El documento aborda la ética profesional a través de la noción de ciudadanía, destacando la importancia de la organización civil en la adquisición de virtudes éticas que facilitan una práctica profesional de excelencia. Se exploran principios éticos como la beneficencia, autonomía, justicia y no maleficencia, que orientan la actuación de las profesiones hacia el bien común y la responsabilidad social. Además, se plantea que la ética profesional debe trascender los intereses individuales y enfocarse en el bienestar colectivo, reflejando un compromiso con los valores y normas que fortalecen la legitimidad social.