Este capítulo describe los riesgos eléctricos como choques, quemaduras e incendios. Explica que las lesiones dependen del amperaje, voltaje, resistencia del material, y duración del contacto. Recomienda inspeccionar herramientas e instalaciones eléctricas, no usar equipos defectuosos, y cubrir tableros eléctricos. Además, aconseja usar cables para extensiones con la capacidad adecuada y no dañados, y protegerlos del agua, calor y abrasión.