El documento describe el modelo pedagógico tradicional, centrado en la figura del docente como transmisor de conocimientos y valores a los estudiantes, quienes son vistos como receptores pasivos. Este enfoque se caracteriza por un aprendizaje mecánico y acumulativo, con un fuerte énfasis en la disciplina y el autoritarismo. Además, se mencionan sus raíces en la pedagogía eclesiástica y figuras prominentes que representaron este enfoque educativo.