse de esa verdad que hace que nos envíen el ocaso al grabamos en la memoria al ver el cambio hacia una apasionada escena en la que la mujer imaginaria está frente a nosotros. Luego la recordaremos o la tendremos de la manera que sea.
  • 13.
    ...............................................................0.................................................................. Somos monógamos. Tenemosque aceptarlo. Eso sí: somos muy cancheros al decir a cuántas minas nos voltearíamos. Pero con suerte conseguimos una y le damos un altar en nuestra cama. Hay una pregunta que me hago: porqué protegemos tanto a la que tenemos de que sea una más; de que sea la anterior a la que sigue. Porqué la defendemos y defendemos todo lo que podemos la relación hasta que ella se quiera ir. Quién nos hace verla como víctima de un mundo en el cual ella parece ser la que está sola? SOLA? Y entonces qué pasa con el tango UNO! Uno esta solo. Eso parece ser lo que detecta la mujer que nos ve y se deja seducir. A partir del momento en que ella está al lado nuestro y se convierte en nuestra pareja está sola. Antes no.( la hubiésemos dejado verdaderamente sola.....no? Ahora nos hecha la culpa de que está sola porque la acompañamos. ¡¡¡¡Andá a cagar!!!!) La mujer que no tiene ninguna relación no está sola. Está sola cuando se ve en el tener que vérselas sin que la ayuden ante un hombre que es su partenaire. Encima te lo hecha en cara: ¨ estaba tan bien antes de conocerte.... ¿¿¿¡¡¡¡porqué tuve que estar con vos!!!!??? (…casi llorando). Entonces uno hace una evaluación y no se descarta que seamos unos hijos de puta que nos aprovechamos, que le cagamos la vida y que lo único que nos interesa es la cama porque no hay hijos o porque si los hubo por accidente o no pero también le cagamos la vida…...etc ¨. Ella mira sex in the city en la tele y se jacta de que los hombres se babean por ella en la calle haciéndonos notar a cada rato y de cada ser humano que le dijo que estaba bárbara. Y ni que hablar si nos descalifica permanentemente aludiendo a nuestros defectos físicos y a que no tenemos mucho dinero o que lo tenemos pero no le hacemos feliz. A veces pienso que hay una manera explícita que inventó dios de destruir el orgullo del hombre a través de la mujer pero sabiendo que ya en la miseria y hechos pedazos por lo poco que nos queremos o valoramos encima somos la garantía de que no hay nada de lo que nos pueda gustar que sea digno de ser mirado y que no hay nadie que nos pueda haber homenajeado que sea digno de ser aplaudido. -¿Qué te pasa David? -Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada. ¿Porque no me lo merezco?¿ Porque ya me pasó? Y cómo no me di cuenta? ¿Porqué no me avisaron?¿ Seguro que no me faltó hacer nada.... que no me ¨ falta ¨ hacer nada?¿ Adónde voy ? No me empujen!! ¿Qué te pasa David? ...........................................................0...................................................................
  • 14.
    A ella nole gustaba que él estuviese loco por ella. Que le mirase con amor, ternura y deseo. Lo controlaba sin moverse. Le tenía a sus pies y él solo quería estar con ella. El podía fingir que cualquier otra daría lo mismo en una pelea pero ella sabía que no y eso le daba la fuerza para amenazarlo todo el tiempo con dejarlo. Eran simples comentarios: ¨ no estooooooy enamorada de vooooos ¨. A la mujer le gustaba que el hombre fuese más él que ella poder verse sufriendo por culpa de él. Que él le dijese ¨ te voy a dejar ¨ y ella rogar y pedirle a la virgen que le cumpliese el deseo de que ese era el amor de su vida. Pero él lejos de ser una desesperado o de querer ser el que ella muriese por él tenía una vida tranquila. Ella necesitaba que fuera un hijo de puta. Que la tratase mal y que le hiciese sentir que la despreciaba porque cualquier mujer estaba a la espera de sustituirla. Ella quería que el tipo mirara minas por la calle enfrente suyo para llorar en silencio y sacarse los problemas propios de una mujer que sabe que aun lo sigue teniendo y que no corre el riesgo de perderlo. La eterna pulseada: o es él o es ella. Esta vez era ella que en las pocas urgencias y la comodidad sentía que dios no era él y que dios tenía que ser otro hombre altísimo como dios y que la mirase hacia abajo. Y si ella no estaba loca por él y era él el que le quería a ella, no encajaba con la fórmula de que a ella le pudiese ser lastimosamente cruel el dejarle en claro en cuanto quería y a cada rato que eso no iba a durar mucho y preguntarle si a él no le importaba que ella se fuese algún día. Luego se iban a coger y otro día mas en el que llegaría el momento de decir que en realidad el hombre de su vida estaba en un lugar en donde solo se llega si no se está bien con ella como él que seguía siendo el que se encamaba con ella pero no por mucho tiempo. Mientras ella llegaba al orgasmo ella pensaba mirando al techo si dios realmente existía y si tenía pene como él. Si la satisfacción plena hubiese sido que él le golpease como para acudir a los derechos de defenderse civilmente en la civilizada manera de impedir ante la ley que lo siguiese haciendo eso justificaba ser golpeada brutalmente por su amor al que se abandonaba por haber sido dios y llegar a la cárcel, él ,para siempre, pero sin perderse de amarlo ni dejar de respetarlo para toda la vida ni de verlo ella como el que la dejaría sin otro hombre, en su cárcel ella también, en donde se masturbaría en el creer que lo que había el hecho era la eterna fidelidad al compromiso contraído con el hombre que la podía llegar a destruir física y anímicamente para que la crueldad tuviese el mismo sentido de la vida que era cruel también en el amor. -¿Qué te pasa David? -Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. ………………………………………..0………………………………………….
  • 15.
    La santidad estabaen las puertas equivocadas. Una mujer en la iglesia evangélica tiritaba de pasión por el himno de la alegría. Y no era el de Beethoven sino el del pastor Quemáo. El que hacía que cientos de mujeres que estaban tan categóricamente dispuestas a renunciar a todo lo que no fuera el ir en busca de lo que necesitan se adhiriesen al ejército de la salvación de los que luchan con el arma de estar con un estilo green peace pero haciendo otro tipo de paz igualmente ecológica. El mar de los sueños que la lleva por los inalcanzables cultos. Lunes. Martes. Miércoles. Jueves...el viernes sin falta, el sábado obligado y el súmun, tan hermoso como el sexo, el domingo. El orgasmo del domingo. Y si es posible acabar dos veces gritando y alzando las manos y elevándose dos veces, al mismo tiempo que caen tiradas por el piso de rendirse de la inevitable presencia del señor que las lleva al paraíso en donde son arrastradas cual trapo de piso y le limpian el culo al fulgor del ministro de la cohorte suprema de la iglesia de hombres líricos y libres con atributos viriles, para cientos de mucamas envanecidas en decir que no se puede explicar semejante experiencia y que hay que vivirla y que hay otras que no son tan mucamas que pueden decir que no es algo de brutas de clase humilde. Pero que en realidad las que tienen un poco de clase no son menos estúpidas porque están derrotadas por maridos con poder que las han dejan en banca rota y se humillan como se humillaron ante ellos pero sin olvidarse de pasarle el trapo a la realidad que saca brillo a la de la mujer agobiada, e insisten en su signo de esclavas y de trabajar 24 horas por día siendo por ello sanadas y asegurándose de que cuatro de esas hora estarán en el escape de la victoriosa oración en el culto mediático que en la maldita espera del que vendrá el otro día por lo que estarán locas de rabia por no poder seguir gritando mientras trabajan. Una verdadera faena del alma que se va descuartizando que a los hombres que estaban en el lado de los hombres y las mujeres en el del que la forma de soltarlos a todos de golpe para que desesperados agarren al primero del otro sexo y se metan hasta a dios en la vagina o ellos le den una estocada a las alas de los ángeles y así en la hermosa copulación. Poder seguir siendo parte de una idea de la que legítimo es el tener la consigna de alabar al espectáculo de un show de música heavy que están tocando los instrumentos en el escenario y que se puede asegurar que los inextinguibles punteos de la guitarra junto con la voz de cientos de mujeres pueden invertir el orden del mundo en el que lo que estaba sucediendo parecía no ser real hasta en esa realización de lo próximo que era equivalente a estar en una cama y con el látigo del señor enseñándole a cada hembra que hay un domador y que el circo da el estreno del prostíbulo del himno de esa alegría inmensa. -¿Qué te pasa David? -Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada. ¿Porque no me lo merezco?¿ Porque ya me pasó? Y cómo no me di cuenta? .......................................................0.....................................................................
  • 16.
    Yolanda no existe.No es una posibilidad: es una insinuación. Es la mujer que levanta el tono de voz y amenaza desde lo que le da la forma femenina de tomar su despotismo frente al cual el hombre reconoce inmediatamente y le dice que las cosas no van. Yolanda tiene el terrible rencor de verse como la mujer que ha heredado a la mujer que vio intimar y subestimar a los hombres. Yolanda sabe que eso era terrible y que llevó a separaciones pero igual se le escapa el creer tener el comando y de agredir con insultos y con agresiones varias al hombre al que cree que tiene que controlar y dominar. Yolanda es una caricatura de lo que está bien para que el hombre no sea el macho o el que puede ser querido por hombre. Es un desprecio y una subestimación hacia el hombre por haberlo visto en otras mujeres hacerlo con sus parejas. Ejemplo de hombres que llegaran al alcoholismo o la separación porque estaban en esos casos en eso que no se sostiene por mucho tiempo. El que sabe y lo ve venir entiende que el que hay que hacer es hacer ver a Yolanda que, si el trato es ese, que lamentablemente va a haber que hacer algo respecto de la convivencia que les era físicamente en el mismo hogar. Que la haga elegir una distancia en la que ella se da cuenta del hecho por el cual ella es la que tiene que irse a curarse o dejarse ver que su bronca y su maldad atascada puede tener que encontrarse con que es una enfermedad y no un derecho o una cosa que se entienda como parte del uso de lo que hay en la mujer de maternal. El lado masoquista que existe en la mujer también puede darse en el hombre y jugar con este tipo de pulseadas y así lo que a él le importa es que ella mande y sea la autoridad que funcione para una familia en donde esto pasa y es obligado tener el aviso y la advertencia de que no por ser él el hombre tiene él el derecho a usar su libertad fuera de la casa o dentro de ella. Que lo que hace que libertad le duela al macho en su autoestima frente al mundo de las mujeres sea deteriorado por su pareja en un acto de crueldad que él al verse obligado o diminuido como hombre que deja de tener otro tipo de deseos por otras mujeres o que por el contrario los acrecienta y concreta. También se dice que las mujeres que tienen o han tenido una gran libertad sexual utilizan el argumento de disminuirlo humillándolo en su virilidad cuando inventan argumentos de que él ¨ no puede ¨ y que en realidad se esconde que lo que hace que el que puede sea ¨ el otro ¨ o la forma en que ella es un hombre con concha trata de sacarle e él el papel de lo masculino y hacerlo ella como la costumbre de tratar de mostrarse con conductas y comentarios permanentes que el no trata de corregirle por saber que solo se trata simplemente de una charlatana que está envanecida dentro del fulgor de verlo despedazado en su orgullo para sacar provecho o inclusive para compararlo con otros o eventualmente dejarlo. -¿Qué te pasa David? -Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué no me pasa nada. ¿Porqué no me lo merezco? .......................................................0..................................................................
  • 17.
