UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL
FACULTAD DE HUMANIDADES
DEPARTAMENTO DE LENGUAS
Diana Milena Amaya


COMENTARIO CRÍTICO
EL TUTOR VIRTUAL EN LOS ENTORNOS DE TELEFORMACIÓN

La progresiva incorporación del uso en la escuela de la tecnología ha suscitado
reacciones diversas que van desde el entusiasmo irreflexivo hasta el rechazo
mas enérgico. Sin embargo, más allá de la validez de cualquiera de estas
posiciones, resulta difícil cuestionar que el creciente desarrollo de las
tecnologías plantea un conjunto de desafíos y oportunidades para la educación.
La escuela, como lugar por excelencia de las actividades educativas, ha debido
en términos de la pedagogía moderna, adaptar, entre otros, los instrumentos de
trabajo y las técnicas del entorno cotidiano que en nuestra época están
determinados en gran medida- como ya se ha mencionado- por los adelantos
en el desarrollo de las tecnologías de la información.

Ante este panorama, el maestro transmisor de conocimientos va quedando
atrás. Los docentes de la era posmoderna no solo deben hacer frente a las
aplicaciones tecnológicas sino también a los nuevos métodos pedagógicos que
van surgiendo como resultado del uso en la educación de estas herramientas.
Las respuestas a cuestionamientos tales como ¿qué funciones tendrá que
desempeñar un docente dentro de un aula virtual?, ¿qué formación precisa?,
¿qué competencias debe poseer? O ¿qué tipos de relaciones se establecen
entre el “tutor virtual” y el alumno? resultan ser de indispensable reflexión en
tiempos donde el internet, la web y las redes de multimedia se han establecido
como modelos privilegiados de conocimiento.1

Los docentes en entornos virtuales, por consiguiente, dejan de ser instructores
directos y pasan a ser facilitadores del proceso de aprendizaje a través de
herramientas que ayudan al estudiante a acceder al conocimiento, a resolver
sus dudas y a satisfacer las necesidades propias del entorno académico. En
palabras de Romero y Llorente, el profesor asume cuatro roles fundamentales:
un rol pedagógico en tanto que se constituye como el eje fundamental de la
creación del conocimiento especializado, centra la discusión sobre los puntos
críticos, contesta preguntas, responde a las diferentes contribuciones de los
estudiantes y las sintetiza; el social como la base para la creación de un buen
ambiente de colaboración; y el técnico y de dirección para establecer normas
de funcionamiento y orientar sobre aspectos técnicos de los recursos
disponibles (Pág. 204). El tutor o docente en este sistema de aprendizaje debe
ser una persona planificadora, organizada, activa autónoma e investigadora ya
que le corresponde orientar, guiar, supervisar, y evaluar el aprendizaje.

1
   Se aclara al lector que el presente documento tiene como objeto analizar de manera critica la
respuesta a estas preguntas, teniendo como base un articulo de dos investigadoras de la Universidad de
Sevilla (Rosalía Romero y María del Carmen Llorente) titulado “El tutor virtual en los entornos de
teleformación”
Los tutoriales, que no son funciones exclusivas - proponen las autoras- del
“tutor virtual”, permiten el dialogo abierto y permanente entre docente-
estudiante no solo sobre los temas propios de la asignatura, sino sobre los
procesos de aprendizaje y sobre las dificultades o retos personales que cada
estudiante tiene en su propio aprendizaje. Este nuevo papel esta sustentado en
factores sociales y constructivistas, a partir de los cuales se fortalece la tarea
de asesorar al estudiante durante el proceso de aprendizaje (función
orientadora y social).

Sin embargo, en el contexto educativo colombiano ante el uso limitado de las
aulas de redes avanzadas, surge realmente el cuestionamiento si la función del
profesor empieza a ser la de un facilitador que organiza la información con la
participación y compromiso de los alumnos. En instituciones en donde los
estudiantes en general se dividen entre quienes saben muy poco sobre
formación online y a los que poco les entusiasma la idea y prefieren asumir una
postura desinteresada por aprender cosas nuevas, constituye para los
educadores un reto enorme. La ausencia de propuestas innovadoras y la
repetición de temas y metodología años tras año llevan a que el entusiasmo
inicial de los estudiantes se transforme en aburrimiento e incluso disgusto por
estas prácticas educativas.

