El documento describe el tacto pedagógico como una orientación consciente sobre cómo comportarse y actuar con sensibilidad hacia los estudiantes. Implica crear un ambiente positivo mediante la comunicación, el respeto y la comprensión para fomentar el aprendizaje y desarrollo personal. El tacto pedagógico guía al maestro a reconocer cuándo intervenir o dar espacio al estudiante, y a reforzar sus habilidades para apoyar su crecimiento.