    La mujer exitosaque tiene su dinero y su capacidad para conseguir lo que quiere ha llegado a conformarse un núcleo de actuales cuarentonas sin hijos y con un trabajo generalmente de oficina que la ve luchando con una abstinencia de no tener un hombre que le de comodidad, consejos, masculinidad y paternidad. Ella es de una familia en la que el sentirse con derecho de rebelarse en la naturaleza que recupere el contacto con su feminidad y doblegar a cada hombre con la supuesta inclinación hacia su suficiencia y un sexo eventual que sustituye al que tendría que tener un ama de casa. Competir con las mujeres que están atendidas por ellos y que gozan de ese privilegio de poder dejarse llevar por la vida de hogar que tanto la asqueaba y repugnaba. Una carrera universitaria y el rol de un lugar en el que el respeto fuera parte del que la finalidad de ser mujer. El premio de la soledad de estar aceptada por gente del trabajo y no tener nadie que le diga qué hacer salvo en un aspecto de lo laboral. Eso se decide y se toma en equipo de trabajo para a la noche al volver a la casa que encontrarse con que está sola y dulcemente a salvo. Mujeres que más allá de lo que el aspecto de revelarse a lo establecido ponen un punto de vista que teme a la maternidad que hace cosas de la casa y en muchos casos ayudada por nursery o mucama en un aspecto permanente de trabajo para criar y organizar la vida de esos nenes que ocuparán el tiempo, la vida y la energía ante la visión del desafío de poder llegar a ser algún día como fue su padre. De tener una revelación del fogueo de notarse como responsable de su destino y no como parte un parto que hace de la mujer una hembra que procrea. -¿Qué te pasa David? -Nada. Nada me pasa. .......................................................0.............................................................. Daniela tenía una gran facilidad para trabajar en empresas. Lo que la hacía inventar todos los días una excusa para ser lo que era pasaba por una audacia en el modo de
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    tratar con lagente de la oficina. Una idea que empezaba por surgir de su estudio y de su modo de infligir actos en sus acciones que le daban el vuelo de salir e inventar lo que creaba para que su trabajo mejorase. Le persistencia en estar en su lugar en el que las mujeres tratan de llegar cuando se piensan integradas a la sociedad en donde los hombres pueden ser y estar y ellas pretenden la misma suerte. Había un modo frío y diferente en la que mantenía ese perfil que al hablar lo dirigiese a los compañeros de trabajo y que hubiera información y cambios de ideas para mejorar los asuntos que tenían que resolver. Una permanente forma de seguir con interés cada cosa que surgía y que aclaraba el modo en que ella ya acostumbrada y capacitada en donde entender era muy fácil y los hombres de su oficina planeaban en lo que ella diese su opinión. En su opinión había un monto de caos que aseguraba y decía con la celeridad de quien repasa lo que ya ha estudiado y ya ha comprendido. La intelectual estaba haciendo caso omiso del modo en que ellos le acercaban una reflexión para que condicionara lo que ella pensaba. Pero ella no pensaba: actuaba. Se ponía al mismo nivel en que el amoldarse al otro en las mejoras y conseguía que se interesasen en lo que ella agregaba aunque le saliera escarbar lo que decía. Su permanencia en el trabajo era la rutina de hacer ese lugar suyo y dedicaba la obsesión y el actuar del tema mas importante que le ofreciera tener una mayor presencia en el debate en los momentos en que el directorio se disponía a conformarse de acuerdo a la finalidad del proyecto. Lo único que escapaba del mundo de los negocios es que las noches se dejaban invadir por amigas que compartían su lesbianismo en fiestas que incluían a gays que las peinaban y maquillaban a todas antes de salir del baño y de la sala de estar para que todas desnudas pero producidas por el mercado de la oferta y la demanda se tocaran de a poco de pies a cabeza pasando por los labios de la cara y de el pubis en lo que terminaba con el negocio de la carne femenina que buscaba lo que no conseguían con el hombre que ya era parte excluyente del motor o las pilas de esas pieles que las excitaban para la relajación que entonase con un trago avanzada la noche o un brandy bien full a cosmopólitan y en retratarse unas a otras con la mirada para la revista de la fantasía que entre ellas que se lamían los pubis y se acostaban en sofás fuera de la sobriedad de los aparatos del ámbito laboral. Los únicos aparatos que eran permitidos en esa expresión corporal llena de lujos en sensaciones eran la maquinas del placer. Juguetes que sustituían al hombre que se acompañaban de la de las demás mujeres. ..............................................................0............................................................... Lorena era una mujer inclinada hacia la enseñanza en institutos educativos. Su predilección era la biología. Podía hacer que los que estaban a su alrededor se
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    interesaran por masque no tuviesen la edad para incorporarse al mundo del trabajo. Eran los primeros pasos de una dedicación en la que ella participaba como parte del staff de profesores de la escuela. Los alumnos tenían que rendir examen y tomar una información que algún día recordarían en lo que a ella le importaba que era agregar lo que se podía proponer esperar de una mejor interpretación de los hechos científicos y que se dedicaran a estudiar alguno tentados de los que se dictaban en el curso del instituto en que cada uno tenía su predilección. La forma en que se tomaba la iniciativa de los seres vivos le importaba lejos de su propósito fuera de todo ello en centros donde ella ya sí investigaba. Ahí se debatía con los entendidos en el hallazgo y con la predilección del estado de todo y de no ser pavadas que patrocinaban los trabajos de investigación. Le gustaba hacerse cargo de lo que la ductilidad de enfocar el estudio y la praxis con un sentido dinámico que minucioso en una independencia entre lo que se sabe y lo que se podía derivar. Una vocación por ir mas allá de estar todo el tiempo repitiendo libros y mas bien incorporando estudios con sistemas provenientes de otras partes del mundo y el agregado de una formación cultural que le atraía y complementaba su día para realizarse en expectativas y no ver a la ciencia como lo elemental de encerrarse sobre sí misma sino armados del saber. Los que trabajaban por su zona tenían la misma regla que ella y se había formado un grupo en el que los que lideraban eran siempre fieles para que la inclusión del centro del objetivo acentuada en ciertas intimidades de los hechos que daban lugar al deducir lo que podía suceder a partir de ello. Una forma de inducir con lo que les ofrecía la decorativa idea de semejanza entre ellos y que podía dar adhesiones que cumplían con los objetivos de hacer programas. A la caída del sol se iban a tomar tragos que reunían a otros solos y solas que buscaban sexo ocasional o un touch and go que durara lo que fuese pero que le diese lo que su ex marido le había quitado que era verse como mujer en medio de hombres. Su vínculo con lo que le debiera importar la había cansado y se había separado. ...............................................................0................................................................. Manuela conducía una revista de economía y finanzas. Ella ponía su acento en que el staff de gente que trabajaba para la publicación se adecuase al pretender la excelencia y trato por todos los modos posibles y agregar a la seguridad de la información índices y pronósticos del futuro que se adentraba en números y cálculos dentro de un programa de entendimiento de los factores sociales de cambios repentinos o de conformidades de la perspectiva de detectar a tiempo lo que afecta. La computación y el modo de tener conexión con las curvas insinuantes de cada trabajo bien sostenido de matices de preferencia y precisión que pedía ser predominantemente. Una manera de tener la sustitución del miramiento que ejecutaba una declinación que debiese suspender la contención en que ya lo anticipado no iba a ocurrir pero podía ser alternado en el riesgo
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    en el quererproducir tal o cual efecto que se estacionaba que inventaba una hipótesis. El revisar detectaba el error a tiempo para aguantar lo que se venía y después sí efectuar la toma de una posición que tendiese a revertir la estampida por la audacia de preferir no tener que sujetarse de cálculos si se trataba de forzar lo que acontecía. El dinero que ganaba en la revista era mucho. Suficiente para comprarse ropa, zapatos carteras y una provisión de predilecciones que le gustaba tener en su casa. Una forma de decorarla y un adecuar la ambientación para que el hombre que la tenía loca le diese un poco de esa locura y le aplacasen en una nueva velada de las que las velas nunca faltaban. Cocinar algo rico y dejarse ser mujer en lo más primitivo de dejar las abstracciones y tener en las manos frutas, verduras y carne para moldear y cocinar a gusto en lo concreto de hacer con las manos lo que también le hacía luego al cuerpo de él. ...........................................................0.............................................................. A lo largo del tiempo me he dado cuenta de que a todos nos han pasado cosas terribles. Hombres y mujeres. Hemos estado literalmente cerca de la muerte. De la muerte anímica, física y de la desilusión que nos ha hecho destruir lo que habíamos construido o habían construido para nosotros. Alguien edificó el mundo del amor que una vez que había que agregarle pasos y hacerlo infinito por lo que quedaba de vida en los años siguientes al contrario de lo que se azoraba sirvieron tan solo para construir o salvar lo que quedaba del destrozo de la idealización de una verdadera felicidad que conforta la expectativa llamada futuro, esperanza, y todos los hechos que nos preparan en el mejor logro de una dedicación que llevaba hacia un mundo mejor que nos unía a los hermosos límites que nunca dejan de superarse en la imaginación de alcanzar lo infinito que era posible. Fue ese momento en que ya teníamos los planes para hacer lo verdaderamente fantástico que algo se vino abajo y una increíble escena de impotencia nos vio con las manos ensangrentadas por lo que había ideales dentro de nuestra próxima ilusión. Quizá el asesinato era hecho por nosotros mismos en el deseo de construir. Eligiéndose gente y vínculos que nos enseñaban que el equilibrio no nos incluía y comparando el misterio que incluyese una misión heroica y alentadora mintiendo, derritiendo el calor de los propósitos de los que se nos excluía porque otros merecían que lo que hiciéramos con nuestra vida tuviese que estar al servicio de la humanidad que nos iba sacando lo nuestro y que la vocación de ser artífices del cambio nos dejaba lentamente. El silencio de lo que encontraba ahora en la nueva etapa que tenía que cumplir con el porqué de la cosas que no coincidía con el porque de lo que nos importaba como meta. Toda esta horrenda fuerza superior que nos gobernaba y nos hacía competir por algo llamado amor. -Nada. Nada me pasa. Eso es lo malo.
  • 21.
    ..................................................0.......................................................................... Yo lo queveo es que se vive en la cultura de la terapia. Esto todo lo apoyan al preguntarse con un cuestionario básico sobre el mismo análisis fuera de los excesos de la reacción de pertenecer a un mundo en el que la conducta humana está sujeta de vérsela en una asociar. Esta decantación del episodio de una cantidad de mitos que se levantaron respecto de lo que es una pareja y también una madre o un padre haciendo una especie de ensayo práctico de eso llamado pareja o familia que está tan ceñido y hay curiosos análisis. En verdad muchos quisieran levantar el cuchillo para matarse en una carnicería de una interminable escalera que lleva una cabeza gigante sin saber si se a va a romper lo huesos o la cabeza. La pronta escases de respuestas hace que las preguntas queden en una fórmula que limita con que lo más importante es preguntarse y no responderse. Ese es el mito que exalta que los filósofos tenían ese rol pero la psicoanalítica reversibilidad de creer la psicología es filosófica y se conforman con haberse preguntado hasta ridiculizarse al exaltar como una aseveración sin mas que puntos suspensivos que dejan al otro mirando como si se estuviese hablando con un idiota. Una especie de blanco que apunta a que los disparos van al aire para hacer un poco de ruido. Y uno se levanta contento de haber sujetado lo que no tiene sostén y de haberse sentido orgullosamente desnudado en su intimidad y ¨ sentimientos ¨ cuando no se vio una sola meta. -¿Qué te pasa David? -Estoy pensando. .......................................................0...................................................................
  • 22.
    Hay un cansanciofísico en esto de vivir así poniendo el cuerpo en estado de alta tensión. Una enferma relación con que se está agazapado esperando que lo que se va a hacer tenga su momento y su oportunidad para desarrollarse. Un calvario que nos ve triunfalmente llegando a la meta sin saber que lo que sufrimos esa mas doloroso que lo que conseguimos. Hay una restricción que nos entretiene en el hacer tiempo para que el otro se inquiete y se altere y en el detenerse la conversación esperando que el otro responda. Una conformidad de paciencia mal entendida que más que paciencia es un suplicio. Un elegante tener la cara de sensato y de hombre sabio o de mujer comprensiva. Un delatar que lo que está pasando es que hay una restricción en el uso de la palabra para no meter la pata o para que no se confunda ni el que habla ni el que oye. En realidad los dos salen confundidos y se jactan de haber asistido a una ¨ charla ¨ sadomasoquista en ambiente de ¨ comunicación ¨: en donde ambos se ¨ escucharon ¨ en una entretenida manera de no estar hablando de lo que nos importa para que todo lo que hace a la vida y a los detalles en que nos vemos a diario tengan que ser olvidados o considerados cosas comunes que no importen demasiado y que están allá lejos porque lo que es algo normal en el ser humano no merece ser y ni siquiera mencionarse o meterse en el diálogo que se escapa por el idea de que hay que elevarse a una atmósfera china o de meditación en lugar de tener una alegre entretenida costumbre de descargarse de toda la bronca y la alegría acumulada por lo que pasa alrededor y eligiendo darle al otro el regalo de un comentario que nos ve confiando en él o diciéndole algo privado que sé merece ser parte de lo que nos preocupa y anima a tener una amistad. El cuerpo siente que lo que está sucediendo es que se habla demasiado y no se dice nada y entonces no hay acompañamiento físico que pone al motivo y a lo que inquieta una relajación que encuentre que la sensación de placer y de agrado tenga que ser la que invente qué decir y la satisfacción de conversar y de tener un momento para que los problemas de que eso no sucede asistan a la memoria de confiarse en los convencionales rodeos de un amigo que se ríe y se enoja cuando lo que se junta y busca no es la conformidad y el encuentro sino el resultado de una ventaja o de un tarea de someter al otro o de menospreciarlo o de sentirse por encima de él en la actitud y el modo -Si...ya se .. te estoy esperando ......decilo: ¨ ¿Qué te pasa David?¨( burlándose) -NAAAAAAADAAAAA!!! Eso es lo malo. Que no me pasa nada y que no sé porqué. ..........................................................0...............................................................
  • 23.