Por otro lado, es fundamental que el docente posea los conocimientos técnicos
para manejar las herramientas disponibles en el entorno virtual (software,
correo electrónico, chat, etc.). Así mismo, deberá prestar atención a que la
totalidad de sus alumnos comprendan su funcionamiento. Sin embargo, su
labor no debe limitarse a eso. Es necesario igualmente que el “tutor virtual”
domine los contenidos, el diagnostico y la evaluación formativa de los
estudiantes.2 Él debe poseer habilidades didácticas para la organización de las
actividades, concibiendo que la red es una fuente inagotable de información no
solo para los alumnos sino también para los docentes. Los educadores deben
ser capaces de generar nuevas formas de acceso al conocimiento potenciando
la creatividad y capacidad de descubrimiento de los alumnos sus habilidades
de investigación y análisis. En pocas palabras, hay que reinventar la
enseñanza sin olvidar por supuesto que el tutor debe asumir una postura crítica
pero abierta. Es decir, ser capaz de aceptar los beneficios de la innovación
tecnológica, sin caer en la tentación de atribuir a los medios digitales la
capacidad de solucionar por si mismos todos los problemas de la enseñanza y
el aprendizaje.

En esta época la escuela requiere docentes capaces de estimular y facilitar a
sus alumnos la adquisición y desarrollo de las competencias necesarias para
buscar, seleccionar y clasificar información que le sea útil en su proceso de
aprendizaje. La enseñanza bajo este nuevo tipo de modalidad formativa deja
de ajustarse como en la escuela tradicional “a todo el mundo” y pasa a ser
“personalizada” según la capacidad individual, antecedentes y necesidades
puntuales de cada alumno. Aunque en esa irrisoria línea entre lo real y lo virtual
se corre el riesgo de la permisividad de procesos paralelos de soledad y de
aislamiento, si el estudiante no es capaz de aprovechar los espacios virtuales
de comunicación. Por ello es importante que el tutor garantice desde la
2
    Ibíd. Pág. 208
primera sesión el contacto entre todos los miembros del curso, fomentándose
debates online y la participación en los foros de discusión.

  No se debe olvidar que formar a un alumno no consiste solamente en
transmitirle información, sino que fundamentalmente se trata de desarrollar la
comprensión, el conocimiento y el saber. Un proceso educativo no se
construye con locutores y oyentes sino con interlocutores (Levis, Gutiérrez
Ferrer pág. 89) por ese motivo, es imposible ignorar el papel de la afectividad
en los procesos de aprendizaje. La relación con otro humano es, como en todo
acto comunicativo indispensable. Las ventajas que ofrece el uso de sistemas
digitales interactivos en el aprendizaje, no ha de hacer perder de vista la
necesidad vital que todos los seres humanos tenernos de comunicarnos con
nuestros semejantes a través de canales naturales. Además enseñar
geometría o física a través de los medios interactivos no es lo mismo que
hacer accesibles saberes en los que los valores y las creencias tienen un valor
determinante y permiten la formación espiritual de un individuo.

En síntesis, aunque vivimos en un periodo de transición en el cual la sociedad
industrial va quedando atrás dando paso a un nuevo tipo de sociedad que
hemos convenido en denominar sociedad de la información, el quehacer del
docente o profesor siempre se ha visto obligado a cambiar, adaptando a su
profesionalización nuevos roles pedagógicos, académicos y sociales. Los
cuales, como es el caso que nos atañe, le permitirán reconocer que aspectos
son los más importantes en el momento de planificar una metodología eficaz
para la enseñanza- aprendizaje online.

Preguntas de análisis:

En el nuevo contexto de aprendizaje a través de la mediación de nuevas
tecnologías de información ¿Está la formación de las nuevas generaciones de
maestros en las instituciones de educación superior pensada desde el uso de
las tecnologías de la información en la educación?

¿Corre el riesgo el sistema educativo colombiano de que si los sistemas
multimedia se convierten en el principal vector del proceso educativo se
ahonde cada vez mas la brecha cultural y por ende la desigualdad de
oportunidades entre los niños y jóvenes del mundo rico- con fácil acceso a la
tecnología y los hijos de las comunidades con menos recursos?

