En las primeras 3 semanas del desarrollo embrionario, el cigoto se convierte en un blastocisto que se implanta en el útero. Luego se forma un disco germinativo bilaminar y trilaminar, con la aparición de las capas ectodérmica, mesodérmica y endodérmica. El trofoblasto desarrolla vellosidades primarias, secundarias y terciarias vasculares que permiten el intercambio de oxígeno y nutrientes con la madre.