    Las madres delas plazas están siempre solicitas al mes y al cambio estacional. Las madres de la plaza de mayo, de abril, de marzo, de julio, de septiembre, de enero, etc Ellas se dedican a medir los acontecimientos históricos que se denotan en el nacimiento de un niño o niña que tendrán el nombre del mes o de la plaza o de la estación. Así, un bebe podrá llamarse septiembre o abril o simplemente otoño o invierno e incluso tomaron su ¨ aparición ¨ como un hecho mágico que coincide con que hay gente que el mismo día en el que ellos nacieron estaban despareciendo: se morían, nada de desaparecer.... los que se mueren están muertos. No hay cosas que desaparecen sino que se pierden. El que se extravió no está desaparecido. Está perdido. Y así sucesivamente para vitrina de la estupidez mental de creer que el que muere desaparece en una organización de prestidigitación o de magia para la gente que se tome en serio lo de la luz mala o de los muertos de cosas feas en donde los cuerpos en lugar de dejarse comer por gusanos o de ir dejando huesos bien blancos se relamen en el éter de un espejismo virtual de captación del mas allá en donde hace falta que alguien haga un pase mágico para que vuelvan y ¨ aparezcan ¨ devolviéndoles la vida ....para que ¿ aparezcan ? Las madres van a las plazas y todos los niños que estuvieron en sus panza y que lejos de aparecer están bien engendrados están para atestiguar que no desaparecieron y si en cambio se descompusieron sus cuerpos en la alteración también naturalmente orgánicas de un cuerpo en descomposición ya sin vida merecen que seamos responsables de sus vidas que ya no son así como los bebes necesitan que nos ocupemos de ser responsables de ellos. La responsabilidad de una muerte es superior a la de hacer aparecer o desaparecer algo porque esto en verdad es una cuestión de trucos con engaño y no es cierto. Que una persona muera puede ser casualidad o tener que ver con que alguien no evitó que sucediera por maldad o que trató de que sucediera por idéntica maldad. Las madres en cambio pasean con sus cochecitos último modelo que cuando mas avanzado es el mes mas moderno es y que en el confort de un relajado andar por la plaza de mayo se llega a la plaza de junio o a la de octubre. Mujeres que hablan entre sí y cuentan lo que hace o lo que no hace el niño o la niña mientras que los que hablan de desapariciones inventan historias de lo que están haciendo los que están decididamente muertos. Lo imaginan conversando entre ellos y eligiendo lo que van a comer cada día en ese bosque sobrenatural que es la mentira popular. Las mamás son mujeres que dan la teta o llevan sonajeros para que haya algo de diversión y de amor y alimento. Los otros en cambio hacen fiestas de la memoria para creer que la persona está esperando que la vayan a rescatar en la misma esencia del misterio de una alucinación que los invoque por perceptivos tratos de una idealización de lo que se tiene que cobrar por la fuerza de la palabra que agrega poco a lo que hay que asumir como real. El mal que está en la historia que se cumple con los que ya no están y el mal que hay para los bebes que tendrán que escuchar siendo mas grandecitos que los objetos y las personas desaparecen. Estos últimos aun cuando están bien finaditos. -¿Qué te pasa David? -¡¡¡Qué me va a pasar!!!¿Cómo que desapareció: sos boluda o te hacés? .......................................................0.................................................................
  • 24.
    Eramos como ángeles.Los ángeles no tienen sexo. El único que tiene es el de decir las cosas como son. El de cogerse a la vida en cada versión nueva de una afirmación que sabe lo que dice y conoce lo que ha tratado de solucionar. Eramos como ángeles y nos bañábamos en la espuma de esa hermosa rabia de querer y no pensar en no poder pero también no querer y poder. Era la versión entre la misma idea de que lo que se necesitaba era ir descargando en algo y ese algo tenía que ser una cuestión de actitud frente al realidad. Una revelación de lo que podíamos entender y ser de esa vertiente de ser algo que no llegaba a tener en sus genitales el motor de la relación que nada tenía que ver con el tener una relación sexual. Teníamos que aparentar que conciencia de el momento en el que todo llegaba o llegaría y en verdad eso sucedería. Algo decía que estaba todo bien encaminado y que el amor a lo que había de peligro en el no tener un timón que asegurara el destino nos empapaba de voluntad por decir lo que tenia de bueno cada cosa y definir los aspectos principales con la categoría de un hombre y con la simplicidad de una mujer. El ser ángeles nos eximía de tener que ser fieles en la imaginación y en la fantasía. Como ángeles quizá el derecho a desear una mujer o la mujer que está con uno es una calentura que no tiene tacto en el momento del orgasmo. Eso se hace en silencio masturbado al recordar la visión del cuerpo de la mujer en una situación particular o de un gesto o algo que le desvistió en su belleza con o sin ropa. A veces a los ángeles se los coge en las fantasías de reproducir una escena a través de un comentario que fue muy simpático, gracioso, sencillo, espontáneo y erótico. Una señal de que el estar con una verdadera religión en la cama no puede salvar de que lo que hay por dentro tenga que elegir el de todo en la flagelada relación en que uno de los dos está en una momento de atracción en que inventando cosas del día o de la noche y personas que se intercalen en la experiencia del rol erótico con que se las imagina acaban por ser los detonantes del acabar o del no ser mas que el traslado hacia el destino que varias veces se repite de terminar pensando en le ultimo segundo en la amada que quiere ser el ángel pero también era una personificación de lo que cualquiera querría tener. Una verdad que consigue ser desencadenante de una descarga del cuerpo de lo que hace a la piel que elige al no coger y a las caricias para que el jugar y no llegar al sexo de los ángeles tenga una compensación. No es lo mismo ser ángeles que estar en una anarquía de no te toco, no te miro, no te mimo, no te poseo, no te busco, con la diferente forma del que él capte un instante de feminidad en ella o ella de masculinidad en él. Pero una dama sin llegar a vérselos entrelazados con una reducción en que se le pregunta acerca de lo que se está haciendo o no, repercute en pensar que como todos los días en que se ha estado incluso en una prolífica relación de íntima profunda sexualidad constante de ser desafectados de toda responsabilidad con el otro en un aleatorio sistema para que volver con o sin una inclinación anticipada haga un relieve en el que se posa la mariposa de una fórmula del clavel que no le entrega el destino como un proceso a pesar de que no hay nada que decir y que se va al oírnos seguir mas allá del sexo o de la consigna de ser ángeles o que puede ser el pájaro que se despierta y la cueva de una mujer que está pensando en si verdaderamente la veda o el abismo de estar en plan de voluptuosidad tiene que ver con lo que se llama futuro. Quizá el sexo es un accidente
  • 25.
    que hace queambos se detengan a pensar cuando ocurre en momentos en que inevitablemente nos unimos al otro en esa forma -¿Qué te pasa David? -¡Qué me va a pasar!!!(David se estaba masturbando. Acababa en las alas del ángel) ....................................................0..............................................................
  • 26.
    Demetrio mide todo.El tiene una medida para todo. Tiene un metro. Seguramente de adolescente se media la pija con un centímetro. La madre estaba tratando siempre de saber cuál sería la estatura exacta de su hijo finalizada la pubertad. Cuándo el desarrollo de su edificio llamado varón tuviera un detenimiento en la medida. El estaba siempre calculando. Se metía en los suburbios de Buenos Aires y calculaba el tiempo que tardaría en llegar de aquí allá en colectivo o en auto o pata. El se detenía en la velocidad de las luces, de estrellas y de los cometas. El media lo que podía pasar si se acentuaba el ritmo de lo que había en la música. Todo lo que a Demetrio le importaba tenía que ver con estar seguro de predecir y anticiparse a los hechos. El podía ser un profeta made in casa. Made in Argentina. Demetrio ponía la tablita para la convertibilidad. Tenía un montón de estudios a hacer de qué probabilidad había de que su mujer fuera rubia o morocha. O de que sus hijos salieran hombre o mujer. Y si los genes y los espermatozoides tendrían en la ley del fecundarse una predominancia que diera hijos que fueran arquitectos, médicos o ingenieros. Si su posibilidad de conseguir trabajo dependía de lo que él estudiara y qué poder de incidencia tenía el estado del mundo en el momento en que nació sobre lo que a él le tocaba hacer en la tierra. Si el paraíso podía tener mayor oportunidad en su vida que el infierno. Si la bóveda celeste tenía que ser digna de tener que ser una bóveda hermosa al momento de morir. Demetrio dependía de distinguir a lo lejos porque tenía un catalejo que le podía avisar lo que había a la distancia. No fuera cosa que se sorprendiese de caminar una cuadra y encontrar algún ser humano que no estuviese en sus cálculos. Demetrio tenía una brújula para orientarse cuando caminaba por el micro-centro. Tenía una calculadora para que lo que cobraba y lo que gastaba estuviese bien documentado. Tenía un contador que la seguía que le llevaba los libros de entrada y salida. Tenía un económico modo de no gastar porque creía que si gastaba lo que tenía se podía quedar pobre. Demetrio estaba predestinado a ser feliz porque había hecho un cálculo que valuase la medida de la felicidad. Demetrio podía calcular cuando estaba de trampa, con un error de decimales, cuál era el pronóstico de que el forro se pinchara y que se contagiase además de HIV. Tenía unas cuantas mujeres en el sadomasoquista verlo cagarlas a palos, cosa que repetía a la noche en un hotel cercano a su trabajo y con la mayor discreción del conserje. De noche se oían gritos y aullidos y el conserje hablaba de la cantidad de lobos que existían en esa zona del centro de la ciudad. Una vez él cálculo se puso en aventurar si lo que tardaría su mujer en darse cuenta era directa o inversamente proporcional al modo de fingir que no era cierto ante ella. Demetrio podía hacer uso de las mujeres que en el ámbito de los negocios están reservadas a empresarios VIP que tienen el privilegio de consumirlas hasta el hartazgo y sin límite de tiempo. El se enojaba cuando el gracioso del conserje del hotel le traía un travesti para ver si se daba cuenta de la cosa antes de verlo en bolas. ................................................................0..........................................................................
  • 27.
    Todo lo queFito hacía era producto de una enseñanza que pulcramente le había dado fe pera ganarse el peso. Desde ese planeado sacrílego modo de estar en desventaja en que ella quedó embarazada, su futura mujer, él se casó con el hijo que tuvieron ambos. La ventaja de ser víctima es que todos luchan por porque el débil. Es una delicadeza del destino que se parece a la del mendigo que no quiere trabajar y todos le dan. Es la bondadosa mentira del amor que hace que cuando hay un sentimiento profundo todos se metan en el mismo agujero. Es la moda en que la fatalidad tiene el beneficio de que los que se sienten culpables de una desgracia pongan su miguita de consuelo y de lástima a pesar de que se ven culpables de estar bien o de estar mal. Lo que Fito hacía era un confirmado método de asistencia que le daban los que lo alentaban a conseguir lo que él quería que era cogerse a su mujer desde los 20 años así estaba legalizado lo que otros no podían hacer. Los demás tendrían que esperar a que su desgracia de estar casados o en parejas formales les viniera en el futuro ocho años mas tarde. Quizá lo que hace que la gente aplauda a las víctimas es que ellos eligen serlo pero además eligen a los victimarios. Hay un modo de poder hacerse pasar por pobres que les hacen ser débiles en los catálogos de la pobreza. Una sublimación disimula que lo que en realidad se está haciendo es refregarse con la presa de no querer tener que ver con la fortuna de estar bien acomodado en la vida antes de que esta comience y no pasar por la cantidad de problemas que tendrán todos los demás o que estudiar lo imposible por llegar a ser alguien y verse con los grandes temas existenciales. En cambio Fito puede coger y estudiar lo que le convenía. Tenía unos padres que le manejaban el matrimonio. Y se había casado con la humildad de un latinoamericano con charangos y sicus. Una bondadosa ceremonia que en lo esencial por no poder estar eso referido a lo importante de tal forma que había que hacerlo en una iglesia que se parecía a la cueva de platón y se lamentaba hasta el cura de no poder ayudarlos a pensar un poco mas y una decena de adictos al plan de llevar la maldad al extremo de llorar por la alegría de verlos solucionar a ambos sus promesas. Lucrecia ponía la cara de necesitada de amor y en la necesidad de ambos Fito se envalentonaba viendo que ambos se asemejan a la virgen María y a José en la inventada sagrada familia que eran mientras a los a demás los hacia unos hijos de puta y unos corruptos pecadores que no entendían lo valientes que eran ellos. Fito empezó a conocer gente gay y se dio cuenta de que además de las mujeres le gustaban los hombres. Que en realidad el lo que quería era meterla. Y si el agujero de ella estaba cerrado siempre había un trolito para darle maza. Decía que siempre le había sido fiel a su mujer pero eso no incluía a las putas de un lugar en donde todo era pago y no contaba con sentimientos de traición ni a los que con el tiempo fueron siendo afeminados hombres que le hacían creer que eso tampoco era infidelidad. Pero eso sí : era incapaz de tocar a una mujer que no fuera de la vida callejera porque tenía miedo de que su ego le traicionara y su culpa de querer a alguien fuera de aquella promesa lo torturase para siempre. El pesebre estaba a salvo. ................................................................0.................................................................