El tutor virtual comentario

  • 1.
    UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA NACIONAL FACULTADDE HUMANIDADES DEPARTAMENTO DE LENGUAS Diana Milena Amaya COMENTARIO CRÍTICO EL TUTOR VIRTUAL EN LOS ENTORNOS DE TELEFORMACIÓN La progresiva incorporación del uso en la escuela de la tecnología ha suscitado reacciones diversas que van desde el entusiasmo irreflexivo hasta el rechazo mas enérgico. Sin embargo, más allá de la validez de cualquiera de estas posiciones, resulta difícil cuestionar que el creciente desarrollo de las tecnologías plantea un conjunto de desafíos y oportunidades para la educación. La escuela, como lugar por excelencia de las actividades educativas, ha debido en términos de la pedagogía moderna, adaptar, entre otros, los instrumentos de trabajo y las técnicas del entorno cotidiano que en nuestra época están determinados en gran medida- como ya se ha mencionado- por los adelantos en el desarrollo de las tecnologías de la información. Ante este panorama, el maestro transmisor de conocimientos va quedando atrás. Los docentes de la era posmoderna no solo deben hacer frente a las aplicaciones tecnológicas sino también a los nuevos métodos pedagógicos que van surgiendo como resultado del uso en la educación de estas herramientas. Las respuestas a cuestionamientos tales como ¿qué funciones tendrá que desempeñar un docente dentro de un aula virtual?, ¿qué formación precisa?, ¿qué competencias debe poseer? O ¿qué tipos de relaciones se establecen entre el “tutor virtual” y el alumno? resultan ser de indispensable reflexión en tiempos donde el internet, la web y las redes de multimedia se han establecido como modelos privilegiados de conocimiento.1 Los docentes en entornos virtuales, por consiguiente, dejan de ser instructores directos y pasan a ser facilitadores del proceso de aprendizaje a través de herramientas que ayudan al estudiante a acceder al conocimiento, a resolver sus dudas y a satisfacer las necesidades propias del entorno académico. En palabras de Romero y Llorente, el profesor asume cuatro roles fundamentales: un rol pedagógico en tanto que se constituye como el eje fundamental de la creación del conocimiento especializado, centra la discusión sobre los puntos críticos, contesta preguntas, responde a las diferentes contribuciones de los estudiantes y las sintetiza; el social como la base para la creación de un buen ambiente de colaboración; y el técnico y de dirección para establecer normas de funcionamiento y orientar sobre aspectos técnicos de los recursos disponibles (Pág. 204). El tutor o docente en este sistema de aprendizaje debe ser una persona planificadora, organizada, activa autónoma e investigadora ya que le corresponde orientar, guiar, supervisar, y evaluar el aprendizaje. 1 Se aclara al lector que el presente documento tiene como objeto analizar de manera critica la respuesta a estas preguntas, teniendo como base un articulo de dos investigadoras de la Universidad de Sevilla (Rosalía Romero y María del Carmen Llorente) titulado “El tutor virtual en los entornos de teleformación”
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    Los tutoriales, queno son funciones exclusivas - proponen las autoras- del “tutor virtual”, permiten el dialogo abierto y permanente entre docente- estudiante no solo sobre los temas propios de la asignatura, sino sobre los procesos de aprendizaje y sobre las dificultades o retos personales que cada estudiante tiene en su propio aprendizaje. Este nuevo papel esta sustentado en factores sociales y constructivistas, a partir de los cuales se fortalece la tarea de asesorar al estudiante durante el proceso de aprendizaje (función orientadora y social). Sin embargo, en el contexto educativo colombiano ante el uso limitado de las aulas de redes avanzadas, surge realmente el cuestionamiento si la función del profesor empieza a ser la de un facilitador que organiza la información con la participación y compromiso de los alumnos. En instituciones en donde los estudiantes en general se dividen entre quienes saben muy poco sobre formación online y a los que poco les entusiasma la idea y prefieren asumir una postura desinteresada por aprender cosas nuevas, constituye para los educadores un reto enorme. La ausencia de propuestas innovadoras y la repetición de temas y metodología años tras año llevan a que el entusiasmo inicial de los estudiantes se