  • 28.
    Jorge se podíareír de todo. Era la carcajada personificada. El estaba siempre en el papel del bueno. Tenía una gracia que era la ironía de no poder escuchar nada serio y resistir de todo eso. Una descontrolada manera de ponerle una indiferente mirada a los problemas de los demás. Un contenedor de desgracias a pesar de que su desgracia era que no tenía nada en que pensar y no le pasaba nada. Tenía una familia en la que todos se reían como él. Hasta el perro se reía y la mucama se reía. Los amigos se reían cuando se reían imitándolo. La gente que lo veía pasar se reía con él. Un grotesco de lo que era reírse y tomarse las cosas con poco interés. Y cuando alguien le hablaba del sufrimiento de los dolores o de la pasión él se reía. Y cuando otros mencionaban al amor o al peso de lo efímero que era lo que tenían el se reía. Y cuando la hermana no acertaba a conseguir un amor que le apreciase como era él se reía. Cuando Jorge consiguió novia se la encontró en medio de una risa. Con el tiempo la novia se empezó a reír al mismo tiempo. En la vida que llevaba en donde en un negocio los clientes le contaban sus problemas él se reía de lo que le decían y se reía cuando se dejaba de reír. Cuando había un terremoto él se seria. Cuando había una guerra se reía. Cuando algo fracasaba el se reía. Se reía pero no sabía porqué. El se reía porque se reía. Estaba siempre feliz o, mejor dicho, riéndose. Jorge creía que lo que había en su pasado era una razón para reírse. Que el hecho de haber sido hijo de un sepulturero le daba tendencias a reírse ya que haber visto tantos muertos le aseguraba que hasta la muerte era motivo de risa. La madre era una mujer sumamente trágica. Pero que igual se reía. Cuando hablaba de mujeres serias cuando tenía algo que decir primero se reía. Y si los espectáculos de las modelos y de la frivolidad estaban a mano los mencionaba y se reía. Una vez los bocharon en un examen y soltó una carcajada en la cara del profesor. Una vez que estaba enamorado la mina le dijo que era un estúpido y el se rió sin poder parar. Otra vez estaba mirando a un chico pedir en la calle y riendo le dio una moneda. Una mujer que estaba enferma de cáncer estaba llorando y el con una risa sonora le acercó un rosario. Un hombre estaba lleno de desprecio porque había perdido a un hijo y el riendo le dijo que adoptara. Un día fue a conseguir un trabajo con la esperanza de salir de la miseria y cuando le dijeron que era incapaz para lo que se pedía se dio vuelta y se empezó a reír con ganas. Cuando hacía el amor se reía y acababa riéndose. Si la mujer tenía un orgasmo le causaba gracia y él se reía aun más. Cuando iba a un telo desde abajo se escuchaban las risas y carcajadas y los que estaban en las habitaciones llamaban a recepción para saber qué estaba pasando. Cuando quedó embarazada por accidente ella él se dio cuenta que se había olvidado de ponerse el forro y se mató de risa. Literalmente le agarró un paro cardiaco de tanto reírse. Los que lo llevaron al hospital se reían. Nueve meses después nacía su primer hijo y el se rió con toda su energía. .............................................................0.....................................................................
  • 29.
    Había algo enla actitud de Lucio que lo hacía ser un poco falso. Era poco creíble que todo estaba bien. Uno al ver tal cual él decía parecía que todo estaba mal. Una vez que estaba en su modo de hablar y de actuar lo hacía ser jodido y reservado. Era una especie de jovato que había oído de su padre todos los consejos que dan los viejos y él los hacía propagar. El querido viejo que le daba de comer filosofía y lecciones de ética y de decoro tal vez lo confundía. Una ventana que lo que había conocido en medio de la conciencia del que no sabe qué hacer es que siempre hay algo para hacer. Una formación que veía que lo que se pone en un lugar por algo era que se ponía ahí. Un poder ser prolijo y sacarse un diez. Un tener que volver a la casa y rendir cuenta de que lo que le habían pedido ya estaba hecho. El se acomodaba en el material teórico pero simple que había ocurrido. Tenía un recorrido por los lugares de lo que habitualmente alguien olvidaría o pasaría de largo. Si le habías dicho algo hace dos años él te lo recortaba. Si le habías hecho algún comentario en los días anteriores te lo repetía mil veces. Si le habías ayudado en lo que fuese te lo agradecía todos los días. El modo en que rodeaba el orden de las cosas era tan legítimo como que su padre era abogado. Había que tener una justicia en el modo de no interrumpir la responsabilidad de cada uno. Lo que se hace se hace por algo y ya está hecho. Lo que no se hace no se olvidó. Simplemente no había que hacerlo porque el orden establecía que había prioridades y el derecho de las personas tenía un peso que devaluaba la posibilidad de alterar la prioridad para la que todos sacaban un número. Estaba todo organizado. Su vida era una organización. Poder tener los puntos que consultan lo que había de lección en la que se había sacado una buena nota. Lo que era un ejemplo había que exponerlo. Se daba cuenta de que estaba bien o estaba mal. Pero no condenaba a nadie. Su memoria observaba y sacaba las conclusiones que aseguraban que lo que se podía hacer tenía que ver con un fenómeno estático sin que vuele una mosca en que la conducta teje al estar acorde a lo que se ha ido sucediendo en la organizada manera de poder dar prioridad a la cosa mas importantes que era ser lúcido. Tenía una forma especial de estirar los momentos importantes. Los hacía eternos porque había que disfrutarlos como alguien que está ante una revelación que irrumpía en el molestar lo que al otro le importaba al ser desbaratado su interés bajo la excusa de poner la atención en la prolijidad del que hace con claridad lo que todos van a observar de la misma manera que lo hace él o lo describe. Lucio podía ser un profesor. El repetía y era un meticuloso que usaba la paciencia que era impacientar a los demás. Tenía como arma el sacar del control al que tenía la tranquilidad como característica. El ponía nervioso al que no lo estaba al hacer lo que hacía pero sin haberlo advertido. Cuando él notaba que en el ambiente estaba todo bien metía la causa por la cual ante la tranquilidad que fuera alterada por su presencia de producir un caos sigiloso y relajadamente molesto. Lucio se había lucido pero sin quererlo. Un día antes de cometer adulterio se informó de los aspectos legales del derecho civil ante una eventual separación. Cuando salió con una menor trató de que antes la madre de ella le diese un documento firmado que aclaraba que ella estaba al tanto y que consentía. Cuando puso un lugar clandestino que estaba aprobado en la legislación de Estados Unidos invocó a esta para que se tuviese el lugar de juego como una evidencia de la supremacía de la estatua de la libertad. Cuando le pego a su mujer antes esperó que ella le pegara miles de veces para que al provocarla inocentemente quedara en claro que había sido en defensa propia ante una inadaptada irrefrenable. ..................................................0............................................................
  • 30.
    A mi manera Side amor se trata Por amor sería capaz de cualquier cosa. A Anahí la conocí en la facultad. Un día me prestó los apuntes. Fuera de eso ella no me había notado. Uno cuando no sabe hacer las cosas las hace a su manera sin experiencia y las hace todas mal. No se sabe tratar a una chica de un día para el otro. Tampoco se sabe sí el sexo o algún comentario que sea romántico pueden ser compatibles o no. La verdad que uno se hace los ratones por mujeres que resulta que después te toman de guarango o de que tenés algún problema serio que analizar con un psicólogo cuando les haces notar que son hermosas y que te encantaría que estén con vos en el amor de la intimidad. La mujer necesita que le asegures que los tuyo es una subestimación de tu persona o una elevación de lo que vos ves en ella y lo sepa con su fe y sirva tu modo de implorar. Nada de lo que uno piensa que estaba bien está bien y nada de lo que está mal está mal. Simplemente el amor es una serie de casualidades que nos juntan en supuestos y malos entendidos. La catástrofe de que ella te diga que no pero que por eso te trata como un desubicado o bicho sin poder creer que el amor del cual tanto hablaron y oíste hablar y de lo que aprendiste en la película y en la sensación y sentimientos se propaga en fuego lento y va cremándote en un incinerador del edificio o tirándote de un balcón. Un Romeo que aterriza en la planta baja y otro después sube por la escalera para recomponer su profunda esperanza. El verlo de un mal de amores que tiene poco que ver con tomar alcohol y mucho con creer que hay un dios que está al servicio del amor y que te está guiando porque lo tuyo es perfecto. Para que el sexo sea sublime y celestial. Para que penetrarle a ella tan bella y tan especial no sea un matrimonio anticuado del lujo de casarse por lo hermoso de amarla como nadie la amaría. Una subordinación al poder divino que se inspira en que hay una meta en la vida y que la mujer que uno elige tiene que ser por siempre porque la devoción por lo que hace que nos creamos sinceros y que estudiamos lo que tiene de magia esa mujer que nos encandila con sus ojos hermosos y porque tiene una tan tentadora relación que uno quiere cogerla y amarla en la cama y poder hacerlo sin lastimarla tiene la incompatibilidad del condicionamiento que un cuerpo de mujer tiene para dar hijos y no sexo. O quizá el defecto de superarse la etapa del amor y caer en la profunda depresión de caer en relaciones casuales que avanzan y se estrellan contra la realidad de autoridades eclesiásticas, civiles y militares. Ella te ve allí que estás un poco con un pie en el cielo y con el otro en el infierno y que no sabés qué hacer. Que lo que te dicen es que hay que jugarse pero que vos le pusiste hasta tu última carta al humillarte y pedirle que te de el amor que vos le ofreces. ...............................................................0....................................................
  • 31.
    Quiero aclarar queSilvia es una mujer que siempre quise como lo que nos hace confiar en el afecto por la belleza que está en los ojos que nos hacen feliz con el solo verla. Ella notaba mi interés y estaba tan interesada como yo. Algo de lo que habíamos sembrado en lo breve de un intercambio cultural nos hace cómplices de una vocación por lo sublime. Una relación que nos hace escapar del mundo de los adultos y ve hacer castillos en el aire y jugar a ser el misterio y la alumna que lleva la tarea de advertir que había sido fiel como que era la estrella del encanto que la simplicidad de estar sin mayor posibilidad que escribirnos cartas. Las cartas iban y venían y yo creía que eso era un amor por ser amado. La realidad era tan pura que ya nos habíamos hecho de observadores que de uno y otro lado nos decían: ¨ ¡che, que esperás: está con vos! ¨ y ninguno de los dos sabía cómo había que hacer para que el mundo nos diera una profesión y el dinero para pagar el amor y traer hijos al mundo. Un elemental estar afuera de la maldad y poner en la luna la virtud y el talento que ambos teníamos y que la adversidad de ser tan jóvenes y tan proclives a conseguir lo que los demás tardarían años. Quién había llegada al amor tan pronto en este mundo. Acaso había una luz que nos acompañaba y nos enseñaba como usar la sensación de querer al sentimiento hondo de una relación en la que no había heridas. No había lastimados. Pero algo nos dejaba sin proyectos. Qué podíamos hacer sin un trabajo y sin una vocación que ya diera algún provecho o reconocimiento que nos permitiera independizarnos. Acaso el dolor de no poder ser lo que el imposible nos dictaba era una sentencia de usarlo como excusa para hacer que ese imposible fuera el infinito al que había que llegar en algún enigma de la vida que sería no muy lejano. La verdad era la sospecha de infinidad de razones para comenzar a revelar que éramos una verdadera impotencia al servicio de la verdad de fracasar que nos unía en la promesa de acceder a tratar de averiguar qué era lo que nos estaba pasando y si tenía solución. Una alegría se iba cuando el despedirme de ella y la desilusión. Un payaso se reía de nuestra realidad pero lloraba porque sabía que no podíamos hacer de símbolo alado más para las grandes cosas y el abismo que era tan pobre y natural que lo natural era imposible y no lo supimos resolver en la cadencia del entendernos en las señas de no tener mas que hacer que olvidarnos y seguir buscando el amor en otro sitio. A pesar de ello pasarán los años y cada vez que nos cruzamos una sonrisa en la víspera cumplía con el mandato desde lo infantil de querernos pero de la ignorancia sin desearnos y penetrar lo que nos separa a ambos y sacarlo de encima. .....................................................................0........................................................... Nunca me sentí tan conmovido como cuando Elisa se afianzaba en darme la razón acerca de mis gustos por mujeres que había alrededor nuestro en las vacaciones que tomábamos ambos en la montaña. El notar que las bellezas del hotel eran una verdadera elección acertada y que ella quería hacer de ayuda en lo que fuera posible me conmovía. No por ello dejaba de mirarla yo a ella. Quizá jugaba con el duelo de verla como amiga porque lo suyo era demasiado concreto. Era una mujer que hablaba como a un hijo y que tenia unos hermosos ojos y una delicada forma de dirigirse a mí y apreciar y valorar todo lo que yo hacia y decía. Ella sí era una verdadera madre. Una madre muy joven
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    que me conmovíay se ocupaba de los niños mal atendidos por su verdadera madre. Ella llevaba un sufrido y amoroso encanto de la resignación a la realidad de saberse destinada algún día a serlo. El ser madre y tener que ocuparse de las cosas de la casa era algo que estaba en la fortuna de su cruz que se sabía desprendida de toda ambición personal para ella. Las mujeres que estudiaban y querían llegar lejos eran a sus ojos ejemplo de que no parecían humanas. El querer estar por encima de los hombres o hacer carreras universitarias no era una cosa viril sino más bien una faceta que componía el lugar de situarse fuera. Una manera de romper el hechizo de abarcar lo que querían como sin ser lo que algún día serían. Ella sabía en cambio que sería madre y que lo que había en su vida era amor. Que del amor esperaba todo lo que una mujer común tenía en la mirada de Elisa. Con los años una forma de su carácter cambió. Algo la hizo buscar un destino. No sin olvidar que había nacido para amar. Que los hechos de la vida la unían a la gente pero que estudiar era bueno y que un caballero le haría sentirse mujer por ser respetada y entendida en esta nueva misión. Elisa era una chica seria. Había que tener serios proyectos y serias intenciones. Esta nueva etapa de su vida la veía casi disciplinadamente concentrada en alcanzar objetivos que le harían crecer y no vivir de sueños y suposiciones que la estaban matando. Tenía que salvar a la persona y hacerse mujer capaz que merecía tener que hacer cosas por sí misma. .................................................................0............................................................ ¡¡Si de amor se trata!! Solange me miraba como si mirase a un extra terrestre. No podía creer que yo estaba enamorado de ella. Una vez había estado dispuesta a acercarse un poco y el que yo no dejara que sucediese algo entre nosotros la había agotado. Ya no le interesaba nada. La atracción es así. Es el momento y hay que aprovecharlo para arrancar. Algo del infinito mensaje de su costumbre de picardía y gracia no podía entorpecer en la indistinta realidad en la que éramos tan diferentes. Yo estaba mentalizado en los temas que me ponían en la búsqueda de un mayor estado del que me había tocado. Me las conformaba con lo que tenía y ella gustaba muchísimo de los hombres. Había una duda de feminidad y subestimar al macho que evitaba buscarla y apreciarla por lo que la había dejado ir. Una mujer que tenía la sonrisa y la piel de Solange era para ser acariciada y su boca y la lengua lamiendo cada deseo en vida que se diese ante ella. Se diese de la fortuna y agradecimiento cuando ante cada hombre que le hiciese ver que su lujuria de divertirse por lo sensual de no esperar que los mitos tuviesen que ensordecer el succionarle los
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    pechos en dondeantes había un monumento. Ella no era un monumento. Era una mujer de carne y hueso y muy calentona que me jugueteaba con miradas que se balanceaban en la tela de un semicírculo crudo en mi imaginación que se estaba cocinando y sabiendo crecer y quemando etapas. Había que aprovechar esa adolescencia que en realidad era desenfadada y habitarla y empaquetarla y tenerla solo para mí. Y aunque no fuera ni el último ni el primero verla de culata en llamas para que yo la catase de incendios nocturnos o mejor dicho….del inventado amor. ¡¡¡¡¨ ESO ¨ ERA AMOR!!!! Que lo que yo quería desde afuera y como un plomo sin vida se masturba. Un plomo que no podía divertirla ni hacerla suya de dejarse ser un poco alegre ante la mierda de un bodrio de amor onírico con una mina. Quizá ella tenía algo que a muchos nos da relax: ¡¡¡¡era concreta!!!!. Y me hacía notar que yo era un animal en crecimiento. Una menstruación de histeria en su cabeza funcionaba como una máquina. El que se tiraba antes Romeo de conectar enajenaciones no les importa. Hacerse los superados y que se pudra la veda en la que los advertidos al vernos en ello perversos de la temeraria receta de unir los polos y que nos inventa a cada rato con acrobacias y la metralla en el pene. Ese retorno al péndulo de cada sensación y estar jóvenes aclimatados a dios para que baile con nosotros el vals que no se salva nadie de probar y ver qué pasa. .................................................................0........................................................
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    CARABAJO ES DAVID Unatras otra Candela trabajaba en el banco Galicia. Era cajera. Estaba siempre ahí. Siempre que yo quisiera ver su cara o buscar una sonrisa hacía la cola. Era uno de los que se procuraba una cajera que convencionalmente tiene la forma de la simpatía y para cada cliente una sonrisa. Sin embargo a mí siempre me pareció que la que me dedicaba a mí era una especial. Una sonrisa que le brillaba en los ojos. Una alegría de verme. Un verdadero modelo de mujer y una vertiente de feminidad. Me la imaginaba poco hembra en la cama pero había que llevarla poco a poco a que ella se fuera dando cuenta de hasta donde podía largarse. Quizá que su cuerpo podía hacerla resucitar y ser tentada en la versión que considera que el hombre es una calentura que le llega por el solo sentido y por el ego. Una sonora competencia que le incluye como candidata. Que además de cajera darle una cosa que necesita. Una presencia que está en la humilde forma en que algunas mujeres se sumergen amando lo que tienen y agradecidas de poder ser parte del hombre orgulloso de ellas que le ven defendiendo el tacto bien entendido y las ventanas para alegría de la sencilla presencia. -¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté. -¿Qué te pasa carabajo?, me preguntaba a mí mismo. ................................................................0............................................................... Azucena era una mina muy linda pero también masculina. Le gustaba el deporte y en particular hacía natación. Estaba haciendo el curso para guardavida. Tenía músculos hasta en la cara. Podía dejarse llevar por el arma de la medida cómplice que me aseguraba un lugar en su vida. Una verdadera historia que comienza cuando bajando por la plaza de la catedral de San Isidro en bici frena y me dice: ¨ ¿te acordás de mí? ¨ Si. Era la chica que atiende en el café que tantas veces vio como otras en su lugar me acompañaban y ella sirviendo y yo con mi novia casual. Una mujer que está
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    acostumbrada a recordara los que le pueden causar impresión. Me veía ella a veces caminar por el bajo y hacer observaciones del despierto modo en que uno se entretiene con cualquier cosa y se puede pasar horas mirando gente y la vereda en una tarde de domingo en la feria. Ella tenía una historia personal que como la mía era una reverdecida fijación de querer a una época de problemas para todos. En seguida me ofreció su cuerpo y empezó a estimularme con que probara una aventura que quizá era algo adelantada en la que dos apenas se conocen de vista y se interesan porque están en ese lugar adonde llegaron y que ya es eso una coincidencia del tipo de compartir ámbitos. Ella trabajando de mesera y yo pudiendo hacerme cargo de una avanzada forma de la novela que tenía encaminada. Tenía pelo rubio y ojos azules. Podía ser una mujer de película pero no hablaba con suficiencia y esnobismo ya que le salía lo porteño a una mujer del tango. Coger como en una batalla en la que ella me dejaba que a pesar de su fuerza y cuerpo trabajado por el ejercicio fuera yo el que deambulaba por los rincones de su excitación para darle una finalidad a disfrutes de que tanto su cola como sus pechos y en general su piel que era rosada tenían el atractivo de haber estado un tiempo sin recibir amor -¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté. -¿Qué te pasa carabajo?............. no había respuesta... ................................................................................o.......................................... Estela tenía un empleo en una agencia de viajes. Ella podía hacer que su estilo femenino la hiciera parecer más linda de lo que era. Su nariz era fea y quizá lo que atraía era la forma de hablar muy propia de mujeres que usan su voz para vender y cautivar con la sensación de confort. Como si una sentarse en un avión y viajar a través de las palabras de la azafata. Como si una verdadera ola de placer inundara ese momento en el que no nos vemos distantes y poder traspasar la línea del cliente y la empleada. Fue en un minuto en el que ella se descuidó de su forma de tratarme de usted que un día me dijo VOS. Entonces me di cuenta de que se había puesto colorada. Que tuvo una debilidad en la mira hacia bajar y no tener pudor en darme la seguridad de que verdaderamente se había fijado en mí. Que lo que tenía que decirme era importante y que no era el lugar porque había otras empleadas. Entonces me propuso hacer un viaje. Un fin de semana por los parques nacionales de San Juan. Ahí fue donde el largo trayecto que bajó entre los mundo de dos que se ofrecían ese desconcierto en intercalarse en un amor incondicional y en la cercanía que podía sentir de la forma en que a ella le gustaba que la acariciara. Me decía que estar en mis manos le encantaba y que una música podía ser parte de su vida. Que sabía que eso no iba a durar mucho porque estaba necesitando oxígeno y porque ser gentil y darle
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    placer en latentación del invierno frío era al mismo tiempo hermoso porque se confortaba en ser poseída y tenida mujer. -¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté. -¿Qué te pasa carabajo?, preguntó ella.............. No sé más quien soy, pensé yo......... .....................................................................0......................................................... Virginia era una idealista. Ella era bibliotecaria. Podía pasarse un día entero en medio de libros escuchando música y leyendo. Cuando alguien la trataba se encontraba atractiva y era sin duda una mujer de coraje que podía levantar la atmósfera con un solo gesto de su cara que explicaba el porqué de su vocación por los libros. Su madre era profesora de letras y Virginia podía defenderse en lo que había de una forma de hogar con un hijo y su madre al lado. Mujer soltera que tuvo la inclinación a sugerirme un libro que evidenciaba lo que ella no me quería decir. Uno en particular que hablaba de una gorda fea pero que tenía el atractivo del sexo en crudo frente a un muchachito que creyó en la belleza sexual y no en la estética. El muchacho para su asombro empezó a desearla a una suerte de puta que se encargaba de aclarar que eso era sexo y nada más. Por eso lo que ocurrió entre Virginia y yo fue eso: sexo y nada más. De eso se traba y a eso llegamos que abría la pasión de nuestra furia en el momento en el que ella cerraba la biblioteca al mediodía desnudándonos en cada librito de un gusto nunca probado de bibliografía entre dos seres que se conectaban a través de ella. Virginia podía estar sin un amor pero lo que no aguantaba era estar un tiempo largo sin que un amante le hiciera todo lo que los libros decían. Un tema de la búsqueda que le acercaba nueva ideas y le aliviaba al charlar luego de haber acabado la faena de ese mediodía. -¿Qué te pasa carabajo...............estás despierto? -¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté.
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    ....................................................................0............................................................. A Ludmila lahabía conocido por un panfleto de un boliche que divulgaba una exposición de sus cuadros. Tenía una página de internet y entré a mirar. Me gustó lo que vi. En pocos días la estaba llamando para conocerla. Su apellido era Pérez Galdós y con la forma del lujo y de una situación de dos hermanas que tenían lo colorido del apellido y hacerme entender que me habían invitado sin saber exactamente porqué pero que les agradaba que me interesara en ellas y saber porqué el destino me había llevado a encontrarlas. Me habló de lo gracioso de los astros y del determinismo y del cielo que me tocaba por la fecha de mi nacimiento. Me trató de dilatar en una espera sin parar de hablar mientras tejía un tapiz entre sus manos nerviosas y que tenían que estar haciendo algo en ese moderarse por mi presencia en un instante de tocarla. Ludmila tenía una vocación que era que el estereotipo de gente muy pulcra que se siente especial, superior y también a veces muy sola. Una especie de silencio había en esa casa. Una costumbre de ver que la muerte era parte de la vida. El día que me llamó parecía que había un incendio en la casa. No entendí bien. Cuando llegué ella estaba llorando. Me contó que el viaje a Nueva York se había cancelado y que su hermana se había querido suicidar. Lloró y lloró. Al cabo de una hora me agarró de la mano y subimos la escalera caracol entrando en si alcoba. No dijimos nada. Se desvistió y me mostró sus enormes tetas. Su culo también estaba bien provisto de una carne dejada un poco por la edad pero aun consistente. Los momentos que pasamos eran noches que fueron lo que iniciaron un largo karma de una realidad diferente y fuera de lo convencional. Ya lejos de llorar ella se reía y se divertía de lo que le entretenía de mis ocurrencias. -¿Qué te pasa carabajo?.................. ¡¡¡A dónde voy a ir parar!!!, pensé -¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté. ..........................................................................0................................................................
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    Rebeca tenía unaspecto dejado. En seguida me mostró que era una mujer que no sabía qué hacer y que estaba aburrida. Que lo que le atraía de mí era que estaba interesado en algo. Que ella no se podía interesar en nada y tampoco tenía trabajo. Que lo que le había sucedido estando ahí enfrente mío era un magnetismo que la llevaba porque algo o alguien le había metido en la cabeza que tenía que conocerme. Le invité a que fuéramos a un lugar a tomar algo. Le seducía que su vida cambiara. La diferencia. Fue eso lo que le importaba de los encuentros que ocurrían en la cafetería. Al cabo de unos días nos veríamos en un telo que estaba cerca para que nadie nos notara. Yo tenía gente que me reconocía. Pero la ropa tiene piel abajo y los adultos aunque no quieran o no se den cuenta siempre empiezan a sentir. Que le hablaran de cosas lindas desembocó en lo fervoroso que se llena de pruebas y sometimientos a probar. Hablar y escuchar ideas y meterse en lo que su silencio le invitaba para que no se desperdicie nada de lo que oía y meditar callada sin saber porqué. Tenía ella una tendencia a llegar rápido. A veces era difícil penetrarla si había yo estado jugando y no me daba tiempo para mí. Algo que invertía la lógica de los problemas de pareja. Ella me pedía que le chupara las orejas. Conseguía excitar que lo que yo le decía ¨ entraba por sus oídos ¨. Una ridícula forma que llevaba al humor en esa particular forma de calentarse. Un día le dije que tenía que cambiar su actitud en su forma de vestirse y que ella era una mujer linda y que no merecía estar tan desalineada. Que se tratara de arreglar al salir a la calle y que cuidara su aspecto como los demás se muestran ante gente que en la calle busca ser bella y destacarse en algo. Pero a ella le gustaba no ser notada o sí pero por lo dejada. Entonces le pedí que se arreglara el cabello y que se ocupara de elegir una forma de vida. Un día no la vi más. Seguramente le ayudó a hacer lo que le estaba faltando: tomar su decisión. -¿Qué te pasa carabajo? .................. -¿Te puedo llamar Oro?, le pregunté. ¿Somos concientes de lo que hacemos?, me dije. ......................................................0................................................................. Sentimos que hemos perdido. Que todo se acabó. Que no se puede conseguir otra cosa. Que lo que está es lo que siempre quisimos y que ahora no tiene sentido. Que el egoísmo nos hace dividirnos en las personas. Que EL HOGAR es una acumulación de objetos y de refugio de una cueva que hemos cerrado y que nos ve semejantes a lo que nos ata y nos impide que podamos desatarnos o hacer algo. Hemos aprendido porque lo que tenemos da presencia y nos quita salir a buscar algo. Que nos metemos ahí y el hombre y la mujer se tienen pero se están sujetos a ese tenerse. Eso los captura y los
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    inquieta pero porqueno saben cómo tratarse y en que poder tener que desarrollar lo que está encerrado. Una forma de concentración en el hogar Eso aviva lo que sería diferente. Si no estuviésemos a salvo saldríamos a buscarlo. Pero ese tener como estar en vez de no tener nada seguro. Porque lo seguro lo tenemos que llevar con nosotros. Lo que nos hace usar la vida y desplegarla con alguien depende de dos personas que intentan conseguir cosas juntas pero por separados se piensan como ajenas y comparan al mirarse y decir ¿qué hacemos? Y no hay derechos ni deberes que puedan contra el aburrimiento que el mundo tiene de monótono y domesticarnos y acostumbrarnos o que un efecto distraiga la atención que no sea convencerse quietos. Una relación de ficción que hace detener lo que el ruido que nos hace príncipes y nos ve sin poder hacer. Hemos perdido. No podemos ganar. Cómo hacer para ganar. Para sentir poder, seguridad y un estímulo que tiene una meta que nos lanza hacia delante en busca de lo que todavía no tenemos. Se apaga la luz. Hay silencio. No hay nada que decir ni que pensar. Todo está así. Como está. Sin que se pueda dejar de hacer lo que se hace todos los días. Con el tener que conseguir lo que nos hace falta para vivir. Trabajar y ganar dinero. A cambio del algo que nos gustó o que no produce un deseo uno olvida el deseo de irnos por un tiempo a otros lados. De cambiar la rutina y de abdicar al trono que nos veía como reyes de una solidaridad adosada. Estamos pegados a los demás en eso que es la familia que nos indica reposar en el amor. Abrazados en lo que tiende de nuestro lo que otro nos informa que estamos a salvo y que nos incita a ser felices. El resultado de lo que buscamos y el obtener una constante de que ya está y que nos hace rogar y encender el pertenecer. ...........................................................o..................................................................
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    SEGUNDA PARTE: ¨ Orotambién lo siente¨
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    ¿Qué me pongo? ¿Quéme representa? ¿Qué ¨ los ¨ representa? ¿Qué quieren ver de mí? ¿Qué quieren ver de ellos? ¿Para quién estoy preparándome? ¿En manos de quién me deposito? ¿Cómo hago para que me noten? ¡Qué tengo que disimular de lo que ellas van a querer saber? ¿Qué es lo que hay que eleve mi estatura? ¿Cómo me veo mas linda? ¿Cómo hago para que la vida me quede bien? ¿Quiénes están pensando en mí? ¿A quién le importo? Qué me puede beneficiar? ¿Cómo hago para llamar su atención? ¿En dónde puedo encontrar este tipo de cosas que él busca? ¿Porqué me veo fea? ¿Si no estoy a gusto conmigo es porque necesito ayuda? ¿Cuánto vale un psicólogo? ¿Quién puede decirme lo que me está pasando? ¿Qué tal si atuendos negros? ¿O mejor un color bien rojo encendido? ¿Qué será de lo que le puedo pedir al que me ve de esta manera? ¿Que pretende de mí si yo soy otra? ¿Qué es lo que estoy vendiendo? ¿¿Qué es lo que hay allá afuera?? La sensación que todo ocurre fuera de la casa de uno. Fuera de su techo. Qué los edificios públicos, las fuerzas de seguridad, las manifestaciones. Los teatros, los cines, los recitales. Que lo que hay allá afuera. Lo que hay es una idea de que el espacio público está siendo dominado por muchos aspectos que vale la pena ser parte de uno de ellos. Que lo que nos hace encerrados detrás de las paredes es lo que nos excluye de ir a pelear por la parte de afuera que nos importa desde dentro frente a las demás cosas que allá afuera suceden. Lo que tiene una remesa de la noche que le pelea al día y lo que hay de nocturno o de diurno en lo que está siendo elegido en un congreso, en la casa rosada o en todo espacio de edificio que vemos cuando pasando por adelante en colectivo y como guía turística en nuestro propio país decimos y nos dicen: ¨ ese es el....... Veo que hago cosas por otras personas. Que lo que me hace bien les hace bien a ellos. Que lo que me importa es lo que les importa a ellos. Estoy entregada a la necesidad. Estar para la gente que me necesita. Que los que están precipitados o sin alguien que les de un consejo y encuentran que su vida tenga algo de mí en la caída solícita. Ayudar es un acto de valentía. Hay que ser buena mujer para ayudar. Hay que tener la capacidad de entender. De escuchar. Hay gente que no escucha. Y hay gente que escucha pero no oye. Creen que el recetario de fórmula que se aplica en todos los casos de la misma manera. Lo que hace a un observador detectar qué es lo que el que te pide está pidiéndote. No saber nunca lo que vas a decir en el momento de tener que darte cuenta. A Nicolás lo conocí en la pileta en donde iba a nadar todos los martes. Yo rara vez me daba con hombres porque eran muy babosos y siempre me miraban. Creo que si les hablaba era una forma de darles ventaja o decirles que sí a lo que todos sabemos que hay en esas miradas. Nico era una especie de tipo muy bueno. El nadaba mucho porque iba todos los días. Entrenaba para competir. Tenía el cuerpo de un atleta y quizá eso a cualquier mujer la seduciría. Agregado que el no era agresivo ni andaba con miradas indirectas. Lo que tenía era un ángel de chico maltratado. Una persona que se dejaba manosear por sus familiares y que lejos de tener orgullo se consideraba poca cosa. Que los trofeos que tenía de ahí guardados eran una colección de ¨ cosas ¨ que no importaban y que tenía que pensar qué hacer con su vida, de qué trabajar y cómo hacer para hacerse hombre. A veces yo iba a la casa a tomar un café y estaba la familia. No era nada comprometido eso. La mamá se preguntaba si yo estaba sola pero él ya sabía que estaba con David. Aun así a él le gustaba mi compañía porque tenía
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    que contarme susproblemas que eran interminables y que se resumían en el bajo aprecio por sus condiciones en general. Una devaluación que estaba apoyada en que para que alguien lo notase tenía que tener algo más que un cuerpo marcado y una vocación decidida por el deporte. Quizá habría tenido que ser contador o abogado. Pero así estaba en la pileta y yo trataba de decirle que había cosas en las que yo no le podía ayudar y que se tenía que dar cuenta solo. Se la pasaba durmiendo cuando no nadaba porque estaba deprimido. Me hablaba de hacer trabajos juntos pero no entendía que yo tenía mi vida. Un día llegué y estaba con un problema de contractura en el tobillo. Yo sabía algo de masajes y traté de aliviarlo. Primero puse cara de profesional y de entendida ya que lo era. Había estado tratando de hablarle a medida que presionaba y marcaba lo que mis manos detectaban del problema muscular. Le dije que se pusiera boca abajo en el sofá del living. Ese día se había ido la madre. Pero yo actuaba con naturalidad. Cuando me pidió que subiera hacia el cuello porque estaba muy tenso le dije que se diera cuenta de que yo no estaba para hacer esas cosas todos los días. Que esta vez. El estaba en traje de baño y sin darme cuenta le estaba más que masajeando acariciando su piel suave y linda de muchacho rubio y viril que era fuera de su problema. Noté que me empecé a aflojar y le hice un par de chistes. Cuando le acaricié la cabeza me di cuenta de que algo en mí sexo estaba excitándose. No era la cabeza de un amigo. Era la de un muchacho que podía ser mi amante. El se dio vuelta cuando notó que yo me había callado y que seguía casi con los ojos cerrados y respirando hondo. Su pene estaba parado y cuando me miró le baje la maya y se la empecé a chupar. El no entendía nada pero le encantó. Yo era una mujer divina y cualquier hombre daría su vida por que le hiciera algo así. El afecto y la pena eran un caos. Pero él era atractivo y me gustaba la idea de que yo sentía para que él se diera cuenta y me empezase a tocar los pechos. Después me metió la mano en el pantalón y encontró mi clítoris. A partir de ahí yo empecé a suspirar hondo y le pedí que lo hiciéramos. Esto ocurría solo desde entonces los martes en que la madre que sabía algo se iba directamente a propósito para darle a su nene la oportunidad de que disfrutara de la mujer hermosa que le daba ¨ el turno ¨ aunque sea por un rato a la semana. -¿En que pensás? me preguntó. -Pienso en carabajo!!, le respondí. Hay una proclividad de la mujer a deducir e interpretar si tal o cual hombre es gay o juzgar la homosexualidad en el hombre. Esto tiene una explicación que las exime de verse en la posibilidad de ser lesbianas. Es que ellas ven al macho como el que provee y no como la mente de sexo. El macho que le inventaron y crearon para que él demuestre que las merece como hombre y es el que llega a conseguir dinero a prueba de todo lo que hace que el placer al meterla dura un minutito de pagarle por no ser identificada ella como lesbiana. Entonces hay un simulacro de herejía en el porqué de la pose de la cama en que se deja coger..... mejor dicho: penetrar. Terrible demostración de lo que una mujer calienta y que está en el fuego de ver que un penetrarla ansiosamente y salir un poco mojado. Múltiple deseo que escarba la mentalidad de lo masculino y que le sea dada una tarjeta de crédito y el acceso miles de pedidos de urgente acceso que el macho le otorga en el volcarse de una devoción por la que permuta que las tiene bien puestas.