transforme en aburrimiento e incluso disgusto por estas prácticas educativas. Por otro lado, es fundamental que el docente posea los conocimientos técnicos para manejar las herramientas disponibles en el entorno virtual (software, correo electrónico, chat, etc.). Así mismo, deberá prestar atención a que la totalidad de sus alumnos comprendan su funcionamiento. Sin embargo, su labor no debe limitarse a eso. Es necesario igualmente que el “tutor virtual” domine los contenidos, el diagnostico y la evaluación formativa de los estudiantes.2 Él debe poseer habilidades didácticas para la organización de las actividades, concibiendo que la red es una fuente inagotable de información no solo para los alumnos sino también para los docentes. Los educadores deben ser capaces de generar nuevas formas de acceso al conocimiento potenciando la creatividad y capacidad de descubrimiento de los alumnos sus habilidades de investigación y análisis. En pocas palabras, hay que reinventar la enseñanza sin olvidar por supuesto que el tutor debe asumir una postura crítica pero abierta. Es decir, ser capaz de aceptar los beneficios de la innovación tecnológica, sin caer en la tentación de atribuir a los medios digitales la capacidad de solucionar por si mismos todos los problemas de la enseñanza y el aprendizaje. En esta época la escuela requiere docentes capaces de estimular y facilitar a sus alumnos la adquisición y desarrollo de las competencias necesarias para buscar, seleccionar y clasificar información que le sea útil en su proceso de aprendizaje. La enseñanza bajo este nuevo tipo de modalidad formativa deja de ajustarse como en la escuela tradicional “a todo el mundo” y pasa a ser “personalizada” según la capacidad individual, antecedentes y necesidades puntuales de cada alumno. Aunque en esa irrisoria línea entre lo real y lo virtual se corre el riesgo de la permisividad de procesos paralelos de soledad y de aislamiento, si el estudiante no es capaz de aprovechar los espacios virtuales de comunicación. Por ello es importante que el tutor garantice desde la 2 Ibíd. Pág. 208
  • 3.
    primera sesión elcontacto entre todos los miembros del curso, fomentándose debates online y la participación en los foros de discusión. No se debe olvidar que formar a un alumno no consiste solamente en transmitirle información, sino que fundamentalmente se trata de desarrollar la comprensión, el conocimiento y el saber. Un proceso educativo no se construye con locutores y oyentes sino con interlocutores (Levis, Gutiérrez Ferrer pág. 89) por ese motivo, es imposible ignorar el papel de la afectividad en los procesos de aprendizaje. La relación con otro humano es, como en todo acto comunicativo indispensable. Las ventajas que ofrece el uso de sistemas digitales interactivos en el aprendizaje, no ha de hacer perder de vista la necesidad vital que todos los seres humanos tenernos de comunicarnos con nuestros semejantes a través de canales naturales. Además enseñar geometría o física a través de los medios interactivos no es lo mismo que hacer accesibles saberes en los que los valores y las creencias tienen un valor determinante y permiten la formación espiritual de un individuo. En síntesis, aunque vivimos en un periodo de transición en el cual la sociedad industrial va quedando atrás dando paso a un nuevo tipo de sociedad que hemos convenido en denominar sociedad de la información, el quehacer del docente o profesor siempre se ha visto obligado a cambiar, adaptando a su profesionalización nuevos roles pedagógicos, académicos y sociales. Los cuales, como es el caso que nos atañe, le permitirán reconocer que aspectos son los más importantes en el momento de planificar una metodología eficaz para la enseñanza- aprendizaje online. Preguntas de análisis: En el nuevo contexto de aprendizaje a través de la mediación de nuevas tecnologías de información ¿Está la formación de las nuevas generaciones de maestros en las instituciones de educación superior pensada desde el uso de las tecnologías de la información en la educación? ¿Corre el riesgo el sistema educativo colombiano de que si los sistemas multimedia se convierten en el principal vector del proceso educativo se ahonde cada vez mas la brecha cultural y por ende la desigualdad de oportunidades entre los niños y jóvenes del mundo rico- con fácil acceso a la tecnología y los hijos de las comunidades con menos recursos?