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    ................................................................0................................................................... ¿Con qué meidentifico? ¿Qué música me gusta? ¿Estoy de acuerdo con la trasgresión? ¿Me gusta la homosexualidad? ¿Qué cosa odio? ¿En qué me puedo identificar con esta persona? cuáles son los momentos en que me puedo dar una libertad? ¿Será que estoy preparada para que mi cara esté en la foto? ¿¡Con algo de lo que me han mostrado me tengo que quedar!? ¿Quién no ha sufrido alguna vez el anonimato? ¿Cómo se hace para no ser solo una persona que ve sin que nadie te mire? ¿A qué mujer le parece que ve bien si no hay un par de piropos que aseguren que la elección es buena? ¿En qué mundo estoy? ¿Qué me tengo que hacer para que me feliciten por lo que hacen otros a los que yo merezco? ¿Cuánto dura el orgasmo que me hace pensar que la vida es mas larga y que después recibo algo a cambio? ¿Quiénes tienen la llave para ir a seducirlos? ¡Con quién tengo que tener una buena relación porque es una persona importante? La gente pobre tiene rechazo a tener posesiones. Porque los que las tienen no pueden ni saben hacer nada que las justifique en el espacio público del frío de estar encerrados en departamentos y domicilios que los guarecen en este mundo: se enferman de lo que tienen y ese riesgo ya se percibe en los que no tienen y entonces ni quieren tener. En cambio la villa está siendo parte del dominio que de ello ejercen. Ese especie de lugar pasajero donde no se duerme y se vigila y se está siempre afuera y hay una certeza de tenerle miedo a las comodidades que también suponen que se va a tener que MIRAR HACIA AFUERA. Lo que hace el linyera o el ¨ busca ¨ o el que está todo el tiempo caído entre cosas en las calles con la excusa para salir de la claustrofobia. El chico de la calle o el que vive tirado en la vereda tiene miedo de estar protegido y verse en el pánico de no saber cómo salir. ¿COMO SALIR? En cambio cuando se está en un teatro o en un cine se siente que hay aire y que ese es un lugar cómodo. Esos ausentes modos de estudiarse desde lejos y de obedecer a una disciplina de larga distancia. En constatar la condenada idea de que lo que se está sustentando tiene custodios que vigilen que todo está en orden y nadie se pase. Esa institución o sociedad de la sociedad. Una guarecida forma de estar esperando que le techo caiga sobre la cabeza DENTRO de los que lo que tienen no saben usarlo ni para qué sirve. El que ayuda como si tuviera el poder de resolver las cosas no hace nada. Es un porqué de la idea de que uno tiene la verdad y el otro no sabe nada. Ayudar es un camino de saber que lo que se va a decir sin escuchar la voz interior de la persona que te habla. Dejarte llevar hacia lo que es importante. Fabio era heavy metal. Tenía una banda y le iba muy bien. Daban recitales y tenían unos cientos de seguidores. Además participaban de festivales que unían a varios grupos y por lo que él me contaba se formaba una atmósfera re buena. Fiel a lo que era un heavy metal usaba anteojos negros y se vestía como tal con tachas y de negro. Un día le pregunté enfadada en su vicio que él defendía como su vida porqué no se
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    sacaba los anteojos.El me dijo que no había nada que no pudiese verse con ellos puestos y que simbolizaban algo más que una corriente de música. Era toda una filosofía. Entonces le pregunté por el color de una flor que estaba frente a nosotros. Confundido se dio cuenta de que no podía distinguir su color. Un día me llevó a su casa. Tenía dos hijos chiquitos de una mujer medio loca que se los había dejado a él. Los chicos venían a ser de mediático relajamiento en que yo evidentemente le gustaba. Además yo era muy maternal y eso doblaba la apuesta hacía mí esperando que algún día las peleas con David me acercaran a él. Era verano y tenía una pileta en su jardín. Yo iba nadar y evidentemente se desprendía que yo tenía un cuerpo que casi desnudo era hermoso para cualquier apreciación: teta, culo, cara, pelo..... Lo que buscara estaba en el mismo paquete. Yo confiaba en que él me valoraba porque yo le explicaba muchas cosas que él parecía escuchar. Como si la idea de una mujer linda y encima que tuviera tan en claro las cosas era impensado y fuera más de lo que un macho podía tolerar. Quizá eso era lo que nos separaba en lo físico. Yo era demasiado viril en la forma de demostrarle que sabía de todo y que en todo tenía una opinión y eso lo dejaba fuera de su virilidad. La mujer tiene que serlo de vez en cuando para que él sienta que puede con ella. Fabio y yo estábamos siempre por la coincidencia de andar en bici y fácilmente encontrarnos por la misma zona y a la misma hora. Era una idea de que ¨ si querés me podes encontrar ahí: ¨ ¡no voy a ir a tocar el timbre a tu casa!¨ Pero un día sí arreglamos que yo iría directamente a la casa sin pasar por un encuentro de bicis. Los chicos estaban con la loca de la madre y no había nada de que hablar. Hacia calor. La pileta estaba bárbara. El no tenía buen cuerpo pero era buena onda. La gente que tiene mucha vida nocturna no suele destacarse por lo físico. A veces lo que tiene el músico es su temperamento y su motricidad de cierta gracia en etilo fino que exalta lo que da belleza en su cuerpo para el instrumento y un equilibrio físico y anímico. Pero en los noctámbulos hay una comunicación que está fuera del alcance del control de una mujer que se da cuenta de que hay cosas que son agarrar una guitarra y estar parado frente a cientos de fans en la noche de un festival. La noche hace eso: inventa a los espectadores de cualquier hazaña de amor y atracción. Esa tarde salimos de la pile y me puso la guitarra. Mientras me enseñaba a tocar apoyó su mano sobre la mía. Yo hice como que no era importante. En seguida se detuvo y siguió como si nada escuchando un poco de la música de su grupo y yo le di mis advertencias sobre lo bueno y lo malo de lo que oíamos. Luego compuso una canción para mí. Eso me conmovió. La letra estaba escrita en un papel del día anterior. Se veía que estaba muy enamorado. Cuando terminó le dije que nadie lo había hecho antes. Empecé a jugar con sus cables y me enredé toda. Mientras me ayudaba a salir me besó. El vello de mi pubis y mis pechos abundantes le ofrecieron poco que decir y mucho que hacer y posó una gran mano en la cuerda de mi abandono que se parecía a toda la lejana tensión echa deseo con la picardía de un guitarrista. A los pocos minutos estaban ya nuestros cuerpos sin ropa tapados por el agua transparente en la parte baja de la pileta. El empezó a levantarme y bajarme sobre su sexo que me entraba y me sentía reproduciendo una escena de una película hippie. -¿En que pensás? me preguntó. -¡¡Pienso en carabajo!!, le respondí.
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    La mujeres tienenuna fascinación con por el espejo. Se sienten cómodas mirándose unas a otras y tratan de ver cual es la más linda y qué tiene la otra que una tenga. Esa fascinación de la auto consideración del reflejo de una en otra para corroborar esa ¨ aptitud ¨ en la vitrina del deseo de verse tan linda como la otra y, porqué no decirlo, de acariciarla, tocarla, besarla y poder llegar a ella sencillamente con el placer de lo que busca experimentar la conexión visual pero también física con lo bello. Ellas se desvisten en halagos recíprocos en lo estipulado de un deseo masculino en el que lo delicado de la piel y de la bella sea una emulación del levantarse deseosas del escándalo al que se sujetan y al deseo de compartir para que el hombre les vaya comparando por ver quién es quién al llevar a una mujer así. ..................................................................0.................................................................... ¿No hay una novela de amor para mí? ¿Es todo sexo? ¿Hay algo que tenga mi cuerpo que no tengan las otras? ¿Estoy preparada para que me hagan el amor? ¿Para qué me cojan? ¿Disfruto de lo que hay que obtener si uno tiene una relación de pareja? ¿Qué me está faltando? ¿En dónde se consigue lo que tiene de esa mujer? ¿Cómo hizo Mini para llegar a eso? ¿Qué es lo que puede hacer que el hombre te proteja? ¿Me gustaría vivir para la casa? ¿Es bueno estar en las conquistas en lo inmobiliario de lo que hay dentro de los bienes adquiridos en la pareja? ¿Cómo hago para que el aburrimiento no se vea tratando de conseguir algo que no sea lo que ya tenemos desde hace rato? ¿Cuáles son las novedades que nos hacen ocuparnos de algo? ¿En qué se puede mejorar para que lo que conseguís esté al alcance de el notarlo los demás? ¿A quién puedo llamar? ¿Tengo alguna amiga? ¿A quién me parezco? ¿Mis problemas son iguales? ¿Con quién me identifico? ¿Es bueno que los problemas detengan y te hagan especial? Allá afuera hay colectivos, trenes y coches pero también hay aviones que pasan por nuestras cabezas y nos dan en ello sensaciones de que hay un permanente aleteo de ellos de lo enorme que están colgando de allá arriba ya que suben y bajan y tenemos que ir cuerpo a tierra porque nos interesamos poca cosa en relacionar eso hacia el dominio que hace que el cielo tenga dueño y vigilancia en la caída que hay desde arriba a abajo. El espacio que tiene todo de lo que hay afuera está vulnerado por la fuerza. El varón hace agujeros en el cielo. Pero también hay gente que los toma que hace agujeritos en la ciudad con vidrios polarizados para cavar túneles y cuatro por cuatro para hacer un rally de aventura que desafía al mal y a la desgracia y se puede ocurrir de ser un par de superhéroes que también pasan volando porque viajan mucho en avión y se tiene su poder que hace que tengamos que da tanto cuidar nuestras casas del peligro de que pase algo.
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    Hacer FALTA esdarse cuenta de dónde está cada uno porque sino estás nos olvidamos que la realidad que nos hace ser los que somos es la misma. Lo que sucede es que le avisamos a los otros que él está allá y vos estás acá y que lo que se puede hacer depende de que entienda donde está. Luciano tenía una reunión en la plaza en donde yo siempre iba a ¨ fumar ¨ y a hacer gimnasia. Ellos eran una ronda de amigos y sus amigas. Se tenían los unos a los otros. Tenían una facilidad para el diálogo con alguien como yo a quien no conocían. No había más que reírse y entrar en la conversación que evadía lo personal e intentaba hacer estudios y análisis de la realidad. Todo lo que sucedía a nuestro alrededor y los que pasaban por la plaza se convertía en objeto de estudio. Carla era la novia de uno de ellos. Luciano veía que Carla estaba entregada con Marcos y que él estaba solo. Luciano estudiaba sociología. Por ello él quería aumentar la observación sobre toda la gente incluyéndome a mí. Eso fue lo que puso de relieve mientras yo pensaba en esa novedad en mi vida. Eso de que un hombre me decía y hablaba de mí frente a mí y yo no interrumpía ni para decirle que estaba equivocado ni para decirle que era cierto. Simplemente oír y no decir nada oyendo lo que él incidía en ¨ mi horóscopo ¨. Como si me tuvieran a veces, sus dichos eran cosas tan básicas y tan obvias que era difícil negarlas. Además muchas eran tan comunes que no se necesitaba tener mucha inteligencia y darle un poco de tecnicismos teóricos de algún libro de la facultad. Los chicos se reunían a veces en casa de Luciano. El y su familia eran muy interesantes pero él corregía hasta a su padre. Hasta su padre era un objeto de estudio. El padre ni se molestaba y trataba de tomárselo como un aspecto y no una obligación de responder por ser usado para doblegarlo en poder. Y yo había tenido un padre muy débil y me identificó verlo en esa situación frente a un padre que para mi entender era débil ente él. Ese día habíamos seguido más de la cuenta en la hora y nos quedamos hasta tarde. La mamá me preguntaba si yo siempre era así de ayudar en la cocina y de no esperar que me sirvieran como a cada invitada. Yo le respondí que éramos pocas las mujeres y que hay cosas que nos corresponden sin que ello significara ser menos y nos teníamos que ayudar. Luciano sabia de David y estaba bien enterado de que era un momento en que la relación estaba pasando por una distancia prudencial y que ambos nos sentíamos libres ante una posible ruptura definitiva. De esas que en las parejas ocurren cada dos por cuatro de sacarse al otro de encima por un tiempo y mirar hacia afuera. Me trajo en el auto ese día a casa y yo tenía que decirle que lamentaba que mi posición de no saber qué hacer con mi vida privada lo mantuviese expectante impidiendo una respuesta de mi parte. En un auto una mujer puede hacer cosas que no hace en la calma de su casa. El auto es por ello tan valorado por los hombres. Dicen que las mujeres sienten que es lo único que el hombre pueda manejar con ella al lado. Cada curva y cara recta eran direcciones por las que yo tenía que seguirlo y que él marcaba dónde doblar o ir derecho. Luego de ese mareo en que la mujer sola se siente agasajada por el ¨ chofer ¨ que la trata como un caballero, detuvo el coche en una zona oscura antes de la puerta de la casa. Ese día me dije que las mujeres por más dudas que tengan ante su realidad sexual y amorosa, cuando tienen un hombre que las lleva en un auto es porque ya generó una sensación que es tan intensa e interesada en ambos. Ninguna se sube a un auto si no es para hacer lo que Luciano y yo hicimos por única vez esa noche en que me sentí culpable pero agradecida de que alguien me dijese
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    lo que teníaque hacer. Por supuesto que nunca más lo hice y me dirigí a mi vida habitual cerrando con llave ese hecho accidental. Me di una ducha porque el esperma que ya se olía en mi cuerpo estaba tan fresco como la prueba de que me tenía que cambiar de situación en todo lo que a ello recordase. -¿En que pensás? me preguntó. -¡¡Pienso en carabajo!!, le respondí. .................................................................0............................................................... Hay veces que siento que soy otra. Que no soy yo. Que sonrío de otra manera. Que me copio de lo que vi en otra mujer. Que trato de parecerme a lo que hay en la calle. Que me pongo rebelde y hago todo al revés. Que me miran por eso. Que a los hombres les calienta que sea sexy....porque ser sexy ¿es ser mujer? Y no estar a la moda ¿qué significa? Caminar todas como las modelos rígidas y sin lucir el cuerpo. Lo que me espanta es que estoy cansada de que los días pasen de largo. Que la gente me vea y estoy siempre igual. Que no hay nada nuevo y que lo que ya hice lo sabe todo el mundo. Que no hay nada que contar. Que estoy desnuda a la vista de todos. Que saben que no puedo más que lo que hago. Que no me luzco como lo hacen otros. Que no estoy en la fama ni quiero ser mas que la que cualidad que tengo. Que no es preciso ser Madona ni se ya si me representa en lo sexual. Los símbolos en la superposición y la capacidad son realmente bellos. Si no.... sos mujer y ser mujer es ser linda. Si la belleza es el poder de no tener que hacer nada, de mantenerte a distancia y tener la posibilidad de callarte la boca. De que solamente te vean. De que envidien ese aspecto de no complicidad que hace que la mujeres lindas no tengan ni quieran amigas. Que lo que sos hace de ser mejor y lo que hay para mostrar pero sin cambiarlo. Allá afuera sucede todo lo que uno no puede controlar ni prever. La gente hace infinidades de cosas en oficinas, comercios y en el traslado de aquí para allá. Allá afuera hay vértigo. Hay sensación de velocidad. Hay una permanente recurrencia al insulto del que va contramano. Hay que tener autoridad para estar allá afuera. Hay que ser una persona segura de lo que hace y de porqué está allá afuera y qué es lo que va a hacer allá afuera. Allá fuera se tiene que estar vestido de una forma que no sea cómoda pero que nos identifique con alguna seguridad respecto de lo que acostumbramos entender que está bien visto o que hace que la gente nos interprete y nos mire o nos ignore. Allá afuera hay una vidriera en la que la mirada de los que están puede ser parte del show o del juicio o de la discriminación. O de la alusión a lo que podemos ser si decimos o hacemos tal cosa. Allá afuera se tiene que tener una rutina para que si se improvisa nos vean dudando y nadie sabe lo que vamos a hacer y nos ven como bichos raros. Allá afuera hay que ir a hacer lo que hacen todos en el mismo lugar porque si vas a un lugar a donde se hace algo y vas a hacer algo distinto estás fuera del tema y queda en
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    evidencia. Allá afuerase puede ir a ver. IR A VER. A ver en qué que se interesa la gente y estudiar cómo se mueven y qué hacen y cómo si no saben qué hacer y se pisan entre todos y algunos matan el tiempo cuando salen de su casa y van a caminar por ahí sin que haya nada importante. La forma hacer de la solidaridad una vocación por ser la ayuda abstracta es una intensa medida de ausentismo que obliga a que la gente tenga que convertirse en soldados de la ayuda que solo sirven para catástrofes. Es una cruz roja de ser militantes adiestrados para sacarse los problemas de encima porque el otro ya no es uno sino varios o miles. Pero cuando la imposibilidad de ayudar tiene que ver con que no se puede es que el que lo intenta hace el esfuerzo pero se da cuenta de sus limitaciones. En mi trabajo había un tipo que nada tenía que ver con el laburo pero que era amigo del dueño de la empresa. El era músico y vivía en Nueva York. Era un tipo ocurrente. Se la pasaba insistiendo en detalles que me dejaban sin mucho que agregar pero que me sorprendían en la mitad de una frase. Era lo inesperado en cada gesto y en cada actitud. Un tipo tan impredecible que me mareaba. Me hacía sentir que estaba en mi silla y giraba y giraba y no podía parar de girar. Ya ni él acertaba a saber dónde estaba y le gustaba merodear en lo que eran los pasillos de la oficina. Eso le daba un perfil de tipo al pedo que vivía fuera del sistema y que no tenía la actitud de lo convencional que nos hace naufragar en lo que conforma estar y darnos cuenta de que también en los detalles se hace la rutina. El tipo se llama Daniel. Pero le dicen Dany. Era un loco pero en el buen sentido. Era capaz de hacerte una broma con la cara de piedra y parecía que te hablaba en serio. Después se confundían cosas que no encajaban y vos te das cuenta que en los últimos cinco minutos de hablar nada tenía sentido y todo lo que se había dicho era parte de algo que no podía ser. Dany tocaba el piano. Decía que lo que hacía era música fusión. Que lo que él hacia era mezclar vaya a saber qué tipo de cosas que seguramente eran tan disconexas como él. Que no le gustaba que lo rotularan. Que lo que dependía de su carácter era que las mujeres se ilusionaban con él. Era vanidoso y decía que las mujeres lo buscaban mucho y que se le hacía difícil tener que aclarar que nada estaba en su intención que no fuera amistad. En ese momento entendí que lo que hacia era usar a las mujeres para alimentar su ego. Que les hacía creer el interés y que luego de ello se detenía a la continuidad con una barricada de aclaraciones de que estaba solamente conversando y que los comentarios eróticos que hacía eran parte de su forma de hablar y no una insinuación Yo le agradecí que fuera tan sincero pero le dije que quizá era por eso que estaba solo. Que las mujeres que escuchan eso de él no esperan para nada que se lo de y hasta pueden pensar que no es del todo hombre ¿Qué hombre se acerca a hablar a una mujer si no hay un mínimo de interés de su parte? Empecé a sospechar que era gay y que lo que contaba de sus amores en Nueva York eran mentiras para hacer creer que era un tipo que cuando quería sí podía tener a la mujer que buscaba. Lo que no era claro era qué tipo de mujer le gustaba. Si algo en su manera de ser era evidente era que no tenía ninguna preferencia por nada porque todo le daba lo mismo. Un día me invitó a cenar. Le dije que yo era muy exigente con la gastronomía. Me llevó al lugar más caro de Puerto Madero. Comimos como reyes. Estábamos en sillones. Parecíamos romanos. En su risa sin el ámbito de un tipo exquisito que le conocía había algo que me divertía de que estaba mas flojo de lo habitual. No era el ser solícito que yo sabía o conocía que desvariaba para irse en cualquier comentario. En ese momento era un tipo común que
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    se podía creerque no pasaba de ser normalito. Salimos a caminar por la zona y tomamos un café en un lugar al que él había anticipado que iríamos. Yo estaba vestida para matar. Tenía tacos aguja y un vestido rojo. Además... ¡hacía tanto que no me tocaba un hombre! ¡Quizá la situación de Dany me hizo pensar que a él le pasaba lo mismo con las mujeres. Que no teníamos piel y que ambos la buscábamos fuera de la pareja. Cuando me preguntó Dany si estaba en pareja le mentí. Le dije que no pero que no tenía ningún apuro. Entonces el avanzó y me dijo y me invitó a que fueramos a un hotel alojamiento. Lo miré como diciendo que era un estúpido y que no había excusa para que de golpe me saliera con eso. Pero en ese momento volvió a ser el ser meticuloso y certero e inventando un montón de excesos abstractos unidos que le interesaban me trasladó a la oficina otra vez en mi cabeza de verlo sin saber porqué hacía lo que hacía y decía lo que decía. Era ese modo interno de él en que nada importa y todo da lo mismo. Y si todo daba lo mismo porqué no ir al telo con él. Total! -¿En que pensás? me preguntó. -¡¡Pienso en carabajo!!, le respondí. La mujer desfila. Esto tiene algo de lo que hacen ellas de militar. Se dan a la tarea macabra con la vista al frente y una sonrisa para esa guerra que es el estar en la calle o en una pasarela pero en la actitud de ser vista desfilando. Ella enciende lo que hay de deber para que la institución de la mujer pueda subsistir como hecho que organiza y da orden al sistema que funciona porque ella mas que pensar y decidir o analizar lo que hace es estar y pasar ante todos con la rigidez de una actitud que conmueve porque no haya nada que decir ni interpretar de lo que es bello. El fácil de verla con la fría mirada que se sabe vista y deseada hace que los ejércitos del mundo imiten lo que hay en los cargos de los hombres de distintos rangos que se preparan al verse en el desfile diario de su hogar en el que mujer está todo el tiempo dando orden y advertencia y tomando decisiones que hacen al desentenderse de todo proceso deductivo con la naturaleza en su mirada tan animal como bestialmente sensual. Es perversamente el mandato a que todo se detenga en eso y que lo que avanza sea el seguir la huella sin hacer preguntas y cumpliendo con reproducir algo de la especie que se va adelantando al momento en que ella comanda por aire o por tierra lo que esta estratégicamente interrogándose en el hombre como un hecho digno de ser tomado como ejemplo en su inconsistencia de creer que es él el que toma la decisión de organizarse y ponerle sentido al caos del universo personal. La mujer DESFILA todo el tiempo porque no mira. Es mirada. Ella pase lo que pase sigue de largo y hay que alcanzarla, convencerla y seguir con ella. Ella maneja vitalmente al atarse y seguir hacia lo que le dicta el instinto. ............................................................0......................................................................
  • 50.
    ¿Cuál es mipersonaje? ¿Cuál es mi forma de hablar? ¿Soy alegre? ¿Soy divertida? ¿Me puedo dar el lujo de no tener problemas? ¿Me pueden envidiar por algo que ya me fue dado a pesar de todo lo que me quitaron?¿Hay algo que puede ser mejor que no tener que ser lo que se fue?¿De olvidar lo que pasó? ¿De recordar que se estaba esperando que algo sucediese en tu vida? ¿De que de repente aparecieron un par de príncipes que te vistieron de reina? ¿De que huir de no que volver a ser pobre? ¿Una pobre desgracia de que se tiene que reunirse con amigas para que nadie quede sola un día a la noche? ¿Un fin de semana? ¡Con cuánto me he tenido que acostar cuando buscaba a la independencia y la felicidad!. ¡Cuando lo que me preocupaba es que nadie me diga lo que tengo que hacer! ¿Cuando me aseguraba que yo iba a llegar lejos? ¿Que los hijos eran para esas mujeres jóvenes que quedaban embarazadas y se cagaban la vida? Allá afuera tenemos que ver porqué están ahí pero desde adentro. Todos estamos adentro de algo. Quizá hay un afuera porque no conocemos a todo el mundo ni hacemos todas las actividades. El afuera es lo que no nos incumbe o no nos pertenece. Eso que está lejos de nuestra pretensión en lo que ignoramos que está pasando. Es lo que nos absorbe de lo que no tenemos nada que saber. Es el ver que los que van a todos lados tienen un destino por el que se están desplazando en el que nosotros vemos que lo nuestro es comparativo en que lo tenemos sin saber adónde vamos. Allá afuera se puede comer algo o tomar un café. El café es el lugar en donde se detiene el mundo y se ve pasar a la gente. Es una especie de dominio público que ve a los demás como tontos que están apurados. Y vos estás ahí y no te importa nada y te tomas el café y estudias con un amigo que es más importante el ver lo que sucede en la calle desde un lugar en donde se paga por eso. Como si estuvieran siendo evaluados y observados en su forma estética, en sus gestos, en su modo de vestir y demás. Allá fuera del café sucede todo lo que a vos te pide ir al café. Porque eso que está allá fuera y nadie se anima decir lo que es, es lo que podes decir al hablar con tu amigo sobre la comidilla política y todo lo que dice eso de afuera. Hablar afuera estando afuera sobre lo que pasa afuera y que te vean y ser testigo. A veces hay cosas muy contradictorias en el mundo de las relaciones. En la vida ocurren muchas cosas raras que no entendemos y que no se relacionan. Es por eso que de eso se trata y el porqué del lío que hacemos. A veces no sabemos porqué estamos en donde estamos. Qué nos atrajo o cómo es que nos quedamos ahí. Si lo que nos proponemos tiene que ver con algo o con la supuesta irónica idea de la equivocación. Llegamos a la meta de encontrar que estamos ahí de casualidad y que está bien no tener nada que decir o nada que poder hacer y corroborar esto se puede poner en un propósito. No importa si tiene sentido o no. ..........................................................0...........................................................................
  • 51.
    ¿Estoy cómoda cuandoestoy cómoda? ¿Cuando no tengo nada que hacer? ¿Cuando lo veo a él que está ocupado? ¿Trabajando para los dos? ¿En el ser de la que merece ser atendida? ¿En la sociedad que te ofrece alternativas de éxito para la mujer que muy pocas eligen? ¿Con qué dinero me voy a arreglar para pagar lo que no me da el tiempo para usarlo? ¿No será que lo que puedo usar es una forma de comprar lo que me pongo? ¿Qué me pongo? ¿Salgo o me quedo en casa? ¿Arreglo la casa? ¿Hago algún curso? ¿Voy a buscar un novio de carrera a la facu? ¿Quiero ser una buena mamá? ¿Hay algo que merezca ser existencialista en la mujer y que no solo hace lo que debe? ¿Que se preocupa para ser mujer? ¿Porqué estar todo el tiempo pensado en qué ponerse? ¿Acaso hay una moda que nos hace ser soldaditos que usan los mismos modelos de vestir y de proceder para que la batalla no se vea y todos usando los mismos recursos para que lo que se hace sea lo que hacen todas? ¿Y cómo veo lo que hacen todas? ¿Son felices? ¿¿Son amargadas?? ¿Están tristes? ¡Quiero estar en su lugar